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Cuatro meses de obras en Pedro Juan Perpiñán por el carril bici y las paradas de bus

Movilidad anuncia el inicio de los trabajos para «situar a Elche a la altura de ciudades europeas» - La demolición de la mediana obligará a cerrar la circulación dos viales, uno en cada sentido

La infografía del carril bici en la calle Pedro Juan Perpiñán, dentro de la mediana. | ARREL ARQUITECTURA

La calle Pedro Juan Perpiñán de Elche va a ver coincidir durante al menos los próximos cuatro meses dos obras de calado que transformarán y afectarán a la circulación en este importante eje del barrio de El Pla por donde pasan al día 20.000 vehículos. Por un lado, la creación de ocho paradas de autobús accesibles, cuyos trabajos arrancaron a principios de mayo, y por el otro, la construcción del nuevo carril bici de más de 2,5 kilómetros que pasará por el puente de la Generalitat hasta conectar con el instituto de La Asunción.

El diseño de cómo será el carril bici cuando atraviese el puente de la Generalitat. | ARREL ARQUITECTURA

Aunque de momento no ha sido necesario el cierre al tráfico de ningún carril, sí que está previsto que durante la demolición de la mediana de esta calle, que es la zona que se ha reservado a las bicicletas, sí que se tenga que cortar un carril en cada sentido. Según la Concejalía de Movilidad, después se intentará que solo se vea afectado un carril por las obras y que se pueda ir alternando.

Los trabajos comenzarán en la zona más cercana al vial ciclista existente (avenida Alcalde Ramón Pastor) y desde este punto irán avanzando hasta el otro extremo. De esta forma, la infraestructura para las dos ruedas estará en medio de los cuatro carriles que tendrán que reducir su ancho al máximo de lo que permite la ley para poder colocar un vial central de 2,5 metros de ancho por donde los ciclistas puedan circular en ambos sentidos.

Una vez en el puente de la Generalitat, las bicis irán por la izquierda, puesto que el Ayuntamiento suprimirá uno de los dos carriles de circulación en sentido Murcia. Al llegar a la rotonda de Portes Encarnades el carril ciclista pasará por un lateral de la glorieta y seguirá por la calle Mariano Soler Olmos, donde en un tramo ocupará una parte de la acera hasta continuar por uno de los carriles donde ahora pasan los vehículos que también se eliminará.

En la rotonda donde está el Centro de Cultura Contemporánea de L’Escorxador el vial para las dos ruedas pasará por la parte norte y continuará hasta el instituto de La Asunción por la calle Teulada que también perderá un carril de circulación.

La edil de Movilidad, Esther Díez, que visitó este lunes el inicio de los trabajos, aseguró que con esta actuación «se consigue dar un salto importante en la red ciclista y situar a Elx a la altura de otras ciudades españolas y europeas que son referente en materia de movilidad ciclista».

Las obras, que tienen un plazo de ejecución de cuatro a cinco meses, han sido adjudicadas por 322.417,4 euros y contarán con un 50 por ciento de financiación europea, al estar enmarcadas en la estrategia EDUSI.

Asimismo, la también portavoz de Compromís recordó que este proyecto fue ya trabajado hace meses con las entidades vecinales y comerciales del Pla y Portes Encarnades, que «coinciden en la importancia de dotar a estos barrios de una infraestructura ciclista de calidad que permita que el uso de la bicicleta de manera cotidiana sea una opción real para la ciudadanía».

Plataformas

Al mismo tiempo, en la calle Pedro Juan Perpiñán el Ayuntamiento ha empezado a extender su modelo de paradas de autobús accesibles. Una fórmula que ya está en las avenidas de la Libertad, Ferrocarril y de la Universidad y que implica poner una plataforma para facilitar a los usuarios subir y bajar del transporte público, obligando al autobús a detenerse en el carril de circulación. Un sistema, que ha encontrado defensores, pero también críticas porque los coches tienen que cambiarse de carril para seguir circulando.

En este importante eje se van a remodelar ocho de las paradas existentes y afectará a las líneas B, G, I, K1 y K2. La edil de Movilidad, Esther Díez, a su vez, responsable de Medio Ambiente, aseguró que la actuación también «comporta un beneficio ambiental, en tanto que el bus reduce las maniobras de parada y se consiguen menos emisiones contaminantes».

La concejala añadió que lo que se pretende es «asegurar el mejor servicio posible a las personas con movilidad reducida, incrementar la información en parada y reducir los tiempos de frecuencia». La actuación fue adjudicada por 317.909,74 euros, IVA incluido, y el plazo de ejecución es de cinco meses.

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