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Elche solicita a Adif mejoras de seguridad en las vías del tren en Altabix tras el sabotaje con 4 menores detenidos

La Policía Local analizará con detenimiento la situación de protección del entorno en una reunión la semana que viene mientras vecinos alertan de botellones, lanzamiento de piedras a convoyes y acceso libre a las vías

Vandalismo en las vías del tren de cercanías que atraviesa Elche

Vandalismo en las vías del tren de cercanías que atraviesa Elche / Héctor Fuentes

V. L. Deltell

V. L. Deltell

La Policía Local de Elche mantendrá una reunión monográfica la próxima semana para abordar la seguridad en el entorno de las vías del tren a su paso por el barrio de Altabix tras la detención de cuatro menores por sabotear la línea ferroviaria Alicante-Murcia con riesgo extremo de descarrilamiento. El Ayuntamiento prevé además trasladar a Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias del Ministerio de de Transportes y Movilidad Sostenible) la necesidad de reforzar las medidas de protección en una zona situada en pleno casco urbano y donde el acceso a la infraestructura resulta especialmente sencillo y en la que se han detectado múltiples signos de vandalismo que van más allá del incidente puntual.

En la protección de la entrada al túnel del tren en Altabix se acumulan piedras y cascotes de gran tamaño

En la protección de la entrada al túnel del tren en Altabix se acumulan piedras y cascotes de gran tamaño / Héctor Fuentes

El episodio, ocurrido en las inmediaciones del camino de las Canteras, ha actuado como detonante para revisar de forma integral la seguridad en este punto del trazado ferroviario. La rápida intervención policial tras el aviso de un vecino de la zona evitó un posible accidente tras retirar objetos peligrosos como un carrito de supermercado y una piedra de gran tamaño colocados sobre los raíles por los menores detenidos, de entre 14 y 15 años. Técnicos ferroviarios advirtieron de que la acción podía haber provocado un descarrilamiento con consecuencias graves en una línea por la que circulan habitualmente trenes de Cercanías con numerosos pasajeros.

Acceso directo y tránsito habitual por las vías

El foco de preocupación se sitúa en el tramo comprendido entre la entrada al túnel del tren en el barrio de Altabix —junto a la pista de atletismo de la ciudad deportiva Juan Ángel Romero— y la pasarela peatonal pendiente de apertura. Se trata de un espacio donde el acceso a la infraestructura ferroviaria es extremadamente fácil, con caminos laterales y puntos sin vallado efectivo que permiten entrar directamente a la vía.

Vecinos consultados aseguran que el paso de peatones por este punto no es un hecho aislado, sino una práctica cotidiana. "Pero no sólo el paso. Numerosos jóvenes están deambulando por la zona cada tarde y haciendo de las suyas”, explican.

Lugar donde cuatro menores de 14 y 15 años intentaron sabotear el paso del tren de Alicante-Murcia en Elche

Lugar donde cuatro menores de 14 y 15 años intentaron sabotear el paso del tren de Alicante-Murcia en Elche / Héctor Fuentes

La futura pasarela, cuya apertura está prevista en breve, pretende precisamente canalizar el flujo peatonal y eliminar cruces indebidos. Sin embargo, los residentes advierten de que, mientras no se refuerce el cierre perimetral, seguirá existiendo la presencia de adolescentes en la zona.

La propia configuración del terreno, con áreas abiertas, caminos de tierra y escasa o nula vigilancia, facilita que tanto menores como adultos accedan sin dificultad a un espacio que debería estar completamente restringido.

Piedras, bloques y materiales lanzados hacia la vía

El sabotaje que ha llevado a la detención de los menores no es, según los indicios corroborados por este periódico este mismo viernes, un hecho aislado. En la entrada del túnel, donde existen dos sistemas de protección —una valla elevada y una malla metálica—, se han localizado más de veinte piedras de gran tamaño acumuladas sobre la estructura.

Los habituales de la zona lamentan los frecuentes actos vandálicos que han presenciado

Los habituales de la zona lamentan los frecuentes actos vandálicos que han presenciado / Héctor Fuentes

Algunas de estas piezas tienen dimensiones similares a un balón de fútbol y varias corresponden a bloques de hormigón arrancados de una valla cercana, situada junto a un aparcamiento de la zona deportiva. En ese punto se pueden observar claramente los huecos dejados por estos fragmentos, lo que refuerza la hipótesis de que han sido sustraídos para ser arrojados hacia la vía.

Los objetos han quedado retenidos en la malla de protección, lo que ha evitado que impacten directamente contra los trenes o contra la vía. No obstante, la acumulación de estos elementos sugiere una actividad reiterada. La finalidad, según apuntan vecinos y fuentes consultadas, no parece otra que intentar golpear a los convoyes en circulación.

Esta malla, diseñada inicialmente como medida preventiva para evitar suicidios en la entrada del túnel, ha terminado actuando como barrera frente a estos actos vandálicos. Sin embargo, su estado actual, con múltiples impactos y objetos incrustados, evidencia la presión constante a la que está sometida.

Un entorno degradado que favorece el problema

El estado general del entorno refuerza la percepción de abandono. A escasos centímetros de la vía se acumulan restos de colchones, neumáticos, botellas, bidones y materiales de obra, además de maleza crecida y zonas sin acondicionar.

La presencia de estos residuos no solo degrada el paisaje, sino que facilita la disponibilidad de objetos que pueden ser utilizados para actos vandálicos. En algunos casos, incluso, los materiales proceden de obras cercanas, donde se están preparando nuevas promociones urbanísticas.

En las proximidades de las vías se encuentran numerosos restos de "botellones"

En las proximidades de las vías se encuentran numerosos restos de "botellones" / Héctor Fuentes

Vecinos de la zona denuncian que estos espacios se han convertido en puntos habituales de reunión de jóvenes, especialmente durante las tardes y noches, con prácticas como botellones, consumo de bebidas y lanzamiento de objetos. Aunque reconocen que no todos los grupos generan problemas, sí advierten de una dinámica creciente de comportamientos incívicos.

Testimonios vecinales: alarma por el riesgo real

La gravedad de lo ocurrido ha generado inquietud entre quienes frecuentan el entorno. Marina Sánchez León, vecina de la zona, no oculta su preocupación: “Podría haber sido una tragedia”. En su opinión, la rápida intervención policial fue determinante para evitar un desenlace fatal.

Pascual Agulló, que pasea habitualmente por este entorno, coincide en el diagnóstico y señala que la zona presenta condiciones que facilitan este tipo de comportamientos. Ambos destacan la necesidad de actuar con rapidez no solo tras el incidente, sino de forma preventiva.

Los vecinos subrayan especialmente el peligro que suponen los objetos acumulados en altura. Una de las principales preocupaciones es que alguno de estos bloques pueda caer o ser lanzado en el momento en que pase un tren. “Las consecuencias podrían ser muy graves”, advierten.

También alertan de la normalización de conductas peligrosas entre los más jóvenes, que utilizan la zona como espacio de ocio sin ser plenamente conscientes del riesgo que implica la proximidad a una infraestructura ferroviaria.

La intervención policial evitó un accidente

El dispositivo policial se activó tras un aviso ciudadano que alertaba de la presencia de varios jóvenes manipulando la vía. Varias patrullas se desplazaron rápidamente al lugar y localizaron a los menores en un puente cercano.

El acceso a las vías del tren en pleno casco urbano es muy sencillo

El acceso a las vías del tren en pleno casco urbano es muy sencillo / Héctor Fuentes

Al detectar la presencia de los agentes, los jóvenes intentaron huir, lo que dio lugar a una persecución a pie que concluyó con su interceptación gracias a la coordinación entre unidades. Durante la actuación, uno de los menores sufrió una caída y tuvo que ser trasladado a un centro sanitario antes de reincorporarse al procedimiento.

Tras asegurar la zona, los agentes retiraron los objetos colocados sobre los raíles y verificaron el estado de la infraestructura, evitando así cualquier incidencia posterior en la circulación ferroviaria.

Los técnicos de Adif y Renfe confirmaron posteriormente la extrema gravedad de los hechos, al considerar que los obstáculos podían haber provocado el descarrilamiento de un convoy o daños estructurales en la vía.

Reacción municipal y presión sobre Adif

El Ayuntamiento ha decidido actuar con rapidez tras el suceso. La reunión prevista de la Policía Local abordará de forma exclusiva la seguridad en este punto, con el objetivo de diseñar una estrategia que combine vigilancia, prevención y mejoras en la infraestructura.

Entre las medidas que se plantean figura la solicitud a Adif de refuerzo del vallado, limpieza de la zona, retirada de materiales peligrosos y revisión de los accesos existentes. El Consistorio considera que la intervención debe ser integral para garantizar la seguridad en un punto especialmente sensible del trazado.

Punto donde se produjo el intento de sabotaje con un carrito de la compra, una tapa de hierro y una piedra de gran tamaño

Punto donde se produjo el intento de sabotaje con un carrito de la compra, una tapa de hierro y una piedra de gran tamaño / Héctor Fuentes

Asimismo, se prevé intensificar la presencia policial en el entorno, especialmente en horarios de mayor afluencia, para disuadir conductas de riesgo y controlar posibles concentraciones de jóvenes.

Un problema estructural más allá de un incidente puntual

El caso ha puesto de relieve que la situación en este tramo ferroviario no responde únicamente a un episodio aislado, sino a un problema estructural derivado de la combinación de accesos abiertos, falta de mantenimiento y usos inadecuados del espacio.

La proximidad de zonas deportivas, áreas en desarrollo urbanístico y espacios sin vigilancia contribuye a generar un entorno propicio para la acumulación de residuos y la realización de actos vandálicos.

En este contexto, la apertura de la pasarela peatonal se perfila como una solución parcial, pero no suficiente por sí sola. Los vecinos insisten en que será necesario un plan más amplio que combine infraestructuras seguras, mantenimiento continuo y presencia policial.

Mientras tanto, la imagen del entorno de Altabix —con piedras acumuladas, vallas dañadas y restos dispersos— sigue evidenciando la urgencia de actuar para evitar que un incidente como el ocurrido pueda repetirse con consecuencias irreparables.

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