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El bipartito de Elche prueba un autobús articulado de 18 metros para la flota de la nueva contrata

El autocar puede cargar hasta a 125 pasajeros y Guilabert asegura que Movilidad está "volcada" en el nuevo servicio, que estará en marcha en 2027 o como máximo a primeros de 2028

Elche prueba un autobús articulado con capacidad para 125 pasajeros

V. L. Deltell

V. L. Deltell

V. L. Deltell

El Ayuntamiento de Elche ha iniciado esta semana las pruebas con un autobús articulado eléctrico de 18 metros con el objetivo de analizar su posible incorporación al futuro servicio de transporte urbano, en un contexto marcado por la preparación de la nueva contrata municipal, cuyo calendario el propio Gobierno municipal reconoce que podría sufrir ajustes. La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Movilidad, busca evaluar la capacidad de estos vehículos para responder al incremento de viajeros registrado en los últimos años y anticiparse a las necesidades de movilidad de la ciudad.

El concejal de Movilidad y Servicios Públicos, José Claudio Guilabert, ha explicado que el plan responde a la necesidad de “evaluar la capacidad técnica y operativa de estos vehículos en condiciones reales”, en una prueba que se desarrollar durante toda esta semana y que permitirá comprobar su comportamiento en las calles de Elche antes de tomar decisiones definitivas.

Presentación a los medios de comunicación de la prueba con el autobús articulado en Elche, que tiene capacidad para hasta 125 pasajeros

Presentación a los medios de comunicación de la prueba con el autobús articulado en Elche, que tiene capacidad para hasta 125 pasajeros / V. L. Deltell

Cuatro fases para evaluar su implantación

El proyecto se articula en cuatro fases diferenciadas que permitirán analizar todos los aspectos relacionados con la posible implantación de este tipo de autobuses. La primera ha consistido en la verificación técnica y documental del vehículo, un proceso ya realizado por los técnicos municipales para comprobar que cumple con todos los requisitos legales y operativos exigidos.

Posteriormente, se ha desarrollado una segunda fase centrada en pruebas en cochera, donde se han analizado los sistemas internos, la compatibilidad con las instalaciones municipales y el funcionamiento general del vehículo en condiciones controladas.

Interior del autocar articulado donde se puede apreciar su longitud. Al fondo, el castillo de Altamira en Elche

Interior del autocar articulado donde se puede apreciar su longitud. Al fondo, el castillo de Altamira en Elche / V. L. Deltell

La tercera fase, actualmente en marcha, es la más visible para los ciudadanos. Durante esta semana, el autobús circula por distintas calles de Elche sin pasajeros, con el objetivo de evaluar su comportamiento en condiciones reales de tráfico. En este punto se están analizando aspectos clave como el paso por rotondas, bordillos, accesos al hospital o calles estrechas, elementos que pueden condicionar la viabilidad de estos vehículos en determinadas líneas.

La última fase se centrará en la operatividad en el taller, es decir, en la capacidad de mantenimiento y gestión técnica una vez el vehículo finaliza su servicio diario. “Este plan va a estar funcionando en Elche durante esta semana”, ha indicado Guilabert, quien ha subrayado que las conclusiones permitirán definir el futuro modelo de transporte.

Pruebas en las líneas con más usuarios

El autobús articulado está realizando pruebas en las líneas K1, K2, B y D, consideradas como las de mayor afluencia de viajeros dentro de la red urbana. Se trata de trayectos clave que conectan zonas como Carrús, Toscar, Altabix o el entorno hospitalario, donde en determinadas franjas horarias se produce una alta demanda.

Guilabert ha destacado que estos vehículos tienen capacidad para transportar entre 120 y 125 pasajeros, lo que supone aproximadamente una vez y media la capacidad de un autobús convencional. “Permitirían ampliar significativamente el servicio en aquellos recorridos donde existe mayor presión de viajeros”, ha señalado.

Por su parte, el gerente de operaciones de Avanza Elche, Ángel Luis Andreu, ha explicado que el estudio aborda tanto la circulación como otros aspectos fundamentales, como la adaptación de paradas, que deberán ampliarse de 12 a 18 metros para permitir una correcta subida y bajada de pasajeros, así como la formación de conductores y la organización de la carga eléctrica de estos vehículos.

