Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Asaja estudia alegaciones contra la Ordenanza del Medio Rural de Elche por falta de consenso

La entidad echa en falta que haya existido un proceso de consultas previas pero defiende que el documento ayudará a evitar los conflictos rurales

Asaja Elche presenta su primer anuario

Presntación del anuario de Asaja / Héctor Fuentes

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

Asaja baraja presentar alegaciones a la futura Ordenanza del Medio Rural de Elche al considerar que no ha habido suficiente consenso previo con las organizaciones agrarias durante su elaboración. Desde la entidad trasladan a este diario que aunque ha habido algunos contactos con el Ayuntamiento, el sector no ha podido conocer el borrador definitivo antes de su aprobación inicial.

“Lo ideal hubiese sido realizar consultas previas y no tener que ir directamente a un periodo de alegaciones”, apuntan desde el colectivo después de que el concejal de Medio Ambiente, José Antonio Román, anunciase este lunes junto al edil de Pedanías, Pedro José Sáez, que el documento se llevará al próximo pleno y que había sido consensuado con el sector, una versión que difiere de la de la entidad, que indica que en varias ocasiones se ha trasladado al bipartito que no se ha trabajado en este documento de la mano de todas las entidades, e incluso trasladan que ya se abordó esta cuestión en la Nit del Camp d'Elx.

Desde PP y Vox defienden que no es "una ordenanza ideológica si no sumamente técnica”, asegurando que el texto se apoya en el Plan General de Ordenación Urbana y en el trabajo de técnicos municipales y especialistas en desarrollo rural.

El texto será llevado al próximo pleno municipal para su aprobación inicial y posteriormente se someterá a exposición pública durante 30 días antes de su aprobación definitiva, prevista para los meses de mayo o junio, lo que permitiría su entrada en vigor antes del verano.

Más allá de la posibilidad de alegar, desde Asaja insisten en que esta ordenanza será muy positiva para el sector agrícola porque se podrán evitar situaciones que alteran la convivencia en el Camp d'Elx, y matizan que la relación con el Consistorio es buena y que existe voluntad de colaboración pese a que entienden que el proceso podría haberse desarrollado de una forma más participativa.

Entre los aspectos que les generan dudas se encuentran cuestiones relacionadas con conflictos de lindes y la necesidad de crear una comisión de mediación en el marco del Consejo Agrario, una reivindicación de los agricultores, y que desconocen si finalmente estos puntos están recogidos en el documento tal y como plantean.

Asimismo, Asaja también considera importante que la ordenanza recoja de forma clara la protección de la propiedad privada en el campo, especialmente ante el aumento de visitantes en zonas rurales.

Ordenación

En cuanto a la normativa, el Ejecutivo local trasladó que el principal objetivo es ordenar el uso del territorio agrícola sin un enfoque sancionador, "sino conciliador y preventivo", y el propio alcalde, Pablo Ruz, volvió a incidir en esta idea este martes durante la presentación del anuario de Asaja Elche, pese a que las sanciones que recoge el texto legal tienen cuantías entre los 200 euros para el incumplimiento leve a los 100.000 del muy grave.

A fin de cuentas, se trata de regular usos agrícolas, abandono de parcelas, vertidos, incendios, caminos rurales y convivencia en el campo.

Trabajadores de la empresa india en una de las superficies de cultivo

Trabajadores en una de las superficies de cultivo del Campo de Elche / Héctor Fuentes

El edil de Medio Ambiente explicó que la ordenanza responde a la necesidad de regular un espacio que representa el 87 % del término municipal, con unas 28.000 hectáreas agrícolas y más de 20.000 parcelas sin una normativa específica.

Según detalló, la norma se estructura en cinco grandes bloques: disposiciones generales, ordenación del medio agrícola, inspección, órdenes de ejecución y régimen disciplinario. Dentro de la ordenación se abordan aspectos como la conservación de parcelas, el abandono de tierras, las plagas, los caminos rurales, los vertidos y la prevención de incendios.

El concejal recordó que la iniciativa responde a una demanda histórica del Camp d’Elx y destacó que durante décadas ha existido una regulación basada únicamente en usos y costumbres.

Abandono de parcelas

Uno de los ejes principales de la normativa es el control del abandono de tierras, que actualmente afecta a cerca del 50 % de las parcelas. El equipo de gobierno considera que esta situación genera problemas de convivencia, fomenta las plagas e incluso genera riesgos de incendio.

En este sentido, la ordenanza incluye mecanismos para intervenir en casos de deterioro que puedan perjudicar a terceros. La norma también regula el uso de caminos rurales, limitando el paso de determinados vehículos pesados en vías no preparadas.

Confirmó el Ejecutivo que también se tratarán cuestiones relacionadas con lindes y relaciones entre propietarios, incorporando un anexo basado en los usos y costumbres tradicionales del campo ilicitano. Ahora queda por ver si esta configuración es la que esperaban entidades como Asaja por si caben finalmente esas alegaciones.

Inspección

El Ayuntamiento relató que la aplicación de la ordenanza contará con un equipo técnico específico formado por dos inspectores de medioambiente y un ingeniero técnico, además del respaldo jurídico municipal. Este dispositivo permitirá realizar inspecciones y tramitar expedientes cuando sea necesario.

Además, la normativa se integra en el Plan Dinamiza Camp d’Elx, que incluye otras acciones como la promoción de la actividad agrícola, la incorporación de jóvenes al sector y el impulso de la tecnología agraria.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents