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Medio Ambiente

Cotos de El Hondo renuncian a cazar esta temporada y dejarán perder sus charcas

Enfado y desazón entre los cazadores del parque y de Las Salinas por el silencio de la Conselleria de Medio Ambiente ante su propuesta para ampliar los horarios de actividad cinegética más allá del crepúsculo

Uno de los cotos de caza de El Hondo, ubicado en término municipal de Crevillent, donde se puede apreciar la biodiversidad de la finca

Uno de los cotos de caza de El Hondo, ubicado en término municipal de Crevillent, donde se puede apreciar la biodiversidad de la finca / Antonio Amorós

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V. L. Deltell

V. L. Deltell

A pocas horas ya del arranque de la temporada de caza en los parques naturales de El Hondo de Elche y Crevillent, en Las Salinas de Santa Pola y en el Hondo de Amorós (veda abierta del 1 de noviembre al 8 de febrero), los 14 cotos de caza de la zona carecen de una instrucción novedosa de la Conselleria de Medio Ambiente sobre el informe de la Federación Valenciana de Caza que certificaba, siempre según su criterio, que la caza antes o tras el crepúsculo civil era posible distinguiendo especies protegidas. Pretendía el organismo deportivo contrarrestar la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que anulaba los planes cinegéticos de los citados enclaves con el objeto de proteger una especie en peligro de extinción como es la cerceta pardilla.

La incertidumbre se ha convertido ya en enfado, hartazgo y desazón por parte de los propietarios y arrendatarios de cotos de caza en estos humedales. Algunos de ellos han asegurado a este periódico que dan por perdida la temporada y que no van a llevar a cabo ninguna de las 14 tiradas permitidas por la normativa actual, ya que la puesta a punto de las fincas cuenta con unos gastos fijos muy elevados que no se van a ver compensados con lo capturado, ya que va a ser mínimo.

Pocas esperanzas para los cazadores

El presidente de la asociación de cotos de caza de estos parques, Manuel Sabuco, lamentaba ante este diario el “silencio total” de la conselleria en cuanto a la petición que le realizaron los cazadores relativa a que les permitiera cazar una vez anochecido o antes de amanecer. El propio responsable de la entidad de cazadores entiende que “ya es muy tarde para que contesten a nuestra petición. Veremos la próxima campaña”.

Un puesto de observación del parque natural de El Hondo de Crevillent y Elche

Un puesto de observación del parque natural de El Hondo de Crevillent y Elche / Antonio Amorós

Ahora mismo, como señala Sabuco, “se puede cazar cumpliendo los horarios que marca la Generalitat”, pero nada extraordinario como sí antes se concedía. La normativa especifica los horarios por días, teniendo en cuenta que la hora de amanecer y atardecer varía conforme van pasando las jornadas. De este modo, por ejemplo, los cazadores podrán empezar a disparar este sábado 1 de noviembre a las 7.02 horas y deberán dejar de hacerlo a las 18.29. El último día de la veda, el 8 de febrero, los horarios serán: 7.35 y 18.58 horas.

En total, los cotos de caza tienen derecho a 14 tiradas por temporada. Cada tirada ocupa medio día. El cazador puede madrugar, empezar a disparar a las 7.02 y dejar de hacerlo a primera hora de la tarde. O empezar a esa hora y terminar ya cuando anochece. Cada uno de estos periodos se relaciona con una tirada. Si un día deciden alargar toda la jornada, esto es considerado como tirada y media. Son los cotos los que deciden los días a disparar y las tiradas concretas, si son completas o medias.

Un problema de la mayoría

Consultados varios propietarios y arrendatarios de fincas, aseguran que existen algunos pocos cotos, unos tres o cuatro de los 14 existentes, que tienen la suerte de que los patos a los que pueden disparar sí entran durante el día, por lo que ellos sí seguirán apostando por la temporada. Pero la mayoría tienen un problema. Las aves de estos parques naturales, por costumbre a la hora de alimentarse y por seguridad, sólo se levantan el vuelo -momento en el que se ponen a tiro- antes de amanecer y después de anochecer, el conocido en términos legales como el crepúsculo civil.

