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Elche empieza a poner coto a puntos negros del tráfico con semáforos más inteligentes

Arrancan las obras de mejora de seguridad vial en dos cruces de la avenida de Novelda y se extenderán en Altabix tras las demandas vecinales por los riesgos de accidentes con peatones

Arrancan las obras en Carrús para ampliar semáforos

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

Más control de tráfico y con tecnología punta que ayudará a invidentes a moverse mejor por la ciudad. El Ayuntamiento de Elche ha iniciado la implantación de nuevos semáforos en tres puntos considerados conflictivos de la Carrús y Altabix con el objetivo de reducir accidentes y mejorar la seguridad vial, especialmente para peatones, tras las demandas vecinales durante años. Lo curioso es que esta infraestructura incorporará sistemas más avanzados para que la conexión con la Policía Local sea eficiente y, además, se detecte más rápido el riesgo de incidentes o el paso próximo de personas con discapacidad visual, con el reto de reforzar la accesibilidad en la vía pública.

Los trabajos, que salieron a licitación en noviembre y que se terminaron adjudicando por 210.000 euros, han arrancado en el cruce entre la avenida de Novelda y la calle Carlos Antón Pastor y María García Ferrández, donde se han abierto zanjas para la instalación del sistema eléctrico que permitirá el funcionamiento de los nuevos semáforos.

Tal y como confirmó desde el terreno el concejal de Movilidad, Claudio Guilabert, el departamento municipal había detectado “tres puntos negros" con problemas recurrentes de tráfico y situaciones de riesgo tanto para conductores y, especialmente, para peatones. Además estos puntos están próximos a colegios con lo que el nivel de tráfico es notable en horas puntas.

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Los otros dos tramos serán en esta misma avenida, pero en en el cruce con Francisco Ruiz Bru y Joaquín García Mora, más al sur, así como en la intersección de la avenida de la Universidad con la calle Francisco Rabal, en Altabix. Según detalló el edil, se trata de enclaves donde confluyen varios factores de riesgo, que van desde giros de tráfico con escasa visibilidad, alta velocidad de circulación y tránsito peatonal frecuente.

El concejal de Espacios Públicos y Movilidad, Claudio Guilabert, revisa las obras en la avenida de Novelda

El concejal de Espacios Públicos y Movilidad, Claudio Guilabert, revisa las obras en la avenida de Novelda / J. R. Esquinas

En el caso concreto de la avenida de Novelda, Guilabert incidió en que se trata de una vía en la que muchos vehículos realizan giros sin control semafórico, lo que ha derivado en incidentes y en reiteradas quejas vecinales que se han llegado a canalizar a través de los distritos.

Guilabert advirtió de que se trata de una intervención técnicamente compleja, especialmente en zonas como Carrús, donde la presencia de la conocida “roca madre” obliga a realizar trabajos más precisos. Por ello, señaló que las actuaciones son "más quirúrgicas", utilizando material específico para poder ir realizando las demoliciones del pavimento.

Además de colocarse el cableado, se ejecutarán cimentaciones para los báculos de los semáforos. Paralelamente, habrá una mejora del entorno urbano en los cruces, con la creación de rampas peatonales y el ensanchamiento de aceras en determinados puntos. También se ampliarán las denominadas “orejeras”, que son las extensiones de acera en las esquinas, para facilitar tanto la instalación de los semáforos como el tránsito de peatones.

Cuatro meses

Aunque la ejecuciòn se fijó a lo largo de medio año, desde el equipo de gobierno estimaron que las obras se acortarán hasta los cuatro meses para que la mejora entre en funcionamiento lo antes posible. Estas instalaciones contarán con sensores que detectarán tanto autobuses, vehículos y pulsadores de demanda de peatones, conectándose al sistema centralizado de tráfico municipal. Estos equipos prometen afinar incluso más que los que se han venido instalando anteriormente, como por ejemplo el pasado junio cuando se colocaron una docena que informan del tiempo que tiene el peatón para cruzar.

En vista de toda la tecnología que a simple vista no se aprecia, ahora tienen que realizarse las conexiones de telecomunicaciones que permitirán integrar estos dispositivos en el sistema global de movilidad de la ciudad.

Este avance permitirá adaptar los tiempos semafóricos, mejorar la coordinación entre cruces y responder con mayor rapidez a incidencias en la red viaria. Al hilo, uno de los aspectos clave del proyecto es la incorporación de tecnología orientada a mejorar la accesibilidad universal, a través de dispositivos acústicos y mecanismos adaptados.

De igual modo, desde Movilidad señalaron que el Ayuntamiento viene destinando anualmente entre 250.000 y 300.000 euros a la implantación de nuevas infraestructuras semafóricas en distintos puntos del municipio.

Uno de los cruces de la Avenida de Novelda de Elche

Uno de los cruces de la Avenida de Novelda de Elche donde se va a actuar / Matías Segarra

Más semáforos en 2026

Ya hace unos meses desde Movilidad exponían a este diario que a la Policía Local le constaban varios choques entre vehículos en los últimos años, de la misma forma que es habitual que muchos vehículos terminen pegando frenazos por las dificultades para pasar. Desde el bipartito recordaron entonces que a finales de 2024 ya se dispusieron de estos elementos en Carrús norte y pese a que confirmaron que la actuación no será aislada y que de cara a 2026 ese preveían más grupos semafóricos, a nivel municipal no quisieron este martes entrar en detalles sobre proyectos futuros.

Desde la asociación vecinal Primero de Mayo confiesan lo arriesgado que es hasta la fecha cruzar en la avenida de Novelda por los citados tramos porque los vehículos "pasan muy rápido" y el vial, de por sí, tiene una alta intensidad de tráfico a diario.

Ya hace meses, desde el colectivo señalaron que se había elevado a la junta de distrito que también se revise el tráfico en otras arterias como Ausiàs March, porque detectan que los conductores, una gran mayoría que provienen del polígono de Carrús, suelen saltarse los límites de velocidad, por lo que esperan que puedan colocarse elementos como bandas reductoras. No ha trascendido hasta la fecha que se hayan aplicado mejoras en esta zona.

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