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A vueltas con la financiación para restaurar una iglesia del Ayuntamiento de Elche trece años después

Pablo Ruz apunta a la necesidad de recurrir a fondos europeos y del Consell para intervenir en San José, con una red por los desprendimientos, como ya dijo cuando era concejal de Cultura sin que se haya hecho nada hasta ahora

Gemma Mira, Vicente Martínez y Pablo Ruz, este jueves, junto a la obra de José Vergara que se acaba de restaurar.

Gemma Mira, Vicente Martínez y Pablo Ruz, este jueves, junto a la obra de José Vergara que se acaba de restaurar. / Áxel Álvarez

María Pomares

María Pomares

Una construcción singular declarada Bien de Interés Cultural enmarcada en un complejo no menos emblemático al que, sin embargo, a juzgar por los antecedentes, nunca se le acaba de prestar la atención que merece, cuando no se le ha maltratado con los vaivenes que han experimentado las construcciones del entorno. Así se puede resumir lo que ha sido la historia de la parroquia de San José de Elche. Sí, se han restaurado lienzos y se ha intervenido en algunas capillas, con hasta alguna actuación de urgencia como la que se tuvo que impulsar a principios de 2011 -con PSOE y Compromís en el Ejecutivo local- a raíz de las filtraciones que se detectaron en algunas de las pequeñas cúpulas cuando llovía y que obligaban a desplegar plásticos para evitar daños mayores. Tanto es así que solo unos meses después, y con el PP ya en el Gobierno municipal, el entonces concejal de Cultura y hoy alcalde, Pablo Ruz, anunciaba que la intención era «emprender» la renovación del retablo y de la edificación religiosa «cuando consigamos la financiación». Unas palabras que prácticamente calcó 13 años después este mismo jueves. Entre otras cosas, porque no se ha hecho nada. Eso sí, afinaba un poco más y fiaba esa restauración a los fondos que puedan llegar del Consell y de la Unión Europea. Con dos matices importantes: la iglesia es de propiedad municipal desde la amortización de Mendizábal de marzo de 1836, cuando se expulsó a los frailes del convento y se reconvirtió en hospital, y los desprendimientos han obligado recientemente a instalar una malla de protección junto al altar.

El retablo

El alcalde, en este sentido, indicaba que los bienes muebles de San José están casi todos restaurados, lienzos incluidos, salvo el retablo, por la «envergadura» que implica una actuación de este tipo, sobre todo de cara a ceremonias como, sin ir más lejos, las bodas, detalló. «Se debe hacer con una previsión muy concreta para generar el menor problema», alegó Ruz.

 De hecho, en 2011 se impulsó la recuperación de «La Sagrada Familia», el último de los lienzos del retablo de la parroquia en los que se actuó en aquel momento y que se tuvo que trasladar al Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE) para poder intervenir por sus dimensiones. Previamente, se había hecho lo propio en las obras dedicadas a San Juan Bautista, San Buenaventura, San Luis de Tolosa y San Francisco de Asís, dentro de unos trabajos que culminaron en una exposición unos meses después.

Red de protección en el techo de la iglesia de San José de Elche

Red de protección en el techo de la iglesia de San José de Elche / Áxel Álvarez

Contactos

En cuanto al edificio en sí, Ruz señaló que ya se han establecido contactos con la Dirección General de Patrimonio y la secretaria autonómica de Cultura, Pilar Tébar, para abordar los desprendimientos, aunque puso el foco sobre todo en los fondos europeos para financiar la actuación.

Al respecto, Pablo Ruz apuntó que el hecho de que sea de propiedad municipal la iglesia de San José puede facilitar las cosas, al contrario de lo que sucede con Santa María, porque, al ser del Obispado, es más complicado acceder a líneas de ayudas de otras administraciones, como el 2% Cultural del Ministerio de Transportes.

Santa María

Una actuación en la basílica que apenas ha avanzado. De entrada, el proyecto básico de ejecución para la primera fase de rehabilitación del templo, que debía estar para antes de verano, se ha vuelto a posponer, ahora hasta noviembre, para incorporar los datos de los últimos estudios que se han venido haciendo para tener un diagnóstico ajustado de la situación en la que se encuentra el templo. Por otra parte, la Fundación del Doctor Caro, que es el vehículo que se quiere articular para el Vínculo del Doctor Caro y la rehabilitación, sigue como estaba: a expensas de que el Obispado se pronuncie sobre el borrador de estatutos.

Pablo Ruz, este jueves, en la basílica de Santa María.

Pablo Ruz, este jueves, en la basílica de Santa María. / Áxel Álvarez

Obra recuperada

Sea como fuere, el caso es que el alcalde apuntaba de nuevo a esa búsqueda de financiación para San José, como hace ahora trece años, y a la restauración de Santa María, y lo hacía coincidiendo con la presentación de la imagen recuperada de la Virgen de los Desamparados, del siglo XVIII, obra del pintor valenciano José Vergara, y que ya se puede ver junto a la Puerta Mayor de la basílica. Una actuación sobre una pieza propiedad de la Iglesia de la que se ha encargado la restauradora municipal Gemma Mira, y que el propio Pablo Ruz ponía como ejemplo de colaboración con el templo. De hecho, según se encargó de resaltar Pablo Ruz, flanqueado por Gemma Mira y el párroco de Santa María, Vicente Martínez, «no sólo hablamos de patrimonio de la basílica, sino de los ilicitanos». 

Colaboración

Por eso, avanzó que el objetivo es continuar colaborando en esta senda con el templo en el que se representa el Misteri d’Elx. Como ejemplo, se remitió también a la restauración del manto de las Clarisas de la Patrona de Elche, la Virgen de la Asunción, que está impulsando la Generalitat, y puso en valor la labor de Gemma Mira abriendo la puerta a más actuaciones como ésta.

El cuadro de José Vergara, que se acaba de restaurar.

El cuadro de José Vergara, que se acaba de restaurar. / Áxel Álvarez

Patrimonio Cultural Inmaterial

La presentación tenía lugar justo el día en el que se conmemoraba el Día Internacional del Patrimonio Cultural Inmaterial. «Queríamos celebrar este día con un gesto simbólico, pero de muchísima importancia como es la restauración de esta obra a manos de personal municipal», subrayó el regidor ilicitano. Un paso, el que ha dado el Ayuntamiento, que Vicente Martínez celebró, por la actuación en sí, pero también porque, dijo, la Virgen de los Desemparados genera una gran devoción.

Un lustro guardada

Gemma Mira, por su parte, señaló que la obra estaba guardada un lustro porque se habían detectado desprendimientos en la parte inferior y se había perdido película pictórica. Ante ello, y para frenar el deterioro, se consolidaron los diferentes estratos y se reintegraron cromáticamente, siguiendo lo que marcan los criterios generales de la restauración, dentro de unas labores que se prolongaron durante un mes. Ahora bien, por encima de todo, puso en valor la importancia de la obra, «de gran valor y belleza por su colorido», y de su autor, de quien dijo que es el pintor valenciano más relevante de la segunda mitad del siglo XVIII. Una pieza que se puede volver a ver en la basílica de Santa María de Elche.

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