Universidad Miguel Hernández
Un estudio liderado por la UMH de Elche encuentra la delgada línea que separa deporte de adicción
La investigación internacional, en la que participa Isabial, identifica el perfeccionismo, el cuidado de la imagen corporal y la práctica competitiva como los factores más relacionados con problemas de dependencia a la actividad física

La práctica deportiva puede llegar a convertirse en una obsesión negativa según el estudio de la UMH de Elche / Matías Segarra
Un estudio internacional, con liderazgo científico desde la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) y el Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (Isabial), ha identificado que el perfeccionismo y la práctica deportiva de competición son dos de los factores más estrechamente relacionados con el riesgo de desarrollar adicción al ejercicio, una conducta que puede derivar en consecuencias negativas para la salud física, mental y social.
Análisis con IA y deporte saludable
La investigación, que ha sido publicada en forma de artículo en la revista Addictive Behaviors, se basó en el análisis de respuestas de más de mil jóvenes —con una media de edad de 25 años y en total un 65 % de hombres—, que respondieron cuestionarios sobre sus hábitos de ejercicio, aspectos de personalidad, motivaciones y su relación general con la actividad física. Para interpretar los datos, el equipo empleó avanzadas técnicas de inteligencia artificial, capaces de reconocer patrones complejos entre variables psicológicas y de comportamiento.
«El perfeccionismo, las motivaciones vinculadas a la imagen corporal y el nivel de práctica deportiva son predictores clave del riesgo de dependencia del ejercicio», resume la principal de las conclusiones del estudio, con las que se permite diseñar perfiles cuantitativos de riesgo basados en dimensiones psicológicas y conductuales complejas.
Qué distingue un hábito saludable de uno problemático
El ejercicio físico es una de las principales recomendaciones para mantener una buena salud. Sin embargo, cuando se practica de forma compulsiva y descontrolada, puede transformarse en un problema. “Sabemos que el ejercicio es clave para la salud, pero cuando se convierte en una práctica obsesiva puede tener consecuencias físicas, psicológicas y sociales muy negativas”, explica el principal responsable del análisis, Thomas Zandonai, investigador Ramón y Cajal del Departamento de Farmacología, Pediatría y Química Orgánica de la UMH de Elche.

La ladera del río Vinalopó en Elche es uno de los sitios más frecuentados por deportistas en la ciudad / Antonio Amorós
Según los resultados, entre 27 variables estudiadas, el perfeccionismo resultó el predictor más consistente, seguido de factores como el deseo de adelgazar, de ganar musculatura y de características relacionadas con el nivel de práctica deportiva. Este patrón se observa tanto en atletas profesionales como en amateurs, aunque en estos últimos ya hay señales de riesgo más frecuentes que en quienes realizan ejercicio únicamente de manera recreativa.
Barreras en investigación y género
Pese a que el 35 % de la muestra fueron mujeres, no se constataron diferencias significativas de riesgo según el sexo en este estudio. Aun así, Ana Peiró, coordinadora del grupo de investigación Isabial Neurofarmacología Aplicada al Dolor y profesora de la UMH, destaca que “la falta de información de mujeres en ensayos clínicos deportivos sigue siendo una brecha crítica en la investigación científica”.
La investigadora señala que, durante décadas, la mayoría de estudios se ha centrado en hombres, generando protocolos de entrenamiento y prevención de lesiones poco adaptados a las mujeres. Esta carencia limita la comprensión de cómo factores biológicos como las hormonas, la salud cardiovascular o los riesgos específicos de lesiones afectan a las deportistas, lo que dificulta establecer medidas preventivas igualmente eficaces para ambos sexos.
Complejidad diagnóstica y recomendaciones
La adicción al ejercicio comparte características con otras conductas adictivas, pero también se vincula a fenómenos como los trastornos alimenticios o el ejercicio compulsivo, lo que complica su diagnóstico. Los autores precisan que los resultados reflejan cálculos de riesgo a nivel poblacional: no todas las personas perfeccionistas o que compiten en deportes individuales acabarán desarrollando dependencia, pero sí es una información valiosa para identificar a quienes podrían necesitar apoyo para mantener una relación más saludable con el deporte.

El estudio de la UMH y el Isabial trata de determinar cuáles son los factores de riesgo para que practicar deporte se pueda convertir en un problema adictivo / INFORMACIÓN
“Lo que detectamos son fenotipos o patrones de riesgo, no diagnósticos individuales”, subrayan los investigadores, quienes añaden que el significado coloquial de perfeccionismo no siempre coincide con lo que miden los tests psicológicos validados. Aun así, si se detecta que la práctica deportiva está generando malestar o limitaciones en la vida cotidiana, es recomendable consultar con profesionales de la salud para valorar la situación.
Financiamiento, colaboración y formación
El estudio ha contado con financiación de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, a través del proyecto Morpheo (2023I031), y se ha desarrollado en colaboración con el Addiction Science Laboratory de la Universidad de Trento (Italia), un centro de referencia en conductas adictivas. Además, ha servido de base para varios Trabajos de Fin de Grado y de Máster en la UMH, así como para parte de una tesis doctoral, en los que estudiantes han aplicado estas metodologías para explorar diferentes aspectos de la adicción al ejercicio.
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