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Entraba a las habitaciones de un hospital de Elche y se llevaba lo que podía: así acabó detenido por la Policía Nacional

Los agentes arrestaron al hombre, de 61 años, que en ocasiones entraba en los cuartos con la excusa de ayudar a los enfermos y familiares, y otras aprovechaba que salían a pasear

Una patrulla de la Policía Nacional junto al Hospital del Vinalopó, en Elche.

Una patrulla de la Policía Nacional junto al Hospital del Vinalopó, en Elche. / INFORMACIÓN

María Pomares

María Pomares

El ofrecimiento de aquel hombre de ayudarle a acompañar a su familiar hasta el baño por lo complicado que resulta a veces con el gotero y demás le salió más cara de lo que pensaba. Lo que parecía un gesto altruista sin más no tenía nada en absoluto de humanidad. Por lo que hizo, pero también por el escenario y las circunstancias. Y lo peor es que, desde finales de enero y hasta la segunda mitad de febrero, a juzgar por las denuncias presentadas ante la Policía Nacional y la Guardia Civil, la situación se llegó a repetir, de un modo u otro, hasta en diez ocasiones en el Hospital del Vinalopó de Elche. Hasta acabar detenido por los agentes de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en Elche por un delito de hurto continuado. Se le imputan hasta diez asaltos, con los que los investigadores apuntan que pudo sustraer objetos y dinero por valor de en torno a 8.900 euros.

Coches de la Policía Nacional estacionados junto a la Comisaría de Elche, en una imagen reciente.

Coches de la Policía Nacional estacionados junto a la Comisaría de Elche, en una imagen reciente. / Áxel Álvarez

Finales de febrero

La primera denuncia de la que hay constancia es del pasado 26 de enero y fue presentada ante la Policía Nacional. Un hombre trata de ayudar a su madre hospitalizada a ir al baño, con la mala pata de que se enreda el gotero. Sin embargo, de pronto, aparece un señor que, servicialmente, se ofrece a ayudarles, algo que, en estos casos, siempre resulta bienvenido. El problema es que, acto seguido, el desconocido cierra la puerta del baño sin más explicación, algo que deja extrañados a los atendidos. Cuando salen del baño, comprueban que ha desaparecido el bolso en el que había una cartera, un cargador, unas gafas y otros útiles personales. En total, enseres por valor de 625 euros.

Con antecedentes

El problema es que con más o menos variaciones, diciendo que va a ayudar o aprovechando que los pacientes salen al pasillo a estirar las piernas, el supuesto ladrón acaba colándose en las habitaciones, y arramblando con todo lo que pilla en cuestión de minutos, hasta que, con el reconocimiento de las víctimas y el sistema de videovigilancia, los agentes del Grupo II de la Brigada de la Policía Judicial de Elche acabaron arrestando al hombre, de 61 años, con domicilio en Elche, y que tenía antecedentes de 2002, en ese caso por apropiación indebida.

Agente de la Policía Nacional de Elche durante una investigación

Agente de la Policía Nacional de Elche durante una investigación / INFORMACIÓN

Más distancia

De hecho, primero parece que espaciaba más los asaltos. Sin ir más lejos, el segundo hecho denunciado es del 5 de febrero. Ahí la denunciante es una mujer que estaba con su pareja, y el supuesto autor llegó a llevarse bienes por valor de 4.300 euros, según la posterior denuncia. Un botín que le debió parecer jugoso, ya que, a partir de la siguiente semana, los hurtos se intensificaron, pese a que la noticia de que había alguien que entraba en los cuartos llevándose lo que encontrara había empezado a circular, e incluso la descripción del varón que hacían los denunciantes coincidía, porque antes de los asaltos merodeaba por los pasillos, probablemente, para estudiar el movimiento de sus víctimas.

La tercera denuncia

Sea como fuere, la tercera denuncia fue del 13 de febrero. También en este caso la mujer se encontraba con su madre. Sin embargo, el supuesto ladrón aprovechó cuando salieron a dar una vuelta por el pasillo. Se llevó el bolso con las llaves del coche y del domicilio, el móvil, la cartera con dinero, el neceser y otros útiles. En conjunto, 710 euros.

Un hurto que marco un punto de inflexión, porque sólo un día después regresó y, aprovechando que otra mujer estaba en el baño con su marido recién operado, se llevó hasta tres teléfonos móviles, dos de ellos hasta ocultos con una bolsa, valorados en 1.587 euros. Lo peor es que las víctimas llegaron a declarar que un día antes había entrado en el cuarto disculpándose después bajo el argumento de que se había equivocado.

Los últimos casos

La situación es tal que el sábado 14 de febrero parece que llegan a registrarse hasta dos robos, en ambos casos con personas que están aprovechando para dar una vuelta fuera de la habitación. Ahora bien, llama la atención que en unos de los casos el propietario de uno de los móviles oye una notificación de su terminal, lo busca pensando que lo lleva en uno de sus bolsillos, va a la habitación y descubre que no está allí. Lo llevaba el asaltante, lo que ya permite afinar en la descripción que acabaría permitiendo a los agentes de la Policía Nacional de Elche poco después su arresto, algo en lo que también ayudaron las cámaras de seguridad, los datos que aportaron algunas de las víctimas, y la información ofrecida por el personal de enfermería y los vigilantes de seguridad.

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