La ampliación del colegio La Baia de la pedanía ilicitana se desbloquea. El centro educativo parece más cerca de ver cumplir su eterna reivindicación para tener unas instalaciones más grandes y sin barracones, después del último contratiempo sufrido tras haber adjudicado las obras el pasado abril.

La empresa acaba de presentar en el departamento de Contratación del Ayuntamiento un escrito de "renuncia a su renuncia" de acometer los trabajos por 1,5 millones durante un plazo de diez meses. Esto se traduce en que la mercantil que se hizo con el contrato y después desistió por el encarecimiento de los precios de los materiales, finalmente ha decidido comenzar con la tan esperada ampliación del colegio.

Sobre el inicio de los trabajos, el equipo de gobierno confía en que «pueda ser cuanto antes», pero la fecha depende, en estos momentos, de la dirección facultativa de la obra y de la empresa que son las que tienen que acordar los pasos a seguir para el inicio de la obra, según explicó la edil de Educación, María José Martínez.

Ante el «atasco» producido con esta infraestructura del Plan Edificant y los inconvenientes que puso la adjudicataria, el Ayuntamiento llegó a plantear a la mercantil la posibilidad de actualizar los costes con la Conselleria, pero bajo el condicionante de que tenía que empezar las obras. 

La actuación consiste básicamente en la ampliación del centro existente con la construcción de un nuevo edificio que contenga un programa completo para seis aulas de Educación Infantil con todos los espacios y la dotación a la parte de existente de los espacios que faltan para completar el programa requerido para un Centro de 12 unidades de Educación Primaria. La construcción proyectada se compone de dos módulos en forma de L.

Uno de dos plantas que se alinea con el edificio existente y se percibe como una extensión del mismo conectada por una pasarela, y otro de planta baja que se sitúa perpendicular al anterior.

El programa de Educación Infantil se desarrolla completamente en planta baja. Las seis aulas se agrupan de dos en dos, compartiendo un núcleo de aseos y dejando en su frente espacios para las aulas exteriores individualizadas. Las aulas de infantil disponen de un doble acceso, uno frente al edificio existente y otro en su fachada sur que comunica con la entrada específica para sus alumnos.