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Opinions des d’Elx

¿Envejecerá el centro de envejecimiento antes de estrenarse?

La Generalitat debería dar un mayor impulso para garantizar su más pronta puesta en marcha. La sociedad está envejeciendo, que no le pase lo mismo a un proyecto como éste, sería una mala señal.

Una persona mayor accede a una residencia con su carrito, en una imagen de archivo

Una persona mayor accede a una residencia con su carrito, en una imagen de archivo / German Caballero

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Joan Antoni Oltra Soler

Joan Antoni Oltra Soler

En febrero de 2018, en el Auditorio de la Diputación, en Alicante, se celebraron unas jornadas sobre el envejecimiento en la sociedad actual ante la evidencia del paulatino crecimiento de la población mayor en los países desarrollados y la necesidad de afrontar los retos que, tal circunstancia, presenta en cuanto a garantizar una buena calidad de vida a dichas personas así como impulsar las investigaciones tendentes a dicho objetivo.

¿Envejecerá el centro de envejecimiento antes de estrenarse?

¿Envejecerá el centro de envejecimiento antes de estrenarse? / JoanAntoniOltraSoler

Entre los participantes estaban científicos como María Blasco, Ángela Nieto, Núria Oliver o Juan Carlos Izpisúa, referentes en el tema, y se habló de diversas iniciativas nacionales e internacionales anunciadas sobre la materia. De inmediato, el presidente Ximo Puig declaró su interés y anunció que la Generalitat apoyaría la creación de un Centro Internacional sobre el Envejecimiento y que, además, estaría ubicado en las instalaciones de la Ciudad de la Luz, en Alicante capital. Magnífica iniciativa.

Desde aquel anuncio no hubo mucha más concreción hasta que, en septiembre de 2021, tres años y medio después, Ximo Puig volvió a prometer el proyecto y anunció, ahora, que se ubicaría en el entorno de IFA y sería un referente mundial.

Desde aquel anuncio no hubo mucha más concreción hasta que, en septiembre de 2021, tres años y medio después, Ximo Puig volvió a prometer el proyecto y anunció, ahora, que se ubicaría en el entorno de IFA y sería un referente mundial. Lógicamente desde Alicante se criticó que la propuesta, anunciada en su término, apareciera ahora en Elx. Son cosas de nuestro presidente y así parece que nos tiene entretenidos. Sin embargo no había previsto que los terrenos del entorno de IFA, aun siendo públicos, no están totalmente urbanizados y, lo que es peor, ni siquiera están formalmente inscritos por la Generalitat por lo que no se puede disponer de ellos. Un error incomprensible. Solución: Se busca otro emplazamiento, como el centro hasta ahora es una cosa más virtual que material, su traslado es fácil y, de momento, se decide que su ubicación estará compartida en instalaciones actuales de las Universidades de Elx y Alicante. Una solución salomónica que ni al propio Salomón se le habría ocurrido. Y, cuidado, València ya anunció, hace tiempo, que ellos sí tienen edificios para este uso.

La realidad, en todo caso, es que urge un centro de estas características. Su puesta en marcha se está haciendo muy lentamente. La Generalitat debería dar un mayor impulso para garantizar su más pronta puesta en marcha. La sociedad está envejeciendo, que no le pase lo mismo a un proyecto como éste, sería una mala señal.

Y, hablando de envejecimiento, llama la atención el boom de proyectos de nuevas residencias para personas mayores que se desarrolla en nuestra ciudad. Ayer mismo publicaba INFORMACIÓN un reportaje, de Ana Fajardo, en el que daba cuenta de que hay en marcha otra iniciativa de construir un geriátrico en el barrio del Plà, cerca del nuevo Instituto Periodista Vicente Verdú, y que tendría 148 plazas. Se une así a otros dos, también en el mismo barrio y que, en conjunto, pueden suponer 450 nuevas plazas privadas.

Si el sector privado las proyecta es porque hay demanda. Por ello es difícil de entender que, desde la Generalitat, no se contemplen iniciativas para construir residencias públicas

Y ahí es donde más choca la situación. Si el sector privado las proyecta es porque hay demanda. Por ello es difícil de entender que, desde la Generalitat, no se contemplen iniciativas para construir residencias públicas y poder así atender al gran número de personas mayores o dependientes que las necesitan. El precio que se alcanza en las privadas es prohibitivo en muchos casos.

Es verdad que el PP dejó «atado y bien atado» el modelo Cotino en el tema. Pero siete años de gestión deberían haber cambiado en mayor grado esta situación y, en todo caso, posibilitar una mayor construcción de instalaciones públicas. Es urgente y necesario. Mónica Oltra debería dar un mayor impulso para acabar con este déficit. En el caso de Elx, tercera ciudad del País Valencià, es inconcebible que sólo tenga una residencia pública, la de Altabix, y que sea de gestión privada y, además, muy cuestionada y con razón. Y que se construyó hace décadas. Peor casi imposible.

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