Investigación
De las plantas al laboratorio: la vía natural que investiga la UMH de Elche contra la obesidad
La tesis de la científica ilicitana Irene Pomares descubre que ciertos suplementos con extractos vegetales ayudan a combatir el sobrepeso y la diabetes

Ciertos suplementos con extractos vegetales ayudan a combatir la obesidad y la diabetes / INFORMACIÓN
Una tesis doctoral desarrollada en la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) ha identificado varios compuestos naturales presentes en plantas que pueden ayudar a combatir la obesidad como complemento a la dieta, el ejercicio físico y la supervisión médica. El trabajo, elaborado por la investigadora Irene Concepción Pomares Bri, concluye que determinados polifenoles son capaces de favorecer la transformación de la grasa blanca, asociada al almacenamiento energético y al exceso de peso, en grasa parda, un tipo de tejido que quema calorías, produce calor y contribuye a aumentar el gasto energético del organismo.
La investigación, defendida el pasado 24 de febrero en el Instituto de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de Elche (IDiBE UMH) -hoy Instituto de Investigación en Biotecnología y Salud-, abre la puerta al desarrollo de nutracéuticos basados en compuestos presentes en alimentos y extractos vegetales que puedan servir como herramienta terapéutica complementaria frente a enfermedades metabólicas y crónicas. La tesis, titulada Nuevos enfoques terapéuticos para la modulación de la homeostasis metabólica en el tejido adiposo, ha sido dirigida por los investigadores María Dolores Herranz López y Vicente Micol Molina.

Foto de familia tras la consecución de su tesis doctoral en la UMH de Elche / INFORMACIÓN
Cómo actúan la grasa blanca y la grasa parda
El trabajo parte de un problema sanitario de gran alcance. La obesidad está vinculada al desarrollo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, entre ellas la diabetes tipo 2, que pueden comprometer gravemente la salud. Ante este escenario, algunas líneas de investigación tratan de apoyar mecanismos naturales del cuerpo capaces de reducir grasa y mejorar el metabolismo sin sustituir los tratamientos convencionales.
“Hay distintos tipos de grasa en el cuerpo: los adipocitos blancos, que son reservas de energía y, al mismo tiempo, aíslan nuestros órganos; y los adipocitos pardos, que son más pequeños y, aunque también almacenan energía, la utilizan para producir calor y regular la temperatura corporal y los niveles de glucosa en sangre”, explica la investigadora. Pomares Bri subraya que la grasa blanca es la que, en exceso, se relaciona con el sobrepeso y la obesidad, mientras que la grasa parda quema calorías de manera activa mediante un proceso conocido como termogénesis.
La autora de la tesis resume así el objetivo de su trabajo: “Por lo tanto, para combatir la obesidad y, al mismo tiempo, mejorar algunas alteraciones asociadas, como la resistencia a la insulina, intentamos encontrar un suplemento alimentario natural capaz de favorecer la transformación de la grasa blanca en grasa parda”. En esa búsqueda, el equipo puso el foco en polifenoles, compuestos bioactivos presentes en las plantas y conocidos por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. “En este caso, buscábamos polifenoles que fueran muy efectivos ‘quemando’ grasa”, añade la recién doctorada.
En conversación con este periódico, Pomares Bri explica que el grupo lleva años trabajando con polifenoles, sustancias que las plantas producen cuando reciben estímulos de estrés, como exceso de sol, salinidad o agresiones externas. Esos compuestos, presentes de forma natural en frutas, verduras, té verde o uva, ya se han utilizado durante mucho tiempo en forma de extractos naturales y remedios para distintas patologías. En esta tesis, sin embargo, el interés se ha centrado en su capacidad para aumentar el gasto energético.

