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El controvertido enigma de las chapas del pabellón inclusivo de Elche

Semanas después de que varias planchas metálicas salieran volando por el viento antes de inaugurarse la infraestructura deportiva, y tras declarar el alcalde que estaban «pegadas con cola», la constructora se defiende con un informe apuntando que la estructura estaba fijada con tornillos y que sólo se dañó un extremo

Placas metálicas del pabellón inclusivo de Elche salen volando por las rachas de viento

Matías Segarra

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

La puesta a punto del pabellón inclusivo de Elche quedará en el recuerdo por haber pasado por múltiples etapas desde que anunció el proyecto el anterior Gobierno de PSOE y Compromís hasta que finalmente el edificio terminó siendo algo palpable con el bipartito de PP y Vox en 2026, aunque aún hoy sin inaugurar.

Pasando por los retrasos de más de un año, las tres prórrogas y los sobrecostes que han terminado elevando la infraestructura casi a los 12 millones, hasta el hecho de que hasta el futuro nombre ya estuviese marcado por la polémica al querer el alcalde, Pablo Ruz, honrar inicialmente a la Reina Sofía con este recinto en lugar de dedicárselo, como finalmente se acordó tras las peticiones de la ciudadanía, a las deportistas de gimnasia olímpica ilicitanas Sara Marín y María Díez, claros ejemplos de que la discapacidad no es motivo para limitar los sueños.

Si bien, el detalle más controvertido con el proyecto desde que comenzó su construcción en noviembre de 2023 podría decirse que llegó el pasado 13 de febrero cuando varias planchas de aluminio de la cubierta del edificio salieron despedidas a causa del temporal. Aunque el Ayuntamiento confirmó que la mercantil estaba trabajando en reforzar los sistemas de anclaje, días después Ruz llegó a cargar contra la empresa asegurando que las placas habían sido fijadas con cola, declaraciones que hizo frente a los periodistas tras preguntarle si se mantendría firme la apertura del edificio el próximo 27 de marzo, fecha que parece que será la definitiva si no hay cambios de última hora.

"Procedimiento correcto"

En respuesta, la mercantil presentó hace unos días al Ayuntamiento por registro un informe técnico defendiendo que el procedimiento fue correcto y desmontando las palabras del primer edil, trasladando que los paneles estaban fijados con tornillos de rosca fijados a la estructura y adhesivo elástico diseñado exclusivamente para paneles de fachada y cubierta, atribuyendo exclusivamente el incidente a las fuertes rachas de viento que se registraron esa jornada durante el temporal Oriana, que afectó a la provincia de Alicante a mediados de febrero con velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora y puntas cercanas a los 140 km / h, como recuerda la propia mercantil.

La compañía rechaza, por tanto, que los paneles estuvieran simplemente «pegados con cola», como llegó a afirmar públicamente el representante municipal. Trasladan que efectivamente ese adhesivo tiene la función de mejorar la fijación de los paneles y distribuir las tensiones provocadas por la dilatación de los materiales metálicos expuestos al sol.

El documento, elaborado por la dirección de ejecución y la empresa, Tecopsa, se ampara en los mensajes de alerta de Protección Civil, y adjunta avisos de portales meteorológicos, o los propios anuncios del Ayuntamiento sobre el cierre de parques y jardines, para justificar que no se produjo ninguna negligencia técnica sino que una de las chapas no soportó el empuje del viento y se desprendió, «arrastrando en principio a otras chapas colindantes». De igual manera, sostiene que tras llegar el parte con la incidencia, el jefe de obra de se desplazó al edificio junto a un operario para comprobar la situación y evaluar los daños. En ese momento ya habían intervenido bomberos y Policía Local, que accedieron a la cubierta y retiraron algunas chapas que habían quedado sueltas para evitar nuevos desprendimientos ante la previsión de que continuara el mal tiempo.

El exterior del pabellón, con una grúa.

El exterior del pabellón, con una grúa. / ÁXEL ÁLVAREZ

Viga norte

La inspección posterior determinó que los daños se concentraban únicamente en las chapas de la viga norte y que el resto de elementos del edificio no presenta deformaciones ni desperfectos relevantes. Según la constructora, las rachas de viento habrían penetrado a través de estas celosías y golpeado contra la estructura de la viga, generando una fuerte succión hacia arriba que terminó levantando varias de las bandejas metálicas y arrastrando otras colindantes.

Además, el informe incorpora resultados de ensayos técnicos que, según la constructora, avalan la resistencia del sistema. En pruebas de laboratorio se alcanzaron presiones de 1.400 pascales que serían equivalentes a rachas de viento superiores a 170 km/h sin producirse deformaciones significativas, según establece el documento, mientras que en ensayos de succión se llegaron a alcanzar los 3.000 pascales, simulando velocidades cercanas a los 250 km/h sin daños en los paneles, pese a que, en la práctica, los materiales terminaron desprendiéndose.

De ahí que otra empresa especializada, y que se encargó del sistema de ventilación de lamas y de las tapas de composite de aluminio, reforzase entre el 18 y 20 de febrero el número de anclajes y las juntas entre paneles. De igual manera, también se revisaron las fachadas, los sistemas de ventilación, así como los quince lucernarios con paneles fotovoltaicos instalados en la cubierta, que no sufrieron daños durante el episodio de viento.

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