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Artesanía de Elche que trenza esperanza

El taller de Anselmo Navarro dona 7.000 solapas de palma blanca a Cáritas que han sido sufragadas por empresarios y que se ofrecerán dos semanas antes del Domingo de Ramos en las parroquias para reunir fondos para personas vulnerables

La palma blanca llega a Cáritas Elche para recaudar fondos

La palma blanca llega a Cáritas Elche para recaudar fondos / Áxel Álvarez

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

Vicky Celalla afina la mirada y las manos mientras moldea la forma de una rosa hecha a base de palma blanca. Le da vueltas y vueltas a las fibras para dar vida a una artesanía en toda regla que, sin ella misma darse cuenta, le ayuda a romper la rutina. Esta mujer llegó a estar dentro de los circuitos de intervención de CáritasElche durante tres años y medio. Salió un año y, "por circunstancias de la vida", volvió al recurso, donde confiesa que se siente amparada, muy cuidada, como dentro de una familia grande en la que todos se respetan y ayudan.

Como ella, otras decenas de personas que están siendo atendidas por la organización diocesana participaron este jueves en un taller que tenía un espíritu ciertamente terapéutico e integrador, ya que el fin último era acercar a usuarios en situación de pobreza y en riesgo de exclusión social una de las tradiciones más arraigadas de la ciudad, y que, además, sostiene el Domingo de Ramos como Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Una iniciativa que, asimismo, perseguía poner el foco en que, mientras ese día especial en el calendario litúrgico hay cientos de familias que estrenan ropa y celebran la vida junto a sus hijos, nietos, padres y abuelos; también hay quienes han atravesado situaciones difíciles y, sin tener ese respaldo del entorno, merecen igualmente formar parte de una costumbre muy enraizada.

7.000 solapas

Así las cosas, artesanas del taller de palma del empresario Anselmo Navarro fueron las encargadas de dar las instrucciones de una actividad didáctica que lleva ya años celebrándose y que, en el trasfondo, va mucho más allá. Paralelamente, desde este mismo taller ilicitano, se están elaborando unas 7.000 solapas de palma blanca que donarán a Cáritas para que la propia organización pueda, dos semanas antes del Domingo de Ramos, venderlas a las puertas de parroquias de toda la provincia de Alicante, según trasladó Alejandro Ruiz, coordinador de Cáritas.

El propósito es conseguir fondos para que a través de los centros religiosos se contribuya a prestar soporte a personas con necesidades en los barrios. Un refuerzo a la labor permanente que ofrecen desde el centro de acogida desde donde se pretende que quienes un día tocaron a la puerta pidiendo auxilio puedan salir de las instalaciones con una autonomía y un techo que les dé la oportunidad de empezar de nuevo, como Dimitri, un hombre de avanzada edad ucraniano que, después de haber estado ingresado en el hospital, llegó al centro de pernocta de Cáritas a mediados de febrero. "Creo que estar aquí es una oportunidad de estar con otras personas y hablar", narra mientras intenta darle forma a una solapa, quizás la primera hecha a base de palma blanca que ha visto nunca. "Está complicado porque tengo una mano delicada", exponía con cierta sutileza.

Sara Argueta dedicó parte de su carrera profesional en una agencia de viajes hasta que decidió dedicarse por entero a trabajar la palma, y confiesa orgullosa que lleva más de dos décadas detrás de este oficio tan meticuloso. "Me da tranquilidad, relajación y mentalmente sirve mucho porque te centras en lo que haces y sólo tienes que pensar en eso", narraba a este diario mientras enseñaba su vocación a participantes del taller, que ponían atención a todos los pasos.

Iniciativa solidaria

“Yo suelo ir mucho por la zona de San José y un día vi a gente pidiendo en la puerta. Pensé que había muchas personas que necesitaban ayuda, incluso para cosas tan básicas como una ducha. A partir de ahí surgió la idea de hacer algo para colaborar", narraba el propio Anselmo Navarro, artesano y expresidente del Elche CF que hace ahora un lustro impulsó esta iniciativa solidaria que cada vez tiene más adeptos.

Si en los inicios se desarrollaban unas 2.000 solapas, el número ha ido creciendo progresivamente de la misma forma que se ha ido sumando hasta la fecha más de una veintena de empresarios ilicitanos, parte de los cuales este jueves acudieron a la cita para prestar apoyo y visibilizar la labor que realiza la organización, como el veterano industrial y cofundador de J'hayber, Rafael Bernabéu.

“Siempre hemos tenido una filosofía basada en compartir trabajo, ilusiones y contribuir a crear bienestar social, y organizaciones como Cáritas representan el humanismo y la ayuda a las personas. Por eso, es importante que los empresarios también conozcamos el trabajo que se hace aquí dentro y nos impliquemos", apuntaba el empresario ilicitano.

Tampoco quiso perderse el encuentro, que acabó con un almuerzo de hermandad, el párroco José Antonio Valero, que, a través de sus oraciones, reivindicó que "seamos como seamos, y de donde seamos, podamos construir una sociedad más feliz, más alegre y más digna".

Reparto

Si el proyecto comenzó siendo algo muy local, se ha terminado convirtiendo en una iniciativa diocesana con palmitas que llegan a municipios como Villena, Calp, Benidorm, Pilar de la Horadada, Elche, Alicante, Santa Pola o Crevillent. “Es una ayuda muy importante porque cada vez hay más familias que necesitan apoyo, porque el objetivo de Cáritas no es que tengan un lugar donde estar, sino ayudarles a que se reincorporen a la sociedad", manifestaba, por su parte, Pascual Macià, uno de los voluntarios que lleva años ligado a la organización humanitaria.

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