El Ayuntamiento estudia si es aconsejable económicamente y a nivel movilidad la compra de autobuses articulados para Elche

El Ayuntamiento estudia si es aconsejable económicamente y a nivel movilidad la compra de autobuses articulados para Elche / V. L. Deltell

Un servicio en crecimiento y con retos pendientes

La puesta en marcha de estas pruebas responde al aumento sostenido del número de usuarios del transporte público en Elche, una tendencia que ha obligado a replantear la capacidad del servicio. Según Andreu, este crecimiento ha generado la necesidad de apostar por vehículos de mayor tamaño que permitan absorber la demanda sin necesidad de incrementar el número de unidades en circulación.

El estudio también contempla la posibilidad de utilizar estos autobuses en otros servicios, como la conexión con las playas durante la temporada estival, lo que ampliaría su uso más allá del casco urbano y reforzaría la red de transporte en todo el término municipal.

Planificación a largo plazo de la movilidad

El concejal ha insistido en que estas pruebas forman parte de una planificación a largo plazo que no solo tiene en cuenta las necesidades actuales, sino también la evolución futura de la ciudad. “No hay que pensar en el año 2028, sino que habrá que pensar en el año 2033, 34 y 35”, ha señalado, destacando que Elche experimentará cambios en población, infraestructuras y hábitos de movilidad.

Asimismo, ha defendido que el Ayuntamiento está realizando un esfuerzo importante para modernizar el transporte público. “Esta prueba que estamos realizando demuestra la ambición que tiene este gobierno por seguir siendo uno de los referentes en materia de movilidad”, ha afirmado, recordando que en el último año y medio se ha ampliado el servicio a pedanías, se han reforzado líneas urbanas y se han incorporado nuevos autobuses eléctricos, además de solicitar nuevas subvenciones para ampliar la flota.

Plazos de la nueva contrata

Al final de la comparecencia, José Claudio Guilabert detalló la situación administrativa y los plazos previstos para la nueva contrata del servicio de autobuses, dejando abierta la puerta a que algunos autocares o servicios puedan ponerse en funcionamiento a principios de 2028. El edil explicó que el procedimiento se encuentra aún en fase de tramitación técnica y sujeto a la normativa europea por su volumen económico: “Estamos viendo todos los pasos que nos establece la ley. Al ser contratos de elevada cantidad económica están sujetos a la regulación armonizada, es decir, a legislación europea”. En este sentido, indicó que el Ayuntamiento está en proceso de adjudicar el proyecto previo necesario para avanzar en la licitación: “Se están realizando todos los estudios y estamos ya en aras de contratar lo que es el proyecto y ya con el proyecto seguiremos haciendo los estudios necesarios para llevar a cabo este nuevo contrato que queremos poner en marcha en 2027”.

El autobús articulado se probará durante esta semana en Elche para analizar el gasto que supondría adquirirlo y adaptar las infraestructuras a su tamaño

El autobús articulado se probará durante esta semana en Elche para analizar el gasto que supondría adquirirlo y adaptar las infraestructuras a su tamaño / V. L. Deltell

No obstante, al ser preguntado directamente por la viabilidad de cumplir ese calendario, Guilabert reconoció que podría haber ajustes en la fecha de entrada en vigor del servicio: “Si no está el 1 de enero de 2028, pues a lo mejor estará el 1 de febrero o el 1 de marzo de 2028”.

Acordeón del autobús articulado que se está probando en Elche

Acordeón del autobús articulado que se está probando en Elche / V. L. Deltell

El concejal defendió que, pese a la complejidad del proceso, el equipo de gobierno está acelerando al máximo los plazos administrativos: “Nosotros hemos demostrado durante estos años que en materia de contratación hemos dado un vuelco a lo que había”. Finalmente, subrayó que el objetivo es evitar prórrogas prolongadas y dotar de estabilidad jurídica tanto al servicio como a sus trabajadores: “Queremos dar la mayor seguridad jurídica tanto a los técnicos municipales como a los políticos, como también, y lo más importante, a los trabajadores que son los que están realizando el servicios día a día en la calle”.

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