La burocracia limita la llegada a Elche de más niños saharauis del programa «Vacaciones en paz»
La ONG de ayuda al Sáhara Occidental ultima la captación de familias para traer una docena de menores en julio, cuando en épocas doradas se han superado los treinta

asdasdasdasdasdkjsaldas lkajd lkajda lkadas lkasd alskdas | NOMBRE FEQWIEOTÓGRAFO / j.r.esquinas
El programa de Vacaciones en Paz va a cumplir tres décadas ofreciendo la posibilidad a niños saharauis en el exilio de salir de los campamentos de refugiados para pasar un verano diferente en la provinca y alejados de las temperaturas extremas. Si bien, cada año son menos los menores que realizan el viaje y aquí entran en juego varios factores: la burocracia cada vez es mayor y, aunque hay interés y la población cada vez está más solidarizada con la causa saharaui, tampoco abundan las familias de acogida, sostienen desde la asociación de ayuda al Sáhara Occidental de Elche.
En cuanto al primer aspecto, refieren que cada vez la administración exige más requisitos a la hora de gestionar la salida de los niños para ir a una casa de acogida, con la misión de protegerles de amenazas como delitos sexuales, indica Ángela Carrillo, presidenta del colectivo.
Crisis
Si algún año se han llegado a superar la treintena de saharauis que llegan a la comarca, como en 2019, para este mes de julio se esperan una docena. De forma extraordinaria han llegado a venir en verano 60 niños, pero la cifra ya cayó a raíz de la crisis económica del 2008. La pandemia de coronavirus tampoco ayudó, porque tuvieron que «volver a la casilla de salida» buscando familias.
Y este es el segundo reto, asegurar a cooperadores con este programa que se hagan cargo de esos menores durante dos meses. La asociación ilicitana trabaja precisamente desde principios de año para ir buscando hogares y esta vez han solicitado la llegada de doce menores, en base a que era ese el número de familias que se han volcado esta vez. Si bien, explican que han fallado dos cuando apenas quedan dos semanas para que se inicie el programa por lo que trabajan a contrarreloj para conseguirlas.

Llegada de niños saharauis al aeropuerto Alicante-Elche este pasado verano. | ÁXEL ÁLVAREZ / j.r.esquinas
En este sentido, desde la asociación agradecen el compromiso de muchas personas que incluso repiten cada año pero entienden que pueden surgir problemas familiares o que por conciliación con el trabajo tengan que renunciar a ser familia de acogida. Es cierto que en julio las escuelas de verano permiten esa conciliación, pero en agosto no está este recurso.
Por otro lado, desde la asociación sostienen que también se ha normalizado la fecha de llegada, que suele ser la primera quincena de julio, ya que en 2022 el viaje empezó más tarde y se acortó a 45 días.
Reconocimientos médicos
Esta variación tiene su repercusión ya que uno de los objetivos primordiales del programa es que los niños saharauis tengan acceso a reconocimientos médicos y a tratamientos especiales. Al estar menos tiempo el pasado año tuvieron casos como el de un niño intervenido de una hernia inguinal que se fue «con la mitad de puntos a los campamentos», expone Micaela Marco, vicepresidenta de la entidad, que entiende que es vital que ante alguna dificultad o anomalía tengan tiempo de reacción para conocer el diagnóstico y aplicar un tratamiento.
Los requisitos para acoger a uno de estos niños, que suelen tener ocho años, es que sean tratados como uno más de la familia «sin utilizar el paternalismo», y que haya un compromiso tácito de llevarlos a las revisiones médicas que propone la ONG.
En este sentido los niños ya vienen con el número de Seguridad Social relacionado con el centro de salud de referencia de las familias. De igual forma, quienes deciden acoger pueden llevárselos de vacaciones siempre que no salgan del país, y se tienen que comprometer a llevarlos a las actividades programadas para que los niños se vean.
Precisamente una de esas primeras salidas es la tradicional recepción institucional en el Ayuntamiento, teniendo en cuenta que la administración local paga los billetes a través de una subvención que para esta última edición ascendió a 18.500 euros. Desde el colectivo confían en que el nuevo ejecutivo local «siga en esta línea» con un apoyo firme a la causa.
Por otra parte, también hay previstas otras iniciativas para recaudar fondos como un festival de danza el próximo 25 de junio en el que se vuelcan escuelas de Elche.
Perfil
La organización destaca que cualquier persona que pueda ofrecerle un hogar a estos niños es susceptible de poder hacerlo aunque en los baremos se prioriza que se trate de familias numerosas con otros menores para que los niños se sientan en un entorno más acogedor a la hora de compartir el tiempo.
Si bien, explican desde el colectivo que de media los voluntarios suelen tener entre 30 y 50 años y que no hay un perfil definido porque está totalmente abierto a cualquiera, tanto si viven solos, en pareja o con hijos.
- Fallece un hombre en una playa de Santa Pola tras pedir auxilio en el agua
- Mario Bros celebra su 40 aniversario en Santa Pola
- La 'isla' olvidada de la avenida de la Libertad de Elche pierde bancos y recibirá al TRAM
- La empresa de calzado de Elche que ha conquistado el corazón de la cantante Ana Mena
- Elche ganará dos festivos en Semana Santa a costa de adelantar el inicio del curso escolar
- Las 'Casitas de Ferrández' de Elche: un barrio que pide atención
- La campaña de PP y Vox contra los orines de perro en Elche divide: 'Me increpan por no bajarlo a la calzada y tengo miedo a multas
- José Manuel Sabuco se convierte en presidente del Patronato y se marca el reto de ganar difusión para el Misteri dentro y fuera de Elche


