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El bipartito de Elche se marca el reto de adjudicar antes de dos meses la contrata de jardinería con un plan de choque incluido

El alcalde, Pablo Ruz, anuncia una inversión directa de 800.000 euros para mejorar parques y jardines, al margen del gasto de mantenimiento

Trabajadores de Espais Verds instalan el riego para que crezca el césped junto al cementerio viejo de Elche

Trabajadores de Espais Verds instalan el riego para que crezca el césped junto al cementerio viejo de Elche / V. L. Deltell

V. L. Deltell

V. L. Deltell

El bipartito de PP y Vox que gobierna el Ayuntamiento de Elche acelera con la puesta en marcha de la nueva contrata de mantenimiento de zonas verdes con el objetivo de tenerla adjudicada en un plazo máximo de entre mes y medio y dos meses, según anunciaba este lunes el alcalde, Pablo Ruz. La iniciativa supone un paso decisivo en la reorganización del servicio de Parques y Jardines, que pasará a un modelo mixto en el que convivirán brigadas municipales, que se encargarán de la zona centro del municipio, y una empresa externa que se dedicará al resto de labores.

Los operarios instalando las conducciones del riego por goteo en la Ronda Sur, en el entorno del estadio.

Los operarios instalando las conducciones del riego por goteo en la Ronda Sur, en el entorno del estadio. / Áxel Álvarez

El elemento más novedoso de esta nueva fase es la incorporación de un plan de choque valorado en unos 800.000 euros, una inversión extraordinaria que busca revertir el deterioro acumulado en los espacios verdes del municipio, según reconocía el propio Ruz. La futura contrata alcanzará una cuantía global cercana a los 10 millones de euros, consolidando una de las mayores apuestas económicas del equipo de gobierno en materia de mantenimiento urbano.

Un plan urgente para revertir el deterioro

El alcalde ha asumido de forma explícita que el estado actual de parques y jardines “no es el adecuado”, aunque ha matizado que no se trata de una cuestión de capacidad técnica, sino de recursos. “Nuestros trabajadores están totalmente desbordados”, ha señalado, en referencia a la plantilla municipal, que hasta ahora ha asumido la totalidad del servicio en gran parte del término municipal.

El plan de choque anunciado no se limitará a labores ordinarias de mantenimiento, sino que incluirá actuaciones de inversión directa, como reposición de alcorques, renovación de sistemas de riego o replantaciones. De hecho, el propio Ruz ha explicado que el Ayuntamiento ya ha llevado a cabo trabajos intensivos en algunos entornos urbanos, con sustituciones y mejoras puntuales que ahora se pretenden extender de forma generalizada.

Esta inyección económica se alinea con la estrategia municipal de actuar primero sobre los déficits más visibles para, posteriormente, consolidar un modelo de mantenimiento más estable. En este sentido, el plan busca ofrecer resultados a corto plazo mientras se despliega la nueva contrata.

Externalización para ampliar capacidad

La nueva contrata responde a una necesidad estructural que el Ayuntamiento viene señalando desde hace años: la imposibilidad de cubrir todo el término municipal con los medios actuales. Según datos municipales, 65 trabajadores resultan insuficientes para atender más de 120 hectáreas de zonas verdes distribuidas a lo largo de un término que supera los 325 kilómetros cuadrados entre casco urbano y pedanías.

El modelo planteado divide la ciudad en dos grandes ámbitos de actuación. Por un lado, las brigadas municipales se centrarán en el centro histórico y los huertos del Palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad, donde se requiere una atención más especializada y constante. Por otro, la empresa adjudicataria asumirá el mantenimiento de barrios, pedanías y zonas de expansión.

Los goteros que se están instalando para el nuevo sistema de riego, en una imagen de este lunes.

Los goteros que se están instalando para el nuevo sistema de riego, en una imagen de este lunes. / Áxel Álvarez

Con esta fórmula, el equipo de gobierno pretende alcanzar una plantilla global cercana a los 140 trabajadores, sumando personal municipal y externo. Además, se busca reducir el uso habitual de horas extraordinarias, una práctica que hasta ahora se había convertido en recurrente para cubrir las necesidades del servicio.

El contrato también contempla una mayor capacidad operativa, ya que la empresa dispondrá de servicio continuo, lo que permitirá actuar con mayor rapidez en tareas como desbroces, riego o intervenciones urgentes.

Un contrato estratégico en plena transición

La licitación de esta contrata se enmarca en un proceso iniciado en 2024 y que ha sufrido diversos ajustes en plazos y presupuesto. Inicialmente prevista para entrar en funcionamiento en 2025, la previsión actual sitúa su despliegue efectivo en 2026, siempre que se cumplan los tiempos administrativos.

El contrato tendrá una duración de tres años, con posibilidad de prórroga, y contempla inversiones progresivas que irán aumentando conforme el servicio alcance su pleno rendimiento. En su diseño se incluye también la posibilidad de que las empresas licitadoras incorporen mejoras adicionales, incentivadas mediante criterios de valoración.

Poda de palmeras en Elche

La poda de palmeras en Elche seguirá realizándola personal especializado en una contrata diferente a la de jardinería / Áxel Álvarez

Quedan fuera de este contrato algunos ámbitos específicos, como la poda de palmeras —que se presta mediante otro servicio— o el mantenimiento del Parque Empresarial de Torrellano, que cuenta con una contrata propia adjudicada por el gobierno anterior.

En paralelo, el Ayuntamiento mantiene su intención de reforzar progresivamente la plantilla municipal, aunque este punto ha generado críticas sindicales por la existencia de vacantes sin cubrir. Desde el gobierno local, no obstante, se defiende que la externalización es una solución necesaria ante la magnitud del término municipal y la carga de trabajo existente.

Con este nuevo impulso, el Ejecutivo de Pablo Ruz busca equilibrar eficiencia, capacidad operativa e inversión, en un contexto en el que la imagen urbana y el estado de los espacios públicos se han convertido en una prioridad política y ciudadana.

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