Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Educación

Un trabajo que no es solo empujar camillas

Cruz Roja forma a una quincena de jóvenes que no ha terminado la ESO en la profesión de celador e implica a profesionales sanitarios en la motivación de sus alumnos

Cruz Roja Elche imparte una formación de celador para dar una salida laboral a jóvenes sin la ESO

Cruz Roja Elche imparte una formación de celador para dar una salida laboral a jóvenes sin la ESO / Áxel Álvarez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
M. Alarcón

M. Alarcón

Este miércoles, 5 de noviembre, se conmemoraba el Día del Celador, una profesión a la que muchos relacionan con empujar la camilla o el carrito de un enfermo por hospitales o centros de salud. Pero hay más, mucho más detrás de ello. Con este objetivo, Cruz Roja en Elche implicó durante toda la jornada a profesionales sanitarios, celadores, enfermeros, sindicalistas o médicos, para que explicaran a los estudiantes que la asamblea local tiene en formación cómo ven ellos esta labor, que es una salida laboral que quieren ofrecer a los 15 jóvenes ilicitanos, con edades comprendidas entre los 16 y los 21 años, que tratan de obtener la titulación.

El curso de celador dura ocho meses

El curso de celador dura ocho meses / Áxel Álvarez

Que el celador forma parte del personal de apoyo sanitario en tareas de logística, movilizando pacientes y trasladando material o documentos, que mueven instrumental, pero también mantienen el orden y la seguridad o pueden colaborar en situaciones de emergencia, son otras tareas que dignifican la profesión. El responsable de Cruz Roja en Elche, Antonio Ramón Guilabert, intenta enganchar a 15 jóvenes que no han logrado acabar sus estudios de la ESO para, al mismo tiempo, evitar que terminen siendo "ninis", ni estudian ni trabajan. Una labor difícil cuando obtener el título oficial supone ocho meses de asistencia a las clases, tanto teóricas como prácticas que imparte todas las mañanas en su flamante aula de formación en el barrio de Carrús.

Profesionales sanitarios que han acudido al curso de celadores de Cruz Roja

Profesionales sanitarios que han acudido al curso de celadores de Cruz Roja / INFORMACIÓN

Formación

Guilabert y su equipo tenían en mente poner en marcha esta nueva idea de formación, como hacen de otras actividades que realizan aunque para otras edades muy distintas, caso de logística (en colaboración con la Fundación Esperanza Pertusa), manejo de carretilla, manipulador de alimentos o barista, más dirigido a los jóvenes que han chocado de bruces contra la educación reglada. "Fuimos a los institutos a ofrecerlo, también nos hemos movido por los medios de comunicación y utilizado las redes sociales", explica sobre de dónde salieron estos jóvenes para esta primera experiencia.

El director de Cruz Roja, dirgiéndose a los jóvenes

El director de Cruz Roja, dirgiéndose a los jóvenes / Áxel Álvarez

Expectativas

Jóvenes que han acabado rebotados o frustrados a los que hay que dar una alternativa social, para lo cual también cuentan con todo el equipo de la institución benéfica. "Tenían que conocer y ver las vivencias de personas que trabajan con los celadores, y también la de estos profesionales que, muchas veces, han ido escalando en puestos de la sociedad desde ahí. Que se sientan reflejados y se creen expectativas", comenta.

Un momento de la charla en la sede de Cruz Roja

Un momento de la charla en la sede de Cruz Roja / Áxel Álvarez

El título es oficial y habilitará a todos los alumnos para ejercer esta profesión tras pasar por una formación que concluirá al final de la primavera de 2026 y que no consiste en un "regalo", insiste Guilabert. Se lo tienen que ganar con su esfuerzo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents