Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Elche elimina más de la mitad del cableado aéreo del centro histórico tras activar hace un año el proyecto piloto

Algunos sectores ya están resueltos al 95% , dentro de un plan que incluye 74 calles en total, y donde algunas siguen pendientes de las operadoras eléctricas

Una de las calles del centro histórico de Elche en las que se ha intervenido para retirar cableado aéreo

Una de las calles del centro histórico de Elche en las que se ha intervenido para retirar cableado aéreo / INFORMACIÓN

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

Un año después de que el Ayuntamiento de Elche anunciara su ambicioso plan para acabar con la “maraña” de cables en el centro histórico, la ciudad ha logrado ya eliminar más de la mitad de los tendidos entre edificios que empañaban la estética de los viales.

El proyecto, impulsado a través de brigadas municipales y en coordinación con las operadoras, ha permitido retirar o reordenar buena parte del cableado aéreo en el casco antiguo, cumpliendo uno de los compromisos del bipartito de PP y Vox para mejorar la imagen urbana y proteger el patrimonio.

La iniciativa se presentó en marzo de 2025 como un plan director que iba a tener una duración estimada de diez meses y una inversión de 137.000 euros para soterrar 74 tendidos aéreos a lo largo de tres fases. El Ayuntamiento asumía la obra civil, mientras que las compañías debían reubicar sus infraestructuras. Unas actuaciones que ya anteriormente se han venido realizando de forma puntual sin un organigrama concreto, como ocurrió a principios de 2024 con la Corredora, que fue la primera gran arteria que se sometió a este proceso de embellecimiento para acabar con el "caos visual" que dejan las ristras de cables.

Operacios con una plataforma elevadora para retirar el tendido eléctrico en puntos del centro de Elche

Operacios con una plataforma elevadora para retirar el tendido eléctrico en puntos del centro de Elche / INFORMACIÓN

Ahora, con un 57 % del trabajo completado, si se tiene en cuenta la suma de ejecución por zonas, el balance que hacen desde el Ejecutivo local es positivo, aunque no hay definida una fecha clara para la finalización de estas actuaciones, ya que persisten diferencias en la ejecución por tramos.

Prácticamente finalizadas

Los mayores avances se concentran en la Zona 1 y la Zona 3, donde el grado de ejecución alcanza el 95%. En ambos casos, las brigadas municipales han completado prácticamente la totalidad de la modificación de los trazados del cableado, y las operadoras han avanzado también en la retirada efectiva de los tendidos.

Esta primera delimitación, una de las más extensas y emblemáticas, incluye calles como Carrer Diagonal del Palau, Sant Jaume, Plaza Menéndez y Pelayo, Ereta Alta, Forn de la Vila, Trinquet, Ample o el Carrer Major de la Vila. La intervención ha permitido despejar visualmente estas vías, muchas de ellas en pleno corazón histórico y con un elevado valor patrimonial.

En una situación muy similar se encuentra la Zona 3, que abarca calles como Porta Oriola, Sant Jordi, Carmelitas, Sant Isidre, Cura Fuentes o Sant Joaquim. Aquí, tanto la reorganización del cableado como su retirada han alcanzado también el 95 %, convirtiéndose en uno de los ejemplos más claros del impacto del plan.

Cuello de botella

Pese a estos avances, el desarrollo del proyecto no está siendo homogéneo. El principal problema sigue siendo la retirada del cableado, una fase que depende directamente de las compañías suministradoras y que, en varios casos, no ha comenzado.

Así ocurre en la Zona 2 (calle Miguel de Unamuno), donde la modificación de los trazados está completada al 100 %, pero la retirada de cables sigue al 0 %, dejando la ejecución global en el 50 %. Un patrón similar se repite en la Zona 4 (Doctor Caro) y en la Zona 6, que incluye calles como Don José Ramos, Alfonso X el Sabio, Velázquez o Beethoven. En estas áreas, el nivel de ejecución es del 40%.

Más retrasada se encuentra la Zona 5, con un 35 % de ejecución total, donde la modificación del cableado alcanza el 50% y la retirada apenas el 20%, según los datos facilitados por el Ayuntamiento. Por su parte, la Zona 7, que engloba calles como Juan Ramón Jiménez, Sant Roc o Mare de Déu de la Soledad, presenta un 50% de ejecución, con avances parciales en ambas fases.

Poner orden

La idea que tenía el bipartito era poner orden a décadas de instalación descontrolada de cableado en fachadas. El alcalde, Pablo Ruz, ya advirtió entonces que el Ejecutivo local sería “inflexible” ante esta situación, no solo por motivos estéticos, sino también por “rigor” y seguridad.

De hecho, desde el Ayuntamiento se ha insistido en que más de la mitad de los cables existentes en el centro no tienen uso, lo que ha contribuido a una acumulación innecesaria de tendidos. El proyecto se estructuró en tres fases, comenzando por pruebas piloto en calles con alta densidad de cableado, para después extender la actuación al conjunto del casco histórico. De igual modo, el equipo de gobierno ha venido apuntando en los últimos años que se está preparando una ordenanza específica especialmente restrictiva con las compañías y que busca evitar que se reproduzcan situaciones similares en el futuro.

La retirada de cables en Elche forma parte de una estrategia municipal que se está ejecutando en colaboración con las operadoras de telefonía y telecomunicaciones

La retirada de cables en Elche forma parte de una estrategia municipal que se está ejecutando en colaboración con las operadoras de telefonía y telecomunicaciones / INFORMACIÓN

Antecedentes

El desarrollo del plan no ha estado exento de conflictos. De hecho, el pasado mes de diciembre se vivió uno de los episodios más tensos cuando vecinos y comercios del centro histórico se quedaron sin conexión a internet durante varios días.

Las operadoras atribuyeron inicialmente la situación a una “avería masiva”, aunque algunas llegaron a señalar como origen la retirada de cableado derivada de la ordenanza municipal. Desde el Ayuntamiento, sin embargo, defendieron que las compañías habían sido avisadas con prácticamente medio año de antelación de los plazos para eliminar los tendidos aéreos y que su inacción había obligado a intervenir.

El concejal de Vía Pública, Claudio Guilabert, llegó a señalar entonces que “no les ha quedado otra que actuar”, recordando que las empresas conocían las fechas límite y que incluso se les había concedido margen adicional. El episodio puso precisamente de manifiesto la complejidad de coordinar la actuación pública con los intereses y tiempos de las compañías privadas.

Mejora urbana y patrimonial

Más allá de las dificultades, el impacto del plan ya es visible en numerosas calles del centro histórico. La eliminación del cableado aéreo está permitiendo recuperar la estética de fachadas y espacios públicos, reforzando el valor de zonas emblemáticas y mejorando la experiencia tanto para residentes como para visitantes.

Zonas en las que se ha estado actuando durante todo el año

Zonas en las que se ha estado actuando durante todo el año / INFORMACIÓN

Estas actuaciones se suman a otras intervenciones previas, como la implantación de plataformas únicas, que ya incorporaban canalizaciones subterráneas y facilitaban el posterior soterramiento del cableado.

Próximos pasos

El reto ahora es completar aquellos puntos menos desarrollados, como la Zona 8, que incluye calles como Sant Antoni del Pla y Sant Pasqual.

El Ayuntamiento insiste en que el éxito final del plan dependerá en gran medida de la implicación de las operadoras, a las que se seguirá exigiendo el cumplimiento de los plazos y la adaptación a los nuevos trazados subterráneos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents