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Fibrocemento sin salir del Mercado Central de Elche con peatones que se saltan las restricciones mientras la empresa pide Policía

La mercantil dice que se paraliza el transporte hasta que haya control de la zona y que faltan tres camiones por cargar placas, y el bipartito asegura que desconocía la problemática

Patrullas este pasado lunes para controlar el acceso de los camiones.

Patrullas este pasado lunes para controlar el acceso de los camiones. / AXEL ALVAREZ

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J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

La retirada del fibrocemento del Mercado Central de Elche ha entrado en una fase inesperada. La empresa especializada encargada del desamiantado ha optado por paralizar los trabajos de transporte de las placas tras constatar que hay peatones saltándose las restricciones de acceso y circulación establecidas en varias calles del entorno del edificio, poniendo en riesgo un operativo que exige máximas garantías de seguridad.

Poco avance en un día

El traslado de las placas con amianto comenzó este lunes, una vez finalizado el desmontaje de las cubiertas del histórico inmueble. Sin embargo, ni en la primera jornada ni en la segunda ha sido posible avanzar según lo previsto. El primer tráiler apenas pudo cargar menos de la mitad del material programado, mientras que este martes directamente no se ha podido continuar con el transporte ante la supuesta incomprensión ciudadana y el incumplimiento de la señalización provisional instalada por la obra, como trasladan operarios a este diario, que indican que se han puesto toda la señalética posible para advertir y que incluso se han colocado en fachadas algunos planos indicando cuáles son las zonas por las que no se puede transitar para no entorpecer la carga.

La empresa incluso ha reclamado la presencia de patrullas de la Policía Local que garanticen que se respetan tanto las señales de tráfico como el recorrido de paso marcado para peatones y vehículos, de la misma forma que este lunes hubo agentes que facilitaron la entrada del tráiler al centro. Según han advertido, se ha observado a personas que ignoran vallas, señales y cortes, accediendo a zonas restringidas en pleno proceso de carga de estos materiales contaminantes, pese a que están correctamente embalados.

Fase delicada

El transporte del fibrocemento es una de las fases más delicadas de toda la intervención. Aunque las placas ya fueron retiradas de las cubiertas hace días, su manipulación en vía pública requiere condiciones muy estrictas, lo que obliga a que haya perímetros despejados, maniobras limpias de los tráilers y ausencia total de tránsito ajeno a la obra.

Por ello, insisten en que no se puede cargar amianto con peatones cruzando la zona ni con vehículos invadiendo el itinerario señalizado, y advierten de que, si no se garantizan estas condiciones, el procedimiento no continuará. A día de hoy, todavía faltan por cargar tres camiones, aunque todo dependerá de que se cumplan las normas de seguridad.

Previsión

La previsión inicial del Ayuntamiento era finalizar el transporte este miércoles, concentrando las cargas entre lunes y miércoles para minimizar el impacto en el entorno comercial y administrativo del centro histórico. Sin embargo, los problemas surgidos han puesto ese calendario en cuestión.

De hecho, las propias señales colocadas en el perímetro del Mercado Central ya contemplaban un margen más amplio, fijando como fecha límite el viernes 6 de febrero, precisamente para cubrir posibles incidencias logísticas. Ahora, todo apunta a que ese será el nuevo horizonte realista si las actuaciones no aceleran.

El bipartito de PP y Vox reconoció este martes que desconocía la petición formal de la empresa para contar con presencia policial permanente durante las labores de carga. El alcalde, Pablo Ruz, explicó que, si esa es la demanda de la adjudicataria, se atenderá sin problema con el objetivo de que el procedimiento continúe y se complete con todas las garantías.

En la misma línea, el concejal de Estrategia Municipal, Francisco Soler, se mostró sorprendido por esta problemática y recordó que, precisamente, se habían reducido los plazos previstos para la retirada del amianto gracias al buen ritmo del desmontaje. A su juicio, el problema responde ahora a una cuestión estratégica y logística de la empresa en lo relativo al transporte, condicionada por el entorno urbano en el que se trabaja.

El traslado del fibrocemento no depende tanto del desmontaje, ejecutado en apenas una semana y media, la mitad del tiempo inicialmente previsto, como de la logística de los camiones y de la capacidad de maniobra en un entorno especialmente complejo.

Hacia Andalucia

Cada tráiler solo puede asumir una carga limitada, con lo que se requieren varios viajes para evacuar los residuos procedentes de cerca de 1.400 metros cuadrados de cubiertas y bajantes del edificio. El material tiene como destino final una planta de tratamiento especializada situada en Córdoba, donde será gestionado conforme a la normativa estatal sobre residuos peligrosos.

Señales que advierten de las zonas de paso obligatorio para peatones junto al Mercado Central.

Señales que advierten de las zonas de paso obligatorio para peatones junto al Mercado Central. / INFORMACIÓN

El dispositivo afecta de manera directa a la movilidad en el entorno del Mercado Central, con cierres intermitentes de tráfico en cruces como el de la calle Alfonso XII con la plaza Menéndez Pelayo, frente a la fachada trasera del Ayuntamiento. Cuando no hay camiones cargando, la circulación se reabre, pero la acumulación de señales, vallas y desvíos ha generado confusión entre vecinos, comerciantes y conductores.

La cuestión es que hasta que no se retire por completo el fibrocemento almacenado en la vía pública, los operarios no podrán avanzar con normalidad en otras tareas de la rehabilitación integral del Mercado Central. La presencia de los paquetes embalados y la necesidad de maniobrar con vehículos pesados impiden la entrada de nuevos camiones de obra y la descarga de materiales.

La retirada definitiva del amianto es, por tanto, un paso imprescindible para que el proyecto pueda coger mayor ritmo tras meses de avances lentos. La gran incógnita sigue siendo si la remodelación, presupuestada en 8,8 millones de euros, podrá completarse en el plazo de 15 meses que se dio.

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