Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Acordonada la plaza de Santa María de Elche por desprendimientos de pequeños cascotes de la basílica

El temporal provoca la caída de cantos de entre cuatro y seis centímetros, aunque la primera inspección apunta a que puede deberse a restos anteriores que se quedaron sobre otros elementos de la fachada, mientras el Obispado acelera con la fundación para impulsar la rehabilitación del templo

Acordonada la puerta de San Agatángelo de Santa María en Elche tras la caída de cascotes por el viento

Acordonada la puerta de San Agatángelo de Santa María en Elche tras la caída de cascotes por el viento / Áxel Álvarez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
María Pomares

María Pomares

Con la llegada de temporales a Elche, sea con viento, sea con precipitaciones, sea por la combinación de ambos factores meteorológicos, incluso con cambios bruscos de temperatura, empieza a ser habitual, por desgracia, que se produzcan desprendimientos de mayor o menor envergadura en la basílica de Santa María, escenario del Misteri d’Elx, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Todo, con el consiguiente acordonamientode la zona afectada del templo. Y esto es lo que ha vuelto a pasar este mismo jueves cuando, tras las rachas de viento del miércoles, se registró la caída de cantos de entre cuatro y seis centímetros en la Puerta de San Agatángelo, en la parte que da a la plaza del Congreso Eucarístico, lo que obligó a cerrar el acceso a la basílica por ese lado, al tiempo que se valló la zona para evitar problemas.

Uno de los pequeños cascotes, con la zona acordonada en la plaza del Congreso Eucarístico.

Uno de los pequeños cascotes, con la zona acordonada en la plaza del Congreso Eucarístico. / Áxel Álvarez

Primera inspección

No obstante, según explicó el arquitecto técnico designado por la comisión técnica de la basílica de Santa María, Francisco Rodríguez Trives, la primera inspección ocular desde la torre y la terraza apunta a que se podría tratar de restos de elementos que en su día se desprendieron y se quedaron sobre alguno de los elementos de esa puerta, y ahora, por las fuertes rachas de viento, han acabado cayendo a la vía pública. En cualquier caso, y para garantizar la seguridad tanto de la construcción como de los peatones que transitan por la céntrica plaza, en los próximos días se procederá a un análisis más exhaustivo, como se ha hecho en otras ocasiones, con la ayuda de la ya también típica grúa con cesta para comprobar de forma detallada si hay alguna parte que necesita ser saneada en ese acceso.

La plaza del Congreso Eucarístico acordonada este jueves, en la zona de la Puerta de San Agatángelo.

La plaza del Congreso Eucarístico acordonada este jueves, en la zona de la Puerta de San Agatángelo. / Áxel Álvarez

Prevención y seguridad

Además, se tratará de constatar si es necesario instalar alguna malla de protección en la línea de lo que ya se ha hecho en algunas zonas, como sin ir más lejos se hizo en mayo de 2024 en la Puerta Mayor del templo, obra del escultor Nicolás de Bussy y finalizada en 1682. Un extremo este -el de la instalación de más redes- que, por ahora, con el primer reconocimiento ocular que se ha realizado, se descarta. “No parece que la situación sea tan grave como otras veces, pero tenemos que trabajar con previsión para garantizar la prevención y la seguridad en todo momento”, indica Rodríguez Trives.

La plaza del Congreso Eucarístico acordonada este jueves, en la zona de la Puerta de San Agatángelo, que permaneció cerrada.

La plaza del Congreso Eucarístico acordonada este jueves, en la zona de la Puerta de San Agatángelo, que permaneció cerrada. / Áxel Álvarez

El Obispado y la basílica

Esta nueva caída de pequeños cascotes, en cualquier caso, llega después de que en las últimas semanas tanto el Obispado, que es el propietario del templo, como la propia basílica hayan acelerado con la tramitación de la fundación, con la implicación directa del propio Rodríguez Trives y el rector del Santa María, Vicente Martínez. Todo con la vista puesta en que esa fundación canónica pueda estar en marcha en cuestión de meses y, con ello, que se puedan sentar las bases de la rehabilitación de la edificación y, en particular, darle el impulso necesario para que sea una realidad a corto plazo. La situación es tal que ya se han celebrado las primeras tandas de reuniones y se está tanteando a una serie de personas que podrían entrar en esa fundación que tendría un cometido similar al de la organización privada sin ánimo de lucro y también de carácter canónico que se encarga de la construcción, conservación y restauración de la Sagrada Familia en Barcelona.

Los fisurómetros con los que se mide el desplazamiento de las grietas en Santa María.

Los fisurómetros con los que se mide el desplazamiento de las grietas en Santa María. / Áxel Álvarez

Contenido y continente

El obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, en la reunión de la junta del Patronato del Misteri del pasado 13 de agosto, ya dijo que “el Misteri es la transmisión de la fe y nuestra preocupación es la de acometer la restauración de la basílica de Santa María”, a lo que añadió que “hay que cuidar el contenido, pero también el continente porque, de otro modo, no estará el contenido suficientemente custodiado”, en alusión a La Festa. Munilla, en ese momento, de hecho, ya pidió que se dejaran de lado protagonismos en la fundación, al señalar que “es un esfuerzo de todos porque esta es una obra magna, un reto muy grande que tenemos ante nosotros, sin buscar protagonismos personales”.

La actuación desarrollada en esa área de la Puerta Mayor.

La actuación desarrollada en esa área de la Puerta Mayor en mayo de 2024. / Áxel Álvarez

El plan director

Fue hace ahora casi cuatro años cuando un equipo de arquitectos cifró en el plan director en 6,9 millones de euros la inversión total que necesita la basílica, dentro de una intervención que se podría prolongar a lo largo de una década y que tenía como fin último frenar el deterioro de Santa María. Para ello, se quería partir de una radiografía en profundidad del estado en el que se encontraba el templo para, de este modo, establecer las prioridades del inmueble y que, como constató el documento y se vuelve a poner en evidencia cada vez que hay desprendimientos, pasan de forma especial por las fachadas y las cubiertas del inmueble en el que se escenifica el Misteri d’Elx.

Proyecto básico de la primera fase

Fue en este contexto en el que precisamente a finales de 2024 se presentó el proyecto básico de ejecución para la primera fase de rehabilitación, elaborado por el despacho Almagra Arquitectura i Patrimoni, de Riba-Roja, en Valencia. Una radiografía que lo que reveló es que la construcción se está abriendo por el propio esfuerzo de los arcos y bóvedas que ya empujan a las esquinas, con desplomes de 37 centímetros en el arco fajón y ligeros deslizamientos hacia el exterior, y arcos en descensos de entre 15 y 17 centímetros. A ello se suman los vuelcos y hundimientos provocados por la falta de capacidad portante del terreno. Todo como consecuencia de los sismos que han castigado a la construcción desde sus orígenes en el siglo XVII, el efecto de las lluvias, y el material del que está hecha la edificación. La propia directora de Almagra Arquitectura i Patrimoni, Amparo Sebastiá, decía entonces, coincidiendo con la presentación del proyecto, que no había riesgo de derrumbe inmediato: “No se va a caer mañana”, subrayó, aunque sí puso el acento en la necesidad de actuar en Santa María: “La enfermedad ya está detectada y ahora hay que ponerle remedio”, sentenció.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents