Los placeros reniegan de un Mercado Central en Elche sin parking y puestos pequeños

Sorpresa entre los vendedores porque el proyecto avance sin cumplirse las estipulaciones de los contratos e insisten en que no se moverán de su ubicación

El Mercado en su sede provisional en Elche

El Mercado en su sede provisional en Elche / INFORMACIÓN

M. Alarcón

M. Alarcón

La palabra fue sorpresa o malestar. Ambas valían. La asociación de vendedores del Mercado Central desconocía ayer que el alcalde de Elche, Pablo Ruz, acababa de avanzar las fechas de la puesta en marcha del proyecto para devolver al centro de la ciudad sus negocios. Y no lo entendían porque después de la última reunión con dos intermediarios municipales, hace dos semanas, no les quedó tan claro, al menos por su parte, que existiera un acuerdo. Más bien lo contrario.

La presidenta, Maricel Trotta, a preguntas del diario, insistió que ellos no se moverán de la ubicación provisional, en la avenida de la Comunitat Valenciana, mientras no se ejecute la reapertura del aparcamiento subterráneo de la plaza de la Flores, clausurado hace ya años y que siendo un estacionamiento muy inferior al que se les prometió hace nueve años, porque el inmueble actual iba a ser demolido para construir otro con un subterráneo de varias plantas, al menos era un mal menor. La portavoz, que representa a 27 negocios, aseguró que la posición de la asociación no ha cambiado un ápice en este asunto ni en otros que figuran en el acuerdo del contrato firmado en su día con Aparcisa y que el Ayuntamiento de Elche asumió después de dar por finiquitado el acuerdo con la mercantil.

Contrato

«El contrato está vigente y queremos que se cumpla, y ahí dice que habrá un aparcamiento», expresó contrariada, pero dejando claro que el interés de los placeros es consensuar soluciones y no buscar problemas. Ayer, el alcalde Ruz no había hablado del estacionamiento más que a preguntas de los periodistas, dejando claro que es un asunto que, «con las obras ya comenzadas, se pensará en la definición del aparcamiento. Una situación ya consensuada con los propios placeros después de varias reuniones en las que han colaborado en la definición del interior del edificio». La representante de los vendedores insistió en una idea: «Nosotros no entramos en cómo debe ser el exterior del nuevo Mercado, en la carcasa que nos han enseñado, pero sí y mucho en el interior, que es donde trabajamos y tenemos los puestos».  

El colectivo rechaza un sistema de climatización centralizado y que no sea individualizado

Un puesto del mercado provisional de Elche, en una imagen de archivo

Un puesto del mercado provisional de Elche, en una imagen de archivo / INFORMACIÓN

Según Maricel Trotta, de otras cosas del anteproyecto no están de acuerdo con la solución dada, y quizá la más importante sea el hecho de que los puestos tendrán una superficie de 11,46 metros cuadrados, muy inferior a la necesaria para un negocio, cuando«hay compañeros que tienen contratos por 12, 15, 18 o 22 metros cuadrados, no por 11,46 metros». También dijo que quiere que se cumplan las condiciones de refrigeración, porque hay carnicerías que tienen necesidad de cámaras frigoríficas». A su juicio, el querer seguir adelante con la tramitación y las obras no es posible sin resolver estas y otras cuestiones.

Zona abierta

Según los comerciantes, tampoco consideran que la zona del mercado pueda estar abierta; es decir, que no tengan la posibilidad de aislar sus negocios, tanto del frío y del calor, porque compartan el mismo espacio físico con la zona de ocio y gastronomía. «Aquí (en el mercado provisional) tenemos climatización las 24 horas del día. Se nos dicen que frutas y verduras van a quedar expuestas al calor del verano, eso no es lo que queremos ni es lo que se acordó con los contratos». 

Los concesionarios firmaron puestos de 12, 15, 18 y 22 metros y el proyecto prevé que sean de 11,46

Sobre que algunos comerciantes tengan abierta la posibilidad de cocinar en sus propios negocios, lo que el regidor dijo que sería «poder tener una planchita», para la representante del colectivo no es tan fácil, «eso tendrá muchos problemas para ser una realidad, empezando por las autorizaciones en materia sanitaria». Los vendedores sí están de acuerdo en muchos aspectos, «estar todos en una única planta tiene muchas ventajas para el acceso de los clientes, pero se nos ha prometido cosas firmadas en un contrato que queremos que cumplan o que nos digan cómo piensan compensarnos».

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