De este modo, muchos cotos, ante el silencio de la conselleria y la normativa que les impide disparar con el crepúsculo, no han programado tiradas esta temporada. Mantener una finca en condiciones para realizar la actividad cinegética en ella lleva consigo una serie de tareas que favorecen los hábitats de las aves, remarcan los dueños de fincas. El propietario o arrendatario de un coto prepara las balsas para que tengan el nivel de agua y la calidad adecuadas, eleva recursos de pozos o azarbes, realiza movimientos de tierras, repara márgenes, desbroza el creciente cañizo, incluso distribuye alimento para que sus presas se acerquen. Medidas de reclamo pero a la vez de protección y potenciación de la biodiversidad, según explican los cazadores.

Una finca privada cuyo propietario asegura que va a abandonar si la actividad de la caza no le es rentable

Una finca privada cuyo propietario asegura que va a abandonar si la actividad de la caza no le es rentable / Antonio Amorós

Medidas ante el silencio administrativo

¿Qué medida van a adoptar al no disponer de la respuesta de la conselleria? De momento, algunos ya han certificado a INFORMACIÓN que no van a invertir un euro en el mantenimiento de sus zonas húmedas, con lo que los parques -en este caso principalmente El Hondo- perderán capacidad de albergar aves que, según los cazadores, se marcharán a otros enclaves, en España o en el norte de África, donde por cierto no existe una normativa restrictiva de caza. “Allí nadie controla si disparan a la cerceta o a cualquier otra especie protegida”, especifican.

El fallo del TSJCV

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) fallaba el 27 de diciembre de 2024 que el horario de caza nocturna contemplado en los planes técnicos de ordenación cinegética (PTOC) de 14 cotos de aves acuáticas situados en los parques naturales de El Hondo y las Salinas de Santa Pola y en la zona húmeda catalogada de El Hondo de Amorós “no se adecúan al régimen de protección de la cerceta pardilla derivado de la normativa nacional, europea e internacional” y anulaba la resolución mediante la cual fueron aprobados dichos planes. Admitía el argumento de la Asociación de Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA), que exponía que la caza nocturna de aves acuáticas es un método de caza no selectiva, argumentando en la sentencia que “las condiciones de visibilidad en que se desarrolla dificultan la identificación de la especie por los cazadores, lo que aumenta el riesgo de que se produzca la muerte accidental de algunos ejemplares de cerceta pardilla y de que la actividad cinegética comprometa la conservación de la especie”. La legislación europea es taxativa en cuanto a la ilegalidad de la caza no selectiva y ha sido la base jurídica para la prohibición en España de modalidades de caza de aves como el “parany” o la captura de fringílidos para su utilización como aves cantoras.

Por contra, los argumentos que esgrimía la Generalitat Valenciana para autorizar la caza nocturna eran la reducción que se había hecho efectiva en 30 minutos del horario de tiradas tras el crepúsculo (de hora y media a una hora), que se había retrasado el inicio de la temporada de caza de aves acuáticas (del 12 de octubre al 1 de noviembre), teniendo en cuenta que la cerceta pardilla emigra antes de esa fecha al norte de África, y que se trata de una práctica tradicional. Estos argumentos no justificaba, a juicio del TSJCV, la autorización.

Cuestión de tiempos

La sentencia del TSJ directamente anula los planes de caza, pero la cuestión del tiempo tras el crepúsculo ha seguido estando sobre la mesa de negociación este año, muy a pesar de los ecologistas. AHSA, de hecho, ya anunció que no aceptaría la caza nocturna de ninguna de las maneras, rechazando la propuesta de la Federación de Caza para volver a autorizar disparos a aves 45 minutos tras la puesta de sol. Los conservacionistas tildaron de “chapuza” el estudio federativo que reflejaba que sí se podían distinguir las aves en ese periodo de tiempo.

Lo cierto es que la propia conselleria barajó la posibilidad de ampliar el horario a unos 40 minutos. Este periódico confirmó de fuentes internas que un estudio técnico de la propia Generalitat consideraría factible reconocer el tipo de ave en ese rango de tiempo tanto al atardecer como antes de amanecer, con una propuesta que podrían aceptar los cazadores.

Pero esta propuesta no ha llegado a ejecutarse oficialmente. Los planes de caza no se han revisado. De hecho, están activos hasta 2027.

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