Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El futuro tanatorio crematorio para mascotas de Elche pasa el filtro ambiental

El Ayuntamiento concede la licencia tras el aval de la Generalitat que determina que el proyecto no tiene impacto en el entorno

Cementerio para mascotas que se habilitó hace casi una década en Elche donde irá la incineradora

Cementerio para mascotas que se habilitó hace casi una década en Elche donde irá la incineradora

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

Un paso más para instalar la primera incineradora de animales de Elche. El Ayuntamiento ha concedido la licencia ambiental del proyecto que permitirá crear un tanatorio crematorio para mascotas en la partida de Torrellano Bajo, en la misma parcela donde desde 2017 funciona un cementerio para animales domésticos en la carretera de El Altet, cerca del aeropuerto Alicante-Elche.

La autorización municipal supone un paso clave para que esta actividad pueda materializarse después de varios meses de tramitación administrativa. La iniciativa ya había recibido el visto bueno de la Generalitat Valenciana después de que en septiembre de 2025 trascendiese que la Dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental, dependiente de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, había dado luz verde a la instalación tras analizar el expediente ambiental.

Ahora, con la licencia ambiental otorgada por el Consistorio, la empresa promotora, El Último Juego, podrá continuar con los trámites necesarios para poner en marcha estas instalaciones, que pretenden cubrir un servicio que hasta ahora no existía en el término municipal y por el que las clínicas veterinarias tenían que derivar los restos de los animales a otros municipios, como apuntó este jueves la edil de Sanidad, Inma Mora, tras aprobarse el trámite por la junta de gobierno.

Aval

La autorización autonómica llegó después de que el propio Ayuntamiento remitiera el expediente al órgano ambiental de la Generalitat el 15 de mayo de 2025 para que se sometiera al procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificada. La resolución de la Dirección General de Urbanismo se firmó el 21 de agosto de 2025 y posteriormente se publicó en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana, confirmando que el proyecto podía desarrollarse siempre que cumpliera las condiciones técnicas previstas.

En su momento la Administración autonómica concluyó que el tanatorio crematorio no tendría efectos significativos sobre el medioambiente, por lo que no era necesario realizar una evaluación ambiental ordinaria. La resolución también establecía que la empresa deberá cumplir las obligaciones previstas en la normativa sobre gestión de residuos, al tratarse de una actividad incluida dentro de este ámbito según la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular.

Un lugar para el descanso eterno del fiel amigo

Cementerio para mascotas de Torrellano Bajo / INFORMACIÓN

El proyecto contempla la creación de un tanatorio crematorio para animales domésticos, destinado a la incineración de mascotas fallecidas y a la posterior gestión de sus restos. En la documentación técnica presentada se especifica que los animales domésticos se consideran subproductos animales no destinados al consumo humano, conocidos en la normativa europea como SANDACH.

Medidas

Esta clasificación implica que la actividad debe cumplir una serie de medidas técnicas y sanitarias estrictas destinadas a evitar riesgos para la salud humana, la sanidad animal y el medio ambiente, además de garantizar la seguridad de la cadena alimentaria humana y animal. El crematorio se ubicará en una parcela clasificada como suelo rural común con una superficie aproximada de 10.388 metros cuadrados en la citada partida ilicitana.

Se trata del mismo terreno donde la empresa promotora ya gestiona desde hace prácticamente una década un cementerio para mascotas, que en su momento fue uno de los primeros camposantos de animales legalmente establecidos en España y el primero en la provincia de Alicante reglado, según explicó entonces el promotor. Según consta en el proyecto, para instalar el horno crematorio se proyecta la ejecución de una losa de hormigón bajo rasante con unas dimensiones aproximadas de 3,5 por 4 metros, sobre la que se instalará el equipo de incineración.

El proyecto también especifica que la actividad no requiere conexión a la red de agua potable ni al sistema de saneamiento, ya que el proceso de cremación no implica consumo ni generación de agua.

Capacidad

El crematorio tendrá una capacidad de tratamiento de unos 50 kilos por hora, con lo que teniendo en cuenta que haya una persona encargada trabajando a jornada completa de 40 horas, la capacidad máxima de tratamiento anual se situará en torno a 104 toneladas al año. La instalación estará diseñada para realizar incineraciones individuales, lo que permite que los propietarios puedan recibir las cenizas de su mascota tras el proceso. Según la información facilitada por la empresa promotora, el horno permitirá incinerar animales de hasta 120 kilos de peso, lo que incluye la mayoría de animales domésticos habituales.

El funcionamiento del tanatorio crematorio seguirá un procedimiento organizado que comenzará con la recepción e identificación del animal en las instalaciones. Posteriormente, la mascota será trasladada hasta la zona del horno crematorio, donde se realizará la incineración. Una vez finalizado el proceso, las cenizas podrán entregarse a los propietarios, si así lo desean. En caso contrario, se depositarán en un contenedor metálico para su posterior gestión como residuo, conforme a la normativa vigente. La incineración individual permite a los propietarios tener la garantía de que las cenizas corresponden únicamente a su mascota, algo que no ocurre en los procesos de cremación colectiva.

Gas propano

Por otra parte, el horno crematorio, que tendrá unos 16 metros cuadrados, utilizará gas propano como combustible principal y contará con alimentación eléctrica monofásica. En la cámara de combustión se alcanzarán temperaturas de entre 750 y 850 grados centígrados. Posteriormente, los gases generados pasarán a una cámara de postcombustión, donde se superarán los 850 grados durante al menos dos segundos.

Este sistema permitiría eliminar partículas no quemadas y reducir al mínimo la emisión de olores, contribuyendo, por tanto, a minimizar el impacto ambiental de la actividad. Precisamente se analizó el posible impacto sobre el entorno y sobre las viviendas cercanas dentro de la tramitación, y pese a que se sitúa en una zona con escasa densidad residencial, existen algunos núcleos aislados de viviendas a una distancia aproximada de entre 150 y 250 metros.

Las posibles afecciones más relevantes identificadas en el proyecto están relacionadas con la emisión de humos, partículas u olores derivados del proceso de incineración. No obstante, el proyecto que se presentó contempla medidas correctoras para minimizar estas molestias, lo que llevó a la Generalitat a concluir que la actividad no generará impactos significativos sobre la población cercana.

Demanda

La futura instalación responde a una demanda creciente vinculada al aumento del número de animales de compañía y a la necesidad de contar con servicios funerarios específicos para mascotas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents