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La Acequia Mayor negocia cobrar un canon por la cesión del agua que riega el Palmeral

La comunidad dejó de recibir en 2024 la subvención municipal de 70.000 euros anuales para la conservación de la red declarada BIC

Uno de los brazales de la Acequia Mayor del Pantano en el Parque Municipal de Elche

Uno de los brazales de la Acequia Mayor del Pantano en el Parque Municipal de Elche / Antonio Amorós

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M. Alarcón

M. Alarcón

La Acequia Mayor del Pantano de Elche retiró el pasado jueves un punto del orden del día de la reunión de su junta por el que se planteaba iniciar los trámites para anular los acuerdos con el Ayuntamiento de Elche que permiten regalar el agua que riega el Palmeral Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, lo que también afectaría al uso municipal del Pantano. La propuesta que encabezaba el presidente Francisco Picó y que se iba a debatir no era más que la contestación a un escrito municipal, firmado hace un par de semanas por el vicealcalde Francisco Soler, en el cual les habían dado un plazo de diez días para anular otro acuerdo adoptado en diciembre por la junta general en la cual se acordó establecer un canon de explotación, mantenimiento, gastos generales y proyectos. Canon que debería haber pagado también el Ayuntamiento porque se beneficia de las aguas.

El escrito municipal requería a la comunidad para remitir la relación de propietarios de la comunidad, sus porcentajes de participación y datos registrales con el objetivo de «solicitar la correspondiente información al registro de la propiedad, así como la acreditación de haber notificado a todos ellos la convocatoria de la asamblea, la relación de asistentes y las delegaciones del voto». Es decir, el Ayuntamiento ni se fiaba del propio acuerdo.

El Molí Real, donde se podía lavar la ropa y abrevar los animales

El Molí Real, donde se podía lavar la ropa y abrevar los animales con agua de la Acequia Mayor del Pantano / Áxel Álvarez

Buenas intenciones

La retirada del punto del orden del día fue una muestra de buenas intenciones entre ambas partes después de que el Ayuntamiento se aviniera a negociar una solución para contribuir a los gastos en un encuentro que deberá tener lugar la próxima semana. El diario no ha logrado obtener explicación alguna de los responsables municipales sobre este asunto, aunque la tensión es patente, máxime si tenemos en cuenta que fue el diputado y concejal de Aguas, Juan de Dios Navarro y el alcalde, Pablo Ruz, quienes colaboraron con la centenaria comunidad para alcanzar una subvención de la Diputación que está permitiendo la puesta en valor del Canal del Desvío por 1,6 millones de euros, obras que concluirán en los próximos meses. A la reunión del jueves acudió el edil Claudio Guilabert.

El conflicto tiene su origen en un acuerdo firmado entre las partes en 2004, cuando se acordó un convenio para la cesión gratuita de un hilo de agua para el riego de los huertos de palmeras. El municipio, desde tiempos inmemoriales, ya tenía un derecho de servidumbre sobre otras aguas de la Acequia Mayor, como las que llegaban al Molí Real para su uso como abrevadero y lavadero, servicio que evidentemente decayó hace décadas.

Uso del Pantano

El acuerdo permitió un uso del Pantano y su entorno, puesto en valor a día de hoy con pasarelas turísticas flotantes, pero que sigue siendo propiedad de los comuneros. A cambio, el Ayuntamiento asumió el mantenimiento del embalse ante una situación inusual. Los comuneros aún no habían podido afrontar la compra de una compuerta de regulación de las aguas tras la «pantanada» de 1995, que mantenía desde hacía 9 años vacío el embalse, con duras advertencias por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar que les conminaba a dar una solución y garantizar la seguridad. Desde entonces y gracias al acuerdo firmado por el entonces alcalde Diego Macià y el presidente Emigdio Tormo, el Ayuntamiento ha regado estos huertos (aunque también con mucha agua potable, lo que le ha valido sanciones), pero sin mantener los gastos de la acequia. En 2020, siendo alcalde Carlos González, el Ayuntamiento entendió que debía contribuir con 70.000 euros anuales y se añadió la obligación como una adenda al convenio, pero solo por cuatro años.

El que fuera alcalde Carlos González, visitando un partidor en Elche en 2015

El que fuera alcalde Carlos González, visitando un partidor en Elche en 2015 / Antonio Amorós

Acuerdo vencido

En 2024 el Ayuntamiento no aportó los 70.000 euros al estar vencido el acuerdo, pero siguió utilizando el agua. Mientras tanto, la deuda por reparaciones ha sido incrementándose y los comuneros han visto una solución de futuro mediante el canon que cumplirán todos los beneficiados por el agua y por ende también el Ayuntamiento.

El canon se estableció en 7 euros por hora de agua más IVA para 2025. Así se le notificó al Ayuntamiento y la respuesta ha sido la negativa y la solicitud de toda la información sobre los comuneros que acudieron a aquella asamblea diciembre. El Ayuntamiento ya ha recibido las primeras facturas mensuales de 15.703 euros, pagos que ha rechazado porque entiende que son contrarias a aquel acuerdo. «Se incumple el procedimiento y las condiciones establecidas», dice.

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