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Quejas vecinales

Alcorques sellados y árboles sin reponer en Sector V de Elche

Residentes de la zona de Fra Jaume Torres cercana a El Corte Inglés alertan del abandono de parterres y vegetación en uno de los tramos de la calle, y muestran su inconformidad con los huecos tapados por suelo tras la tala de especies forestales a las espaldas de la escoleta del colegio Sanchis Guarner

Parterre en mal estado y árboles talados sin reponer.

Parterre en mal estado y árboles talados sin reponer. / Áxel Álvarez

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María González

María González

Frente a El Corte Inglés de Elche, en el tramo que conecta el colegio Mariano Benlliure con el parking de la avenida de Alcalde Ramón Pastor, el paisaje urbano cambia de golpe. Lo que debería ser un espacio cuidado y transitable se ha convertido en un solar tomado por matas y rastrojos que crecen sin control. No hace falta fijarse demasiado, basta con pasar por la zona para percibir el abandono. Los vecinos lo observan con una preocupación creciente, ya que "puede convertirse en foco de infecciones, bichos, garrapatas, pulgas y ratas si no se cuida", según advierte uno de ellos, quien invita a las autoridades a "que vengan a verlo y nos digan cuál es la solución". El deterioro, explica, no es casual ni reciente. Comenzó a hacerse evidente tras la retirada de las vallas publicitarias que ocupaban el terreno a finales del pasado año. Desde entonces, el espacio ha quedado sin uso ni mantenimiento, en una especie de limbo urbano.

Desde que se quitaron las vallas publicitarias está lleno de malezas.

Desde que se quitaron las vallas publicitarias está lleno de malezas. / Áxel Álvarez

Parterres descuidados

Pero el problema no se limita a este punto concreto. Desde ese espacio hasta que finaliza el edificio gris que mira hacia el colegio del Alcudia, la sensación de descuido se repite. Cuatro parterres acompañan el recorrido, aunque su función ornamental hace tiempo que quedó atrás. Hoy parecen, como describe otra vecina, "cada vez más abandonados". Y es que durante años estos espacios de tierra cumplieron una función esencial: albergar árboles que aportaban sombra y hacían más amable la vida en la calle. Sin embargo, ese equilibrio se ha roto. Según los residentes, hace menos de un año varios ejemplares fueron talados, "probablemente porque estaban en peligro de caída o porque se habían podrido", una intervención que, aunque comprensible, quedó incompleta.

El problema, insisten, es lo que vino después: nada. Los árboles no se repusieron y en su lugar han quedado huecos visibles que fragmentan el paisaje urbano y que «afean» la calle. Según explica uno de los residentes, "lo que los vecinos no vemos normal es que talen los árboles y luego no planten ninguno". La queja va más allá de la estética: "No se pueden estar plantando árboles por todo Elche y que luego aquí no se vuelva a poner ninguno", añade.

Parterres en mal estado.

Parterres en mal estado. / Áxel Álvarez

A esta ausencia de arbolado se suma el estado general de los parterres, al que califican como "desastroso". Según relatan, llevan "muchísimos años" sin recibir atención. La falta de mantenimiento no solo deteriora la imagen de la zona, sino que genera problemas cotidianos. Algunos vecinos proponen soluciones básicas tales como gravilla, corteza vegetal o incluso césped articificial con el fin de dignificar el espacio. Uno de ellos, indignado, recalca que, "aunque seamos un barrio también pagamos contribución". Además, entre las quejas se encuentra una realidad incómoda para cualquier viandante: los parterres se han convertido desde hace muchos años en puntos donde es habitual encontrar excrementos caninos "que los dueños dejan ahí con total impunidad".

Al otro lado de la calle

Pero esto no es todo. Los vecinos del edificio gris que da a esta zona de la calle, si se asoman a sus balcones, pueden comprobar que, al otro lado, la escena refuerza la misma sensación de abandono, ya que, junto a la parte trasera de la escoleta de Sanchis Guarner, la pérdida de árboles también es evidente. Allí, cuando comenzó la urbanización del Sector V, se plantaron ocho árboles que, con el paso del tiempo, "se han ido pudriendo y han tenido que ir quitando", según explica un residente. La actuación mas reciente, sin embargo, llegó "en torno a esta Navidad", cuando, en lugar de replantar los cinco ejemplares talados, el Ayuntamiento optó por sellarlos completamente, de forma que los huecos son una parte más del suelo, "dejando el espacio solo con tres árboles plantados y el resto tapados, salvo uno que, aunque talado, está sin tapar, cuando lo correcto sería volver a arboriza".

Alcorque tapado en la zona trasera de la escoleta de Sanchis Guarner.

Uno de los alcorques desaparecidos en la zona trasera de la escoleta de Sanchis Guarner. / María González

El plan sombra y las quejas sin respuesta

Todo ello contrasta con las políticas municipales recientes. Algunos vecinos señalan directamente al llamado plan sombra impulsado por el Ayuntamiento, y al modo en el que el alcalde, Pablo Ruz, saca pecho de las actuaciones que se llevan en ese sentido, mientras hay zonas con un deterioro evidente como ésta. La crítica no es al plan en sí, sino a su aplicación desigual, puesto que consideran que zonas como esta deberían estar también en el mapa de prioridades.

A esa sensación de olvido se suma la frustración por la falta de respuesta institucional. Uno de los residentes asegura haber trasladado sus quejas en reiteradas ocasiones, tanto mediante llamadas telefónicas desde que estaba en el mando el anterior Ejecutivo de izquierdas como a través de WhatsApp. Sin embargo, afirma que nunca obtuvo respuesta, ya que no le han atendido el teléfono ni contestado a sus mensajes "ni unos ni otros", matiza. Mientras tanto, el solar sigue creciendo en maleza, los parterres continúan deteriorándose y los "no árboles" siguen marcando el paisaje.

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