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Start-up con participación ilicitana

Acercar el emprendimiento a las zonas más remotas

El ilicitano José Antonio Mas, estudiante del Grado de Liderazgo Emprendedor e Innovación de la Universidad de Mondragón, acerca el conocimiento sobre las start-up a colegios de las áreas más recónditas de Costa Rica

Los creadores de la start-up MyCoop junto a algunos de sus alumnos en Costa Rica, donde ya imparten clases en 51 centros educativos. | INFORMACIÓN

Los creadores de la start-up MyCoop junto a algunos de sus alumnos en Costa Rica, donde ya imparten clases en 51 centros educativos. | INFORMACIÓN

V. L. Deltell

V. L. Deltell

Un start-up (empresa emergente e innovadora) mostrando cómo crear una start-up. Y, además, haciéndolo en las zonas más periféricas de un país en desarrollo como Costa Rica. «Para hacernos una idea, en los colegios a los que formamos no hay internet», explica José Antonio Mas, un emprendedor ilicitano que ha comenzado a crear su empresa, junto a su compañero de estudios Ignacio Gómez, a partir de una idea fundamental: ellos quieren acercar el emprendimiento a lo más remoto, dando así oportunidades de aprender y de triunfar a otros jóvenes «que nunca habrían podido soñar con ello».

Ahora bien, pero no sólo porque soñar es gratis. La iniciativa de este ilicitano y su compañero, concretada en el proyecto social MyCoop (mi cooperativa), humaniza el emprendimiento ofreciendo formaciones online gratuitas a jóvenes costarricenses que tienen entre 16 y 17 años.

La idea surgió cuando José Antonio Mas, que estudió el Bachillerato en Salesianos de Elche, y su compañero, viajaron a Costa Rica. Lo hicieron para experimentar en su proyecto de start-up, pues así lo demandan sus estudios -Grado de Liderazgo Emprendedor e Innovación (LEINN)- en la Universidad de Mongragón, concretamente en su centro TeamLabs de Madrid.

Nuevas oportunidades

«Viajamos a la otra punta del mundo para buscar nuevas oportunidades. Nuestro grado es eminentemente práctico. No tenemos clases teóricas, desarrollamos proyectos. El que pensamos para Costa Rica era precisamente utilizar nuestros conocimientos europeos en emprendimiento para ofrecerlos a los jóvenes de varios colegios públicos de allí. Y hemos conseguido que su Gobierno nos reconozca la actividad con un título propio, incluso», expone Mas.

Ya tenían aprobadas varias charlas en centros educativos pero se las rebajaron de una hora a 15 minutos, «así que decidimos preparar una formación completa online y utilizar ese cuarto de hora para convencerlos de lo interesante que iba a ser nuestro curso». Eso fue entre febrero y mayo del pasado año. «Fue un éxito. Les dábamos clases gratuitas desde España. Les facilitábamos la conexión a internet. Cursos de 12 horas, una a la semana. Sólo poder participar y conectarse ya era un sueño hecho realidad para muchos de ellos, pero, además de la formación, les ofrecimos recompensas que les pueden cambiar la vida, como una beca en una universidad privada de su país o un viaje de estudio a España», señala el emprendedor ilicitano.

A la derecha, el joven emprendedor ilicitano José Antonio Mas, junto a su compañero Ignacio Gómez. | INFORMACIÓN

A la derecha, el joven emprendedor ilicitano José Antonio Mas, junto a su compañero Ignacio Gómez. | INFORMACIÓN

La iniciativa se convirtió en el proyecto de trabajo para su grado. También el de su compañero. El Ministerio de Educación de Costa Rica les aportó financiación. El pasado año ofrecieron formación en siete colegios y a 151 alumnos. Para este año el número de centros ya es de 51 y el de estudiantes, de 1.100.

Más oportunidades

«Nuestro objetivo es dar un salto. Ofrecer más oportunidades a los jóvenes de Costa Rica, donde queremos llegar en 2026 a todos los centros del país. También tenemos entre nuestros planes llevar nuestra formación online gratuita a otros países en vías de desarrollo». Concretamente, a República Dominicana y Angola. «Estamos muy ilusionados y con muchas ganas de seguir creciendo», apunta Mas, que destaca la forma de aprender de su grado «con base en actuar, en hacer lo que estás aprendiendo en el mundo real». Ese es el «learning by doing» que desarrolla el grado de origen finlandés LEINN. Junto al empredimiento en equipo. Más en equipo que esta iniciativa, complicado.

Dentro de su proyecto, estos innovadores han lanzado un documental titulado «La historia de MYCOOP, un proyecto social», donde se narra la historia de Sebastián, uno de los alumnos de Costa Rica que, gracias a su proyecto, consiguió un viaje a España para exponer sus ideas a más jóvenes emprendedores. La retroalimentación continúa.

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