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La playa de El Pinet en Elche recupera su esplendor

La zona costera del sur provincial renace con nueva franja litoral de arena abundante, mientras residentes destacan la regeneración natural y reclaman actuaciones duraderas frente a temporales

La playa de El Pinet en Elche recupera metros de arena después de haber sido engullida por los recientes temporales

La playa de El Pinet en Elche recupera metros de arena después de haber sido engullida por los recientes temporales / Áxel Álvarez

V. L. Deltell

V. L. Deltell

La calma ha regresado a las playas del sur de la provincia tras semanas de temporales y oleajes que acercaron el mar peligrosamente a las viviendas. Hoy, enclaves como El Pinet y La Marina, ambas en Elche, o Guardamar del Segura presentan una imagen opuesta: amplias extensiones de arena clara, limpias y recuperadas en apenas unos días gracias a vientos de poniente y mareas favorables que han devuelto al litoral una estampa casi olvidada.

El aviso partió de los propios vecinos. Uno de ellos escribió a este periódico para recordar que, igual que se informa cuando los temporales amenazan viviendas, también merece contarse cuando la naturaleza devuelve el equilibrio. En el caso del Pinet, algunas zonas han recuperado una franja de más de una veintena de metros de arena, un paisaje que no se veía desde hace al menos dos décadas.

Vista desde la playa de El Pinet hacia La Marina en Elche en una imagen de este martes

Vista desde la playa de El Pinet hacia La Marina en Elche en una imagen de este martes / Áxel Álvarez

Un paisaje que recuerda al pasado

Quienes conocen la zona hablan de una imagen que remite a otros tiempos. Hace unos cuarenta años, recorrer la distancia desde la acera de los chalets hasta el agua podía resultar complicado sin calzado: los pies se quemaban en los cerca de 50 metros de arena que separaban entonces las casas del mar.

Tras los temporales recientes y la posterior bonanza meteorológica, el litoral ha vuelto a mostrar esa amplitud dorada, con una regeneración natural que ha sorprendido por su rapidez. Los vecinos lo interpretan como una prueba de que, en condiciones normales, las viviendas se sitúan lejos de la orilla.

Infraestructuras y dinámica litoral

Según los residentes, la situación actual también refleja cómo ciertas infraestructuras han alterado históricamente el movimiento de arena. Señalan actuaciones como el puerto de Santa Pola, el puerto deportivo y la desembocadura del Segura en Guardamar o la proliferación de espigones que mantienen arena en playas cercanas como las santapoleras, pero no favorecen otros tramos como el Pinet o La Marina.

Playa junto al restaurante Galicia en El Pinet y, al fondo, el barrio de Salamanca y más allá Santa Pola

Playa junto al restaurante Galicia en El Pinet y, al fondo, el barrio de Salamanca y más allá Santa Pola / Áxel Álvarez

Por ello, sostienen que con voluntad política podrían aplicarse soluciones similares a las de otros municipios, como la construcción de diques o espigones. También mencionan métodos alternativos que se están revelando como muy efectivos, entre ellos la creación de arrecifes de piedra en el interior del mar que rompan las olas antes de llegar a la costa y faciliten el depósito natural de sedimentos.

Testimonios de vecinos y visitantes

El pasado fin de semana, con la climatología favorable, numerosos residentes, turistas y visitantes llenaron la zona y contemplaron una estampa poco habitual en los últimos años. Fernando Pascual, aficionado a la pesca, aseguraba que hacía más de 20 años que no veía la playa así. Recuerda su infancia y la distancia hasta el agua: “Cuando era un niño recuerdo quemarme los pies cada vez que tenía que ir a bañarme desde la zona de la acera”.

En el Hostal Maruja comentan que hacía muchos años que no se veía tan cantidad de arena

En el Hostal Maruja comentan que hacía muchos años que no se veía tan cantidad de arena / Áxel Álvarez

También Rosa Sánchez, turista madrileña que pasa unos días en La Marina, percibe la transformación. Explica que “cuando vine hace unos 20 años ya ocurrió lo mismo”. Entre risas añade: “Entre mis familiares dicen que traigo la suerte, porque aquí todo el mundo asegura que el agua llega a dar en las casas, aunque yo eso nunca he tenido ocasión de verlo”.

La visitante resume su impresión con una frase sencilla: “El Pinet me parece una playa idílica”.

Estos días, con el mar en calma y la arena extendida como una alfombra luminosa, el litoral del sur alicantino ofrece una imagen que mezcla memoria y esperanza. Una postal efímera quizá, pero suficiente para recordar que, a veces, el mar también devuelve lo que parecía perdido.

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