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Elche reactiva un sector en Balsares para 182 adosados y la reconversión residencial de un antiguo camping

El Ayuntamiento otorga la licencia ambiental para ejecutar la urbanización de 90.000 metros cuadrados y la reordenación del campamento que los propietarios llevan dos décadas esperando

Entrada al campamento privado que se reurbanizaría para integrarse en el proyecto total de 90.000 metros

Entrada al campamento privado que se reurbanizaría para integrarse en el proyecto total de 90.000 metros / INFORMACIÓN

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

Un paso más para desbloquear después de dos décadas el desarrollo urbanístico del sector BS-1 de Balsares, en Elche, con tal de reconvertir un lugar diseñado en la década de los ochenta como punto de acampada privado en una zona residencial integrada en la pedanía. Todo va dentro de un proyecto más amplio que prevé la construcción de 181 viviendas adosadas a lo largo de 90.000 metros que incluirán también ajardinamiento, equipamientos y una pequeña área de uso terciario.

La junta de gobierno aprobó este jueves el informe ambiental y territorial que abre la regularización del entorno que desde prácticamente la entrada al siglo XXI es una de las reivindicaciones de los propietarios.

Un campamento desaparecido

La actuación afecta a lo que en su día fue conocido como 'Campamento Manantial', un recinto de unos 36.000 metros enmarcado en el conjunto por urbanizar y que nació como espacio para el estacionamiento temporal de caravanas. Allí los propietarios adquirieron parcelas de 300 metros para dejar la autocaravana o instalar viviendas portátiles.

Con el paso del tiempo, se ha transformado en un núcleo con cerca de 80 parcelas delimitadas, vallados y viviendas asentadas de forma permanente, e incluso edificaciones construidas con sistemas tradicionales. Se calcula que actualmente residen allí el 40% de los propietarios, mientras que cuando llega el verano la ocupación se dispara, como confirman a este diario quienes viven todo el año.

Con la aprobación de este trámite, el Consistorio iniciaría ahora formalmente la modificación del planeamiento necesaria para ordenar este ámbito y dotarlo de un marco legal estable. Si bien, todavía queda pendiente que se apruebe la condición de urbanizador para que la promotora pueda proyectar el complejo previsto así como reorganizar las parcelas existentes, mejorar los accesos y consolidar el uso residencial de la zona que los propietarios del extinto camping han cedido para que pueda urbanizarse y contar con servicios básicos como agua potable.

Conexiones

Con ello, se abre la puerta a mejorar la accesibilidad desde la carrerera municipal de Valverde a Balsares, integrar el arbolado tanto en los viales como en las parcelas edificables y facilitar la conexión con el resto del entorno rural y urbano de la pedanía ilicitana. De la misma forma, se ha negociado con el Ayuntamiento que el sector esté conectado con un carril bici, de la misma forma que se proyectan nuevas glorietas y aceras más amplias, así como la mejora de las paradas de transporte público.

Junto con la licencia ambiental, se aprueba también la elaboración de fichas individualizadas de construcciones existentes a los efectos de garantizar que se cumple la normativa urbanística, con retranqueos mínimos a linderos, así como valorar su compatibilidad con la propuesta de ordenación y alineaciones.

Desde el Ejecutivo local subrayaron que este documento es un paso administrativo previo, imprescindible para continuar con el resto de trámites urbanísticos y que permitirán transformar el sector en un espacio plenamente integrado.

Bloqueado desde 2017

El nuevo impulso al sector BS-1 llega después de casi dos décadas de intentos fallidos. El Ayuntamiento aprobó en 2003 el Programa de Actuación Integrada junto con el plan parcial, y en 2008 se dio luz verde a la urbanización. Sin embargo, en 2009 el agente urbanizador renunció al proyecto tras una revisión de costes que encareció las cargas.

Posteriormente, se sucedieron varias propuestas para reactivar la actuación, sin éxito. En 2017, el Consistorio desestimó las alternativas técnicas presentadas por los promotores y el suelo quedó desprogramado a nivel urbanístico, paralizando cualquier avance. Desde entonces, el sector permaneció en una situación de estancamiento y entonces los propietarios decidieron acudir a la vía privada para explotar el entorno con nuevos promotores.

El nuevo planeamiento, impulsado en los últimos años, pretende corregir los problemas heredados de la ordenación original y adaptar el proyecto a las necesidades actuales. Entre sus objetivos se encuentra integrar las edificaciones existentes, mejorar la movilidad y las condiciones de vida de los vecinos, reforzándoles la seguridad jurídica para evitar futuros conflictos urbanísticos.

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