Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El drama del acogimiento a menores en Elche: más casos de riesgo que hogares voluntarios

Infancia detecta 500 familias en situaciones que dificultan el cuidado adecuado de los hijos y sólo 80 ilicitanos están dispuestos a asumir la estancia temporal

Mesas informativas y lectura de manifiesto este viernes a las 18 horas para romper prejuicios y sensibilizar

Niños y adolescentes juegan en un parque / José Navarro

Familias: padres, madres e hijos / Europa Press

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

La protección a la infancia enfrenta un complicado desafío en Elche, que es intentar que haya más familias de acogida para asegurar que todos los menores que tienen que salir de sus hogares a la fuerza, por su propia integridad física y psicológica, tengan un lugar amable donde vivir temporalmente, o incluso indefinidamente si la situación en casa no se arregla, y sin recurrir a ser derivados a centros tutelados que suelen estar saturados.

Familias en riesgo

Servicios Sociales, a través del departamento municipal de Infancia, trató a lo largo de 2024 con un millar de familias en riesgo (de leve a muy grave) en las que se habían detectado situaciones que dificultaban el cuidado de los menores.

A finales de año quedaron dentro del sistema otro medio millar, lo que evidencia que la mitad de los casos pudieron resolverse y el resto están con un seguimiento contínuo, ya que en caso de darse un riesgo extremo se activaría el protocolo por el que los menores tienen que marchar a otro lugar al retirarles a los progenitores la tutela.

Más acogida en casas del entorno que de extraños

En la actualidad hay inscritas en los registros autonómicos 81 familias acogedoras de Elche, de las cuáles 50 están formadas por personas del entorno de los propios niños y adolescentes, como podrían ser abuelos o tíos, y 31 familias en la modalidad educadora, que no tienen ningún vínculo afectivo con el menor y se ofrecen a dar el paso por solidaridad.

El acogimiento familiar es una medida temporal para ofrecer un entorno seguro y afectivo a niños y niñas cuyos padres, por motivos diversos, que principalmente están relacionados con la salud mental, adicciones, pobreza extrema o violencia, no pueden ejercer adecuadamente su rol de cuidadores.

Cuesta encontrar voluntarios

La edil de Infancia, Aurora Rodil, reconoció este jueves que hay un desfase entre la necesidad real de protección y el número de hogares dispuestos a abrir sus puertas a menores en situación de vulnerabilidad, e incluso alertó de que cada año se recrudece más la búsqueda de este tipo de entornos familiares educadores, con lo que aprovechó para hacer un llamamiento para que haya mayor sensibilidad.

Refuerzo de plantilla

De igual modo, la responsable municipal confirmó que se ha reforzado el área, pasando de 30 a 35 técnicos en el último año para agilizar los expedientes, ya que es el Ayuntamiento el que evalúa cada unidad familiar en coordinación con la Generalitat Valenciana y voluntarios.

De igual modo, insisten en que la última de las soluciones es que los menores abandonen su entorno. Por eso, se está reforzando la intervención psicológica para que interioricen lo que son las relaciones sanas y mejoren la situación familiar sin llegar al paso drástico de la separación.

Manifiesto

Para poner en valor esta forma de acompañamiento, que se da cuando no se ha podido hacer más por mantener unida a la familia, este viernes se conmemorará el día del acogimiento familiar con una lectura de manifiesto desde el Ayuntamiento a las 18 horas y habrá mesas informativas por parte de la Asociación de Voluntarios de Acogimiento Familiar de la Comunidad Valenciana (AVAF), colectivo que se encarga de dar soporte educativo y atender las necesidades familiares, además de ser un nexo con Servicios Sociales.

La economía pesa

Lidia Guerrero, miembro de la entidad, reconoció que siguen pesando ciertos prejuicios y estigmas sobre lo que supone acoger a un menor, y que ello está dando pie a que el número de hogares vaya en retroceso, sobre todo en una época en la que muchas familias tienen dificultades económicas y dudan de si podrían asumir esta responsabilidad, aunque matizan desde el colectivo que quienes se convierten en educadores también perciben una ayuda económica de la Administración para sobrellevar los cuidados, que podría equipararse a la inversión que haría el Estado por usuario en centros de tutela.

Niños en una actividad de acogimiento familiar

Niños en una actividad de acogimiento familiar / EUROPA PRESS

Adolescentes

Detectan, igualmente, que una de las mayores problemáticas actuales es que los adolescentes son los que más complicado lo tienen para encontrar una casa por ideas preconcebidas como que son conflictivos por el contexto que han vivido en casa.

¿Requisitos?

En este sentido, explicaron desde el colectivo que a grosso modo el único requisito para formar parte de esta red solidaria como familia acogedora es ser mayor de edad y que se acredite un entorno adecuado, estabilidad emocional y económica, y no tener antecedentes penales, aunque cada caso se valora de forma individual.

Entorno de amor y cuidados

Inciden desde el área de Infancia en que es importante la figura y labor que realizan las familias acogedoras para ofrecer un "entorno de amor y de cuidado en esta etapa tan crucial para ellos y, además, tan crítica como es apartarse de una madre, que es un drama", refirió Rodil, quien defendió este modelo antes que el desplazamiento a centros de menores, donde cuesta encontrar una atención individualizada y pueden llegar a estar colapsados, como en Alicante, hasta el punto de que, por ejemplo, en 2024 el Síndic instó a la Generalitat a promover el acogimiento y a reducir los plazos de espera para acoger.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents