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La posidonia de Santa Pola se convertirá en ingrediente para el sector cosmético

El Ayuntamiento firma un convenio con la empresa de biotecnología Mediterranean Algae para revalorizar la biomasa marina que se amontona frente a las playas y calas naturales

Técnicos de la firma Mediterranean Algae retiran posidonia de una de las playas de la provincia de Alicante

Técnicos de la firma Mediterranean Algae retiran posidonia de una de las playas de la provincia de Alicante / INFORMACIÓN

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

El Ayuntamiento de Santa Pola ha dado luz verde a un acuerdo con la empresa de biotecnología Mediterranean Algae para convertir parte de los restos de posidonia oceánica que llegan de forma natural a las playas en activos marinos destinados a la industria cosmética. La medida, aprobada recientemente por la junta de gobierno local, busca impulsar un modelo de economía circular que permita aprovechar esta biomasa marina sin comprometer el equilibrio del litoral.

Precisamente este modelo persigue encontrarle más usos a estos restos que se acumulaban en gran escala y que el Ayuntamiento terminaba amontonando en zonas poco visibles para el turista como la cantera, después de años sirviendo el entorno de Vatasa como punto de acopio. Este acuerdo sale adelante, además, cuando el equipo de gobierno está promoviendo la explotación turística del frente litoral ligado a la antigua cantera después de que se rescindiera la concesión hace unos años y tras el concurso de ideas por el que jóvenes arquitectos y paisajistas han planteado sus proyectos para reconvertir una zona sin uso en polo de atracción sostenible.

Selección

Así las cosas, el convenio permitirá que la empresa recupere de forma selectiva y controlada una parte de los arribazones de posidonia, es decir, esos acúmulos de hojas que el mar deposita en la orilla, para procesarlos y transformarlos en compuestos bioactivos con aplicaciones cosméticas. Se trata de una línea de trabajo vinculada a la llamada economía azul, que promueve el aprovechamiento sostenible de los recursos marinos mediante innovación tecnológica, que abriría la puerta a minimizar el nivel de material que tiene que retirar la concesionaria de la limpieza.

Desde el Consistorio explican que el objetivo es compatibilizar la conservación de las playas con su uso público, evitando tratar la posidonia como un residuo, teniendo en cuenta que esta planta marina cumple una función clave en el ecosistema litoral, ya que ayuda a proteger la costa frente a la erosión y contribuye a mantener el equilibrio del sistema playa-duna.

Su alto valor ecológico ha llegado a ser protegido en reservas como la de Tabarca, ante la presión turística que soporta la isla. Eso sí, después de fuertes temporales la villa marinera recibe toneladas de este material, muy visible en ciertas temporadas del año ya que el decreto del 2022 del Consell prohibe a los ayuntamientos a retirar estas fanerógamas marinas de las playas naturales “en situación acusada de retroceso de la línea de costa", durante los 365 días del año salvo que se justifique una llegada masiva por fenómentos atmosféricos, como ocurrió el pasado verano, cuando la Administración local tuvo que solicitar expresamente a la Dirección General de Medio Natural y Animal que autorizase al Ayuntamiento la etirada, ya que, según el volumen que se apreciaba entonces, calculaban desde el Ejecutivo que se podrían cargar 100 camiones con restos.

Esa limitación por normativa ha despertado en los últimos años el recelo de bañistas que achacan la presencia de la posidonia a un mal estado de preservación de los arenales por el impacto estético que deja, cuando realmente la aparición de esta especie marina viene a revelar la buena calidad del agua.

Estrategia

Ángel Piedecausa, concejal delegado de Gestión de Calidad de Playas, subraya que este acuerdo supone un cambio de enfoque en la gestión del litoral. Según explica, la posidonia debe entenderse como un elemento natural fundamental para la estabilidad de las playas, por lo que la estrategia municipal apuesta por una gestión basada en criterios técnicos y ambientales.

La citada empresa, que es una startup del Parque Científico de la Universidad de Alicante especializada en la revalorización de biomasa marina, utilizará la materia prima recuperada para desarrollar componentes naturales destinados a realizar productos para el cuidado personal, belleza e higiene que podrían ir desde cremas a maquillaje o perfumes, información que no ha sido especificada, dentro de una línea de innovación orientada a mejorar el desempeño ambiental de estos productos.

Su director ejecutivo, Yago Sierras, indica que iniciativas de este tipo permiten convertir un material abundante en el litoral mediterráneo en activos marinos con valor añadido, al tiempo que se impulsa la protección del Mediterráneo. Tal y como muestra la firma en su portal web, ya se han revalorizado más de 150 kilos de posidonia recuperada de las costas alicantinas a través de un proceso de biorrefinería, desarrollando la línea cosmética que tiene un ingrediente estrella, que llaman como extracto activo Ulvanean® Posidonia, que emplea fórmulas que han sido adquiridas por una de las grandes cadenas de supermercados del país.

Sin impacto

El acuerdo contempla un sistema de actuación basado en el manual de buenas prácticas de recogida de posidonia de la Generalitat Valenciana, lo que implica abandonar modelos de retirada masiva y avanzar hacia una gestión selectiva de los arribazones. Entre los criterios establecidos, figura la recogida controlada en zonas y periodos determinados por el Ayuntamiento y los servicios técnicos, así como la separación del material aprovechable para su posterior tratamiento. También se establece un sistema de trazabilidad del flujo de biomasa, con registros de las operaciones realizadas para garantizar la transparencia en la gestión.

Muestra de cómo queda el resultado final de la revalorización de la posidonia

Muestra de cómo queda el resultado final de la revalorización de la posidonia / INFORMACIÓN

Otro de los aspectos destacados es que no se empleará maquinaria pesada que pueda afectar al sistema playa-duna o contribuir a la erosión del arenal. De esta forma se pretende preservar la dinámica natural de la costa, donde los restos de posidonia desempeñan un papel protector frente al oleaje y el viento.

Innovación y sostenibilidad

Con esta iniciativa, trasladan a nivel municipal que Santa Pola pretende avanzar en el desarrollo tecnológico para reducir el desperdicio de recursos naturales. Por ello, la biomasa que antes se consideraba un problema de limpieza o mantenimiento de playas pasa así a convertirse en materia prima para nuevos productos industriales, en este caso vinculados al sector cosmético.

El proyecto se enmarca en la apuesta de generar valor económico a partir de los recursos del mar sin comprometer su conservación. En el caso de la posidonia, una especie emblemática del Mediterráneo, el reto consiste en aprovechar parte de sus arribazones sin alterar la función ecológica que desempeñan en el litoral.

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