La basílica de Santa María de Elche acoge, una semana después de que llegaran a su fin las representaciones extraordinarias del Misteri d’Elx correspondientes al ciclo de otoño, los trabajos de desmontaje tanto de las tribunas de invitados y de la tramoya baja, en concreto del Andador y del Cadafal.

Los operarios de la tramoya baja comenzaron este pasado martes por la tarde recogiendo todas las sillas que se dispusieron en el templo para dar acomodo a los espectadores, a fin de que pudieran contemplar debidamente este Patrimonio de la Humanidad

Trabajos de retirada de elementos de las representaciones del Misteri. Matías Segarra

Los trabajos han continuado este miércoles para desmontar también las tribunas de invitados que, a ambos lados de la basílica, aún permanecen dispuestas en el interior del templo. Los operarios seguirán durante esta semana realizando todo el desmontaje de la tramoya baja para que así quede totalmente despejada. Una vez terminado el desmontaje de la parte inferior, los encargados de realizar los mismos trabajos en la parte superior podrán llevarlos a cabo. 

Así, las tareas de recogida de elementos está previsto que se prolonguen también jueves y viernes, una labor que precisa de paciencia y que requiere orden a la hora de manejar y depositar posteriormente las distintas partes de madera, piezas hasta ahora ensambladas que durante varias semanas han alterado la estética interna del templo. Y es que durante estas últimas semanas el altar se ha tenido que ubicar en el Cadafal, desde donde se ha oficiado misa.

Aunque la última de las escenificaciones del Misteri tuvo lugar el pasado 1 de noviembre, no ha sido hasta esta semana cuando se ha podido llevar a cabo el desmontaje de la tramoya baja. Y es que en verano, en plenas vacaciones de agosto, hay más margen para llevar a cabo el desmantelamiento del escenario, pero en noviembre los encargados de la tramoya baja tienen que compatibilizar su trabajo o sus tareas diarias con la posibilidad de coincidir para llevar a cabo esta faena.

"Mestrevila"

Por su parte, la tramoya aérea sí pudo empezar a desacoplarse nada más finalizar La Festa. En este sentido, en el templo se ha podido escuchar desde lo alto ruidos, golpes y gritos de órdenes precisamente con motivo de este desmontaje en la cúpula de Santa María. Al frente de los trabajos que se siguen en lo alto de la basílica, como encargado, está Juan Antonio Quiles, que ocupa el papel de «mestrevila». 

Como explica el patrono Hèctor Càmara, «mestrevila» significa maestro obrero de vila, un cargo municipal de origen medieval, que funcionó en el Antiguo Régimen y entre las tareas del cual estaba el montaje de la tramoya de La Festa. Hoy en día, así las cosas, esta denominación pervive en la denominación que recibe el encargado de la tramoya del cielo. 

El desmontaje del cielo aún tendrá que esperar unos días, lo que muchos visitantes están aprovechando para fotografiar. R.Míguez

Precisamente el cielo del Misteri aún no se ha comenzado a desmontar y son muchos los visitantes que aprovechan para hacerle fotos. Hèctor Càmara explica que el desmontaje del cielo se hará un sábado, el día que los tramoyistas pueden quedar al no tener vacaciones en sus trabajos, y tienen que esperar, además, a que en Santa María no haya ningún acto en todo el día.

Será el momento de volver a ver la cúpula de la basílica, hasta las representaciones de agosto del año que viene.