La nueva doctora en su laboratorio de la Universidad Miguel Hernández / INFORMACIÓN
De las células al ensayo en personas con sobrepeso
La investigación se desarrolló en varias fases. Primero se generó un modelo celular de obesidad en laboratorio. “Expusimos adipocitos humanos a altas concentraciones de glucosa durante dos semanas. Las células se volvieron hipertróficas, es decir, aumentaron de tamaño y presentaron alteraciones en su funcionamiento, reproduciendo un entorno metabólico similar al de la obesidad”, explica la investigadora. En ese contexto, varios compuestos polifenólicos fueron capaces de revertir alteraciones metabólicas causadas por el exceso de glucosa y devolver a las células un perfil más saludable.
Además, el equipo aplicó técnicas ómicas para estudiar con detalle las moléculas presentes en las células y determinar qué rutas metabólicas se alteraban en condiciones de hiperglucemia y cómo los polifenoles contribuían a repararlas. “Así, hemos logrado identificar tres compuestos naturales especialmente eficaces como activadores de la proteína desacopladora 1, responsable de la producción de calor en la grasa parda”, explica la investigadora.
En la entrevista, Pomares Bri aclara que el primer cribado se hizo con 22 compuestos y que después se seleccionaron solo tres, los que mostraban mejores resultados. El siguiente paso no fue un ensayo con animales. Según explica, en esta tesis no se trabajó con ratones, sino que se pasó directamente a un ensayo de intervención dietética en humanos, ya que los compuestos identificados se encuentran de forma habitual en la dieta y se consideran seguros.
Ese estudio piloto se realizó con 20 voluntarios adultos con sobrepeso u obesidad. Los participantes tomaron durante tres meses una cápsula diaria con un suplemento compuesto por una mezcla de extractos de dos plantas. El diseño incluyó también un grupo de control con placebo, es decir, con una cápsula sin el suplemento, para comprobar que el efecto observado correspondía realmente al tratamiento.
Mejoras en temperatura, peso y glucosa
Para medir la activación de la grasa parda, el equipo utilizó una técnica innovadora en este ámbito: la termografía infrarroja. “Utilizamos técnicas innovadoras en este campo, como la termografía infrarroja, que nos permitió observar, mediante una cámara térmica, el aumento de la temperatura en la región del cuello de los voluntarios, un indicador indirecto de la activación de la grasa parda y de un mayor gasto energético”, señala Pomares Bri. Esa región cervical, en torno a la clavícula y el cuello, es una de las zonas donde se localiza este tipo de tejido en adultos.

En pantalla, el descubrimiento de esta joven: ciertos suplementos con extractos vegetales ayudan a combatir la obesidad y la diabetes / INFORMACIÓN
Los resultados mostraron que la ingesta diaria del suplemento activó la grasa parda en los participantes, algo detectado precisamente por ese aumento de temperatura en la zona del cuello. Además, cuando el suplemento se combinó con una dieta controlada, se observaron mejoras en el peso corporal y en los niveles de glucosa en sangre. Según detalla la autora, la pérdida de peso registrada en tres meses fue moderada, en torno a tres kilos, pero suficiente para apuntar un efecto beneficioso añadido al tratamiento estándar.
La investigadora insiste en que el hallazgo no debe interpretarse como un sustituto de la alimentación equilibrada o del ejercicio. “La idea no es sustituir la dieta y el ejercicio, sino ofrecer un apoyo adicional basado en la evidencia científica para mejorar el metabolismo y aumentar de forma natural la quema de calorías”, concluye la experta. En la entrevista refuerza esa idea al subrayar que el objetivo no es estético, sino de salud, al tratar de mejorar la obesidad y alteraciones asociadas como la diabetes.
Pomares Bri también recuerda que no todos los polifenoles tienen este efecto y que el trabajo se centra en determinados compuestos concretos. Aun así, subraya que frutas, verduras y otros alimentos ricos en estas sustancias siguen siendo recomendables, no solo por esta posible acción sobre la grasa, sino también por su capacidad antioxidante y por su papel beneficioso frente a procesos inflamatorios de bajo grado que suelen acompañar a la obesidad.
La investigación se enmarca en las líneas del grupo de Compuestos bioactivos naturales de la UMH, centrado en el estudio de moléculas de origen vegetal con potencial terapéutico para enfermedades metabólicas y crónicas. El trabajo ha sido financiado con fondos de la Generalitat Valenciana y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
El siguiente paso, según explica la investigadora, pasa por ampliar el ensayo con un número mayor de participantes y optimizar la combinación del suplemento para mejorar sus efectos. Solo después podría plantearse una posible comercialización. Pero la tesis deja ya un mensaje claro: ciertos compuestos naturales de las plantas pueden convertirse en un apoyo útil, siempre complementario, en la lucha contra la obesidad y el deterioro metabólico.
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