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La protección del Pantano de Elche como paraje natural municipal acumula ya siete años en punto muerto

El grupo ecologista AHSA presenta un escrito en el Ayuntamiento para que se reactive la tramitación, paralizada por la falta de informes urbanísticos pese a que la memoria justificativa es de 2019

El Pantano de Elche, en una imagen de este mismo lunes, con varios excursionistas en la zona.

Segundo Lunes de Mona en el Pantano de Elche con quejas por falta de mantenimiento / Áxel Álvarez

María Pomares

María Pomares

El reconocimiento del Pantano de Elche y su entorno como espacio natural protegido es una reivindicación que se viene arrastrando desde hace algún que otro lustro. Hasta el punto de que, hace ahora siete años, el propio Ayuntamiento de Elche redactó una memoria justificativa avalando su declaración como paraje natural municipal, la misma figura que da cobertura al Clot de Galvany. No sólo eso. Incluso en 2022 el anterior Ejecutivo de PSOE y Compromís anunció una consulta pública del estudio de integración paisajística del proyecto para reforzar la protección del Pantano y de las sierras del norte del municipio. Sin embargo, siete años después del documento elaborado por los técnicos municipales, el proceso sigue totalmente bloqueado. Por eso mismo, el grupo ecologista Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) ha decidido elevar la presión ante el bipartito de PP y Vox para que reactive la tramitación. En este sentido, a través de un escrito registrado en el Ayuntamiento, exigen que, de forma inmediata y urgente, se redacten los informes urbanísticos preceptivos para formalizar la solicitud de la declaración de este paraje natural municipal ante la Conselleria de Medio Ambiente y que esta solicitud sea presentada con la mayor brevedad posible.

El Pantano de Elche, con excursionistas en el segundo Lunes de Mona.

El Pantano de Elche, con excursionistas en el segundo Lunes de Mona. / Áxel Álvarez

Plano parcelario

Desde AHSA, de hecho, ponen el foco en que la memoria justificativa en la que se recopilaba de forma exhaustiva, a través de un inventario ambiental, la alta diversidad que albergan las sierras prelitorales ilicitanas propuestas para formar parte del futuro paraje natural municipal fue terminada de redactar en 2019. No obstante, como explican desde el colectivo conservacionista, “el documento no incluía la preceptiva localización geográfica, que recoge la delimitación y plano parcelario donde conste la relación de las parcelas incluidas con su referencia catastral, información que debe ser elaborada por el departamento municipal de Urbanismo”. Por eso mismo, apuntan, y pese a que el anterior equipo de gobierno de izquierdas anunció en 2022 el inicio de la consulta pública del estudio de integración paisajística, la petición ni siquiera llegó a la Conselleria de Medio Ambiente. “Durante estos años el proceso ha estado bloqueado por la falta de los informes urbanísticos relativos a la delimitación del ámbito geográfico”, subrayan desde AHSA, lo que les lleva a sentenciar que “parece que desde el propio Consistorio se está boicoteando esta iniciativa de gran calado ambiental”, algo que tachan de “lamentable”.

El Pantano de Elche, en una imagen de este lunes.

El Pantano de Elche, en una imagen de este lunes. / Áxel Álvarez

Hábitats protegidos

Los ecologistas hacen hincapié en que “en el ámbito geográfico de las sierras prelitorales ilicitanas propuesto para ser incluido en el futuro paraje natural municipal se conservan amplias superficies de hábitats protegidos por la legislación europea que albergan una alta diversidad faunística y botánica, además de poseer un indudable valor paisajístico y ser un determinante conector ecológico en un territorio saturado por el urbanismo”. En paralelo, consideran que estos espacios carecen del debido reconocimiento social, por lo que es imprescindible su declaración como paraje natural para iniciar las necesarias tareas de divulgación que den a conocer la importancia de conservar estos ecosistemas y las especies que acogen, a lo que añaden que, durante los últimos años, se han presentado varios proyectos de plantas fotovoltaicas dentro del ámbito de la cartografía incluida en el borrador de la memoria justificativa y su ejecución supondría una degradación ambiental y paisajística de parajes que deberían encontrarse libres de este tipo de infraestructuras energéticas.

Una persona paseando por la zona este mismo lunes.

Una persona paseando por la zona este mismo lunes. / Áxel Álvarez

Serra Llarga

Finalmente, desde AHSA también alertan del impacto del proyecto sometido a información pública el pasado mes de junio para transformar en regadío más de 80 hectáreas de terreno forestal de la ladera sur de la Serra Llarga, enclave incluido en el futuro paraje natural municipal, según los conservacionistas. Por ello, consideran imprescindible dotar lo antes posible de una figura de protección a estos espacios para evitar, apostillan, “la implantación de actividades e infraestructuras incompatibles con la conservación de sus valores ambientales”.

Varias personas paseando por el Pantano de Elche.

Varias personas paseando por el Pantano de Elche. / Áxel Álvarez

Valores ambientales y culturales

Una necesidad -la de proteger el Pantano- que también viene avalada por la memoria que elaboraron los técnicos municipales en 2019, y en la que se deja claro que, “desde el Ayuntamiento de Elche, se viene expresando su interés, desde hace algo más de una década, en que sean reconocidos, en su justa medida, los valores ambientales y culturales de una amplia porción del municipio que, tomando como epicentro el Pantano de Elche, se extiende por las elevaciones serranas del noroeste y la red hidrológica principal representada por los cauces del río Vinalopó y los barrancos de Los Arcos, Barbasena, San Antón y El Grifo que, a modo de corredores ecológicos, conectarían nuestras sierras con el Camp d’Elx y el llano aluvial de la antigua albufera de Elche donde nos encontramos con espacios como los parques naturales de El Hondo de Elche-Crevillent o Las Salinas de Santa Pola”.

El espacio

El documento tiene 131 páginas, lo que da cuenta de la profundidad con la que se aborda la cuestión, a expensas de que se concrete la delimitación geográfica. Eso no quita para que, a falta de las referencias catastrales, el informe sí deje claro que el ámbito del espacio a proteger bajo la denominación del paraje natural municipal “comprende, básicamente, el conjunto serrano existente en término municipal de Elche que, grosso modo, quedaría delimitado al Sur por la autovía A-7/A-70 con la excepción de las ramblas y el cauce del río, al Este limitaría con el término municipal de Alicante, al Oeste con la LIC-ZEPA de la sierra de Crevillent y al Norte con el Paraje Natural Municipal de Aspe”. A ello, se agrega que “el ámbito así definido dentro de los límites del término municipal de Elche incluye hacia el Sur los cauces que componen nuestra red hidrológica principal definida por el propio río Vinalopó y los barrancos de Los Arcos y Barbasena al Oeste de dicho río, y los de San Antón y de El Grifo, al Este”. Incluso se apunta que, “a la luz de los últimos cambios legislativos en torno a la figura de Paraje Natural Municipal, la actual Corporación -la de izquierdas en 2019- ha adoptado la decisión de iniciar el procedimiento para que, finalmente, el espacio singular del que venimos hablando, sea reconocido bajo esta figura de protección, a fin de garantizar su recuperación y conservación para las generaciones futuras, aumentando el grado de sostenibilidad de nuestro municipio”. Sin embargo, pese a que se considera fundamental esa protección para amarrar el futuro del Pantano de Elche, siete años después no parece que se haya hecho mucho.

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