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Detenida una limpiadora y su pareja por robar 128 objetos electrónicos en la UMH de Elche

La investigación de la Policía Nacional reveló hurtos continuados, y apunta a que los arrestados accedían a dependencias universitarias con llaves de servicio y vendían los dispositivos sustraídos en establecimientos de segunda mano

Un agente de la Policía Nacional en la Comisaría de Elche.

Un agente de la Policía Nacional en la Comisaría de Elche. / Áxel Álvarez

V. L. Deltell

V. L. Deltell

La desaparición de un ordenador portátil en la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche fue el detonante de una investigación que ha terminado destapando un sistema continuado de sustracciones dentro del campus. La Policía Nacional ha detenido a una pareja, un hombre y una mujer de 46 y 49 años, como presuntos autores de un delito continuado de hurto, tras sustraer numerosos efectos en distintos departamentos universitarios y darles salida en el mercado de segunda mano. El valor de lo sustraído supera los 3.000 euros, siempre según fuentes oficiales de la Comisaría.

Investigación iniciada por un portátil desaparecido

La actuación policial se inició a raíz de la denuncia presentada por un trabajador de la propia UMH, quien alertó de la desaparición de un ordenador portátil propiedad de la Universidad que se encontraba en uno de los departamentos. A partir de ese momento, los agentes comenzaron una serie de gestiones para identificar, localizar y detener a los responsables.

Las primeras comprobaciones permitieron acotar el círculo de sospechosos. En el espacio donde se produjo la sustracción no había accedido nadie ajeno, salvo el personal de limpieza, que contaba con llaves para entrar en las distintas dependencias. Este dato resultó determinante para orientar la investigación.

Acceso libre y ocultación en el carro de limpieza

Según las pesquisas, la mujer detenida trabajaba para una empresa de limpieza que prestaba servicio en la UMH, lo que le permitía desplazarse con normalidad por las instalaciones. Aprovechando esa posición, accedía a despachos y zonas de trabajo y ocultaba los efectos sustraídos en su propio carro de limpieza, evitando así levantar sospechas durante su jornada laboral.

Uno de los comedores del campus de Elche de la Universidad Miguel Hernández donde se pueden canjear los bonos comida

Uno de los comedores del campus de Elche de la Universidad Miguel Hernández donde se pueden canjear los bonos comida / INFORMACIÓN

Al contactar con los responsables de la empresa, estos confirmaron a los agentes que, desde la incorporación de esta trabajadora, se habían detectado desapariciones de distintos objetos, tanto propiedad de la empresa como de la propia universidad. Este patrón reforzó la línea de investigación.

Venta sistemática en tiendas de segunda mano

El siguiente paso fue analizar la posible salida de los objetos robados. Los agentes realizaron gestiones con distintos establecimientos de compraventa de artículos de segunda mano, donde localizaron numerosas operaciones realizadas a nombre de la mujer investigada. También detectaron ventas efectuadas por un varón que resultó ser su pareja sentimental.

Ambos actuaban de forma coordinada para colocar los productos sustraídos. Tras verificar las transacciones, los investigadores contabilizaron un total de 128 artículos vendidos, en su mayoría dispositivos electrónicos como ordenadores, teléfonos móviles y cámaras fotográficas, con un valor conjunto superior a los 3.000 euros.

Con todas estas pruebas, la Policía Nacional procedió a la detención de los dos implicados por su presunta participación en un delito continuado de hurto.

Recuperación de efectos y traslado al juzgado

Parte de los objetos sustraídos, pertenecientes tanto a la empresa de limpieza como a la Universidad Miguel Hernández, han podido ser recuperados y devueltos a sus propietarios tras la intervención policial.

Una vez finalizadas las diligencias, los detenidos han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Elche, que será el encargado de determinar las responsabilidades penales derivadas de los hechos.

La investigación ha permitido esclarecer un caso que, según fuentes policiales, se habría prolongado durante un tiempo significativo sin ser detectado, aprovechando la facilidad de acceso a las instalaciones universitarias y la ausencia de signos evidentes de forzamiento en los espacios afectados.

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