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Elche

El Ayuntamiento registra 30 escrituras diarias por compraventas o donaciones

Las arcas municipales han ingresado en solo cinco meses y medio, 826.000 euros, más de la mitad de lo que estaba presupuestado en todo el año - Gestión Tributaria prevé que la recaudación en 2023 supere los dos millones

Vista del parque inmobiliario del núcleo urbano de Elche. | ANTONIO AMORÓS

Treinta escrituras diarias entran al Ayuntamiento de Elche por compraventas o donaciones para el pago del Impuesto sobre el Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU) o lo que es lo mismo la plusvalía. Tributo que se ha visto alterado este año por un real decreto que deja a los contribuyentes escoger el método de cálculo más ventajoso, lo que llevó al equipo de gobierno a presupuestar un 65% menos de lo que tenía previsto percibir.

En este contexto, y pese a la actual situación de incertidumbre económica, la recaudación del impuesto en Elche ha conseguido mantenerse en niveles similares a los del año pasado, según han apreciado en el departamento de Gestión Tributaria.

Prueba de que el ritmo no ha decaído como se esperaba, es que en solo cinco meses (desde que en marzo se empezó a liquidar hasta este mes de septiembre) las arcas municipales ingresaron la mitad de lo presupuestado para este ejercicio, 826.000 euros de 1,5 millones de euros.

Y no solo eso, el Ayuntamiento tiene reconocidas cuotas por valor de 1,6 millones de euros hasta el día 14 de este mes, lo que significa que tiene pendiente de cobro esa cantidad, superior incluso a la que se había previsto ingresar en todo un año.

Ese balón de oxígeno para las arcas municipales tras el varapalo recibido por la modificación del impuesto tiene una explicación para el departamento de Gestión Tributaria: este año siguen produciéndose compraventas y donaciones en un nivel similar al de 2021 pero al dejar al contribuyente elegir la fórmula que le hace pagar menos por la plusvalía eso se traduce en una caída en la recaudación. Sin embargo, no tan drástica como había estimado el ejecutivo local.

«Preferimos ser prudentes y conservadores con el presupuesto para que no hubiera desajustes», asegura la edil del área Patricia Maciá.

Con ello, al detectar que el cobro del impuesto va mejor de lo que se esperaba, para el ejercicio 2023 el equipo de gobierno tiene previsto presupuestar ingresos por valor de 2 millones de euros o incluso 2,5 millones, a cuenta de la plusvalía.

Fue el pasado mes de febrero cuando el Ayuntamiento modificó la ordenanza municipal para el cobro de la plusvalía tras declarar nulo el impuesto el Tribunal Constitucional y modificarlo después el Gobierno central. A partir de entonces, los contribuyentes que tienen que hacer frente a esta obligación fiscal cuando venden, donan o heredan tienen dos fórmulas para calcular lo que deben pagar a la Administración local y poder escoger la que sea más ventajosa.

Nuevo método

De ahí que para los ayuntamientos fuera un mazazo al traducirse en una caída muy considerable de los ingresos, lo que les obligó en la recta final del año a modificar a última hora los presupuestos o incluso a prorrogarlos en otros municipios.

Tal y como ya recoge la ordenanza municipal, el ciudadano va a poder utilizar un método de estimación objetivo de la base imponible. Y por otro lado, puede escoger por un método de estimación directa de la base imponible.

En el primer caso, se determinará multiplicando el valor del terreno en el momento del devengo por el coeficiente que corresponda al periodo de generación.

Si el interesado constata que el importe del incremento del valor es inferior al importe de la base imponible determinada con arreglo al método objetivo, deberá solicitar al Ayuntamiento la aplicación del cálculo de la base imponible sobre los datos reales.

Dada la complejidad que puede resultar para el ciudadano calcular cuál es la opción más ventajosa para abonar la plusvalía en la Concejalía de Gestión Tributaria (calle Troneta, número 6) se resuelven las dudas.

Atascados 3.000 expedientes

El Ayuntamiento tiene acumulados 3.000 expedientes de plusvalía o lo que es lo mismo pendientes de liquidación. El cobro de este impuesto, tal y como publicó INFORMACIÓN el pasado año, ha llegado a tener demoras de más de doce meses.

El departamento de Gestión Tributaria achacó entonces la demora a varios factores. Uno de ellos es que desde enero de 2020 Suma se está encargando de la recaudación de este tributo (el Ayuntamiento se ocupa de toda la tramitación anterior y el organismo provincial del cobro), lo que obligó a cambiar el programa para valorar las solicitudes.

Por otro lado, la pandemia también pasó factura a la acumulación del trabajo y, además, la edil de Gestión Tributaria, Patricia Macià, aseguró que ha habido un aluvión de solicitudes de no sujeción que se producen cuando el contribuyente no ha obtenido ganancias con la compraventa realizada, lo que hace que la resolución de los expedientes sea más lenta.

En una situación más ventajosa están los ilicitanos que vendieron, donaron o heredaron una propiedad meses antes de que el Tribunal Constitucional declarara nula la plusvalía, en noviembre, que se quedaron en una especie de limbo, porque la nueva fórmula para cobrar el tributo no tiene efectos retroactivos.

Y es que hay casos como aquellos que vendieron su casa el año pasado, sus notarios dieron la orden al Ayuntamiento, pero no recibieron ninguna notificación o lo que es lo mismo no les liquidaron el impuesto.

Gestión Tributaria ya dio por perdida la recaudación de estos supuestos al decidir anular todo recurso pendiente y además revocar todo lo que estaba en plazo de recurso de reposición para favorecer al contribuyente.

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