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Alberto Velasco, experto en crimen organizado: «Las policías locales están en pañales frente a la amenaza de los drones»

El subdirector del Grupo GEES-Spain, participó en la II Jornada sobre Inteligencia, Terrorismo y Crimen Organizado de la Universidad CEU de Elche, donde analizó el uso de la tecnología por los grupos de delincuentes

El experto en crimen organizado Alberto Velasco ofreció una conferencia sobre drones en la jornada de crimen organizado del CEU de Elche

El experto en crimen organizado Alberto Velasco ofreció una conferencia sobre drones en la jornada de crimen organizado del CEU de Elche / Áxel Álvarez

V. L. Deltell

V. L. Deltell

Alberto Velasco Pola es el subdirector del Grupo Especial de Emergencias y Escoltas (GEES), una organización que lleva ya más de doce años en activo. En ella se agrupan profesionales de diferentes ámbitos: policías, ingenieros, médicos, profesores universitarios… "Nuestro objetivo es mejorar los servicios de seguridad, tanto en el terreno operativo como en el formativo. Somos un equipo multidisciplinar que colabora con instituciones públicas y privadas aportando asesoramiento, formación y apoyo técnico cuando se requiere", señala el experto en crimen organizado y nuevas tecnologías.

¿Por qué los drones se han convertido en un recurso atractivo para los delincuentes?

Porque suponen una ventaja táctica enorme. Controlan el cielo. Con un dron puedo vigilar desde una distancia considerable sin ser detectado, sin luces y con una capacidad de observación precisa. Puedo, por ejemplo, seguir un vehículo blindado de transporte de valores o localizar dónde vive un político o un jefe de policía. También puedo conocer los movimientos cotidianos de su familia. Todo eso genera una vulnerabilidad muy grande.

¿Cuáles son los principales usos que hace el crimen organizado de los drones?

Principalmente contrabando, hostigamiento a otros grupos criminales y control territorial. En España y fuera. En Latinoamérica, por ejemplo, ya hay constancia de que se utilizan en Brasil, Haití, Colombia o México. Cárteles como el Jalisco Nueva Generación, el de Sinaloa o la Familia Michoacana los tienen en su arsenal. Les sirven para vigilar, transportar drogas, atacar a rivales o enfrentarse directamente a las fuerzas armadas. Los emplean incluso para lanzar explosivos de fabricación casera. Son una herramienta de guerra asimétrica muy eficaz y barata.

Preocupación en aumento

¿Y en España? ¿Se ha detectado una actividad parecida?

No con esa intensidad, pero sí se han dado casos preocupantes. Hay que tener en cuenta que los drones que hoy cualquiera puede comprar eran antes plataformas militares. Ahora son dispositivos comerciales con capacidad para ser modificados. Pueden llevar ganchos para transportar objetos, liberar cargas por coordenadas GPS o servir como medio de vigilancia para evitar a las Fuerzas y Seguridad del Estado. En la zona de Málaga o Almería, por ejemplo, se han detectado drones utilizados para vigilar almacenes temporales donde se guarda droga recién descargada.

Alberto Velasco ofreció una conferencia sobre drones en la jornada de crimen organizado del CEU de Elche

Alberto Velasco ofreció una conferencia sobre drones en la jornada de crimen organizado del CEU de Elche / Áxel Álvarez

¿Qué se puede hacer para luchar contra esta amenaza?

Es complicado. Las regulaciones y normativas no van al ritmo de la tecnología. La innovación avanza mucho más rápido que las leyes. Nuestros legisladores, en muchos casos, no tienen la formación técnica necesaria para anticipar cómo va a impactar una tecnología como esta en la seguridad. Además, existen diferencias entre comunidades autónomas y la coordinación es limitada. En resumen: vamos por detrás, y lo peor es que cada uno va por su lado.

¿Esa falta de actualización legal se traslada también a las fuerzas de seguridad?

Totalmente. La Policía Local, que suele ser la primera en intervenir en incidentes con drones, todavía está en pañales en esta materia. Y no lo digo de forma peyorativa, sino como una realidad. Falta formación, protocolos claros y medios técnicos adecuados. Las policías nacionales y la Guardia Civil tienen más recursos, pero la local es la que recibe la primera llamada cuando un dron sobrevuela una zona prohibida o amenaza la seguridad. Y es fundamental que esté preparada.

El dron que paralizó el aeropuerto de Alicante-Elche

Hace unos días un dron obligó a cerrar el aeropuerto de Alicante-Elche durante dos horas. ¿Qué lectura hace de un caso así?

Ese incidente demuestra el escenario nuevo en el que nos encontramos. Cerrar un aeropuerto implica pérdidas enormes para las aerolíneas y un riesgo evidente para la seguridad aérea. Puede tratarse de alguien que se ha despistado y no sabe dónde puede volar su dron, pero también podría ser un intento deliberado de comprobar cuáles son nuestras defensas. Lo preocupante es que no tenemos capacidad inmediata para neutralizar algo así sin afectar a otras frecuencias o sistemas de comunicación.

¿Estos incidentes se están repitiendo en España?

Sí, están ocurriendo con cierta frecuencia, aunque no siempre trascienden. A veces el caso es más mediático, otras pasa más desapercibido. El gran problema será cuando se mezclen drones comerciales con drones manipulados para fines ilícitos. Porque cualquiera puede comprar uno, sacarse una licencia y usarlo de forma aparentemente legal. Pero hay muchas variables que controlar: zonas de vuelo, protocolos de seguridad, altitudes permitidas, recorridos... Hay muchísimo trabajo pendiente.

¿Dispone la Policía de medios técnicos suficientes para contrarrestar los drones?

No es nada fácil. Imaginemos que tenemos una radiofrecuencia para hacer que un dron aterrice. Si el operador cambia la frecuencia a una comercial o la encripta, ya hay un problema. La tecnología evoluciona tan rápido que es difícil mantener el control. Además, el conflicto entre Rusia y Ucrania ha popularizado los drones de combate, lo que ha multiplicado su conocimiento y su disponibilidad en el mercado civil. La Policía Local, insisto, tiene que ponerse al día, porque es quien llega primero.

El experto en seguridad y nuevas tecnologías considera que las policías locales deben estar formadas en drones porque son los primeros en intervenir

El experto en seguridad y nuevas tecnologías considera que las policías locales deben estar formadas en drones porque son los primeros en intervenir / Áxel Álvarez

Formación necesaria

¿Considera que es un hecho que ocurre en general en las ciudades españolas?

Sí. En general, las policías locales españolas están todavía en una fase muy inicial. Aun así, eso no significa que no se puedan hacer cosas. Aunque estemos en pañales, se pueden sentar bases sólidas: formar a los agentes, crear unidades especializadas, establecer protocolos y coordinar con cuerpos nacionales. Lo importante es no quedarse quietos.

¿Cree que la sociedad es consciente del riesgo que suponen los drones en malas manos?

No del todo. Se tiende a ver el dron como un juguete o una herramienta tecnológica inocente, pero también puede ser un instrumento de vigilancia, de transporte ilegal o incluso de ataque. Es fundamental concienciar a la población y a los responsables políticos de que esto no es ciencia ficción. Es una realidad que ya está ocurriendo.

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