Alejandro Soler: el ilicitano de los 74 récords mundiales

El deportista ilicitano llegó a hacer dominadas colgado de un helicóptero en Miami y ahora se prepara para hacer flexiones sobre cuatro libros de los Guinness

Objetivo: 100 récords Guiness

Áxel Álvarez

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

No, al secretario de los socialistas en la provincia de Alicante no le ha dado por ponerse a cumplir récords mundiales. También se llama Alejandro Soler y es de Elche, pero de La Marina, y en lugar de una carrera política lleva a sus espaldas un recorrido deportivo estelar que se basa en la superación para conocerse mejor a si mismo. Le gustan los números redondos y hasta que no llegue a 100 no cesará en el empeño. A este ilicitano de 34 años lo llaman el hombre récord y lleva cuatro años entrenando cuerpo y mente hasta el límite por una meta personal.  

Colgado de un helicóptero

Lo más «loco» que recuerda son 26 dominadas sobre la barra de un helicóptero en marcha desde Miami, pero también ha llegado a completar 1.036 repeticiones a lo largo de 24 horas e incluso ha hecho flexiones sobre el cuello de botellas de cristal. Todas y otras tantas pruebas le han valido los 74 Récord Guinness que ha alcanzado, a falta de verificar algunos, dejándole en el top de los deportistas españoles con este palmarés. Ahora se está preparando para su nuevo reto internacional: hacer mínimo 51 flexiones en un minuto apoyado sobre cuatro libros de los Guinness en vertical.No sabe qué es lo que le da conseguir más logros «pero engancha». 

Alejandro Soler con gran parte de sus títulos Récord Guinness en pedanía ilicitana de La Marina

Alejandro Soler con gran parte de sus títulos Récord Guinness en pedanía ilicitana de La Marina / Áxel Álvarez

En la pandemia empezó todo

El deportista, que ha abierto su propio gimnasio hace algo más de dos meses en su pedanía ilicitana, narra que la pandemia de coronavirus en 2020 le despertó el gusanillo de elevar el crossfit y la calistenia a otro nivel. El aburrimiento en el confinamiento le llevó a ver vídeos de gente preparándose para estas certificaciones y se puso a prueba. 

Su primera victoria fue haciendo repeticiones de muscle up colgado de la barra con un lastre de 36 kilos y algunas de sus pruebas más duras fue llegar a hacer 1.515 de estos ejercicios subiendo y bajando de la barra a lo largo de más de 10 horas que lo dejaron «destrozado» y con un dolor «que va más allá de las agujeta» y que ni siquiera podría describir.  

El deportista Alejandro Soler colgado del helicóptero en Miami haciendo dominadas

El deportista Alejandro Soler colgado del helicóptero en Miami haciendo dominadas / INFORMACIÓN

Taekwondo como base

Si nos remontamos a cuando era un niño encontraremos la respuesta de por qué la disciplina forma parte de su vida. Con cuatro años empezó a hacer taekwondo y a los 8 ya competía a nivel infantil aunque reconoce que al principio no le gustaba esta disciplina y «fue obligado» por su hermana. Fue agudizando tanto y haciéndose un nombre incluso en la cúspide de campeonatos nacionales hasta que con unos 22 años su carrera se paró en seco. Una lesión en la rodilla derecha tras la rotura del ligamento cruzado con menisco en 2009 le incapacita pero no podía parar. Ahí empezó su ruta por los parques de calistenia en una época en la que había «muchísimos menos». 

Reinventándose con la calistenia

Se inició de forma autodidacta en este sistema de entrenamientos basados en el peso corporal y fue corrigiendo errores hasta llegarse a convertir en un deportista referente que ha sido capaz de , que incluso ha salido en talents shows a nivel nacional por sus altas habilidades. Entiende que entrar en el Libro Guinness de los Récords le ha abierto alguna que otra puerta, pero lamenta que no se le da el reconocimiento adecuado «a tanto sacrificio y dedicación». El profesional del fitness aclara que su entusiasmo no tiene un interés económico porque asegura que no se lleva dinero con cada uno de los reconocimientos, si no solamente la acreditación de que es poseedor del aclamado título.

Inversión para subirse al helicóptero

Incluso ha tenido que hacer una gran inversión para cumplir algunos de sus sueños como el de ponerse a hacer dominadas en un helicóptero. Estuvo un año y medio gestionando la hazaña porque ningún piloto le dio luz verde por los riesgos que entrañaba para ambas partes. Como anécdota llegó a Mallorca y el profesional de vuelo se echó para atrás cuando Soler exhibió su potencial. 

 Buscó incluso en Marruecos, Francia y Portugal pero las tasas que le pedían eran muy grandes,  hasta que en Estados Unidos confiaron y se dieron las condiciones de seguridad propicias. Explica que fue un reto muy complicado por la inestabilidad, recibiendo bocanadas de aire de las hélices, y el piloto tenía que estar continuamente estabilizando la aeronave que se descompensaba por el peso y los movimientos del deportista. En estos momentos siente plenitud por lo que está consiguiendo y quiere ir contra esa corriente en el mundo de "quedarse quieto y no intentarlo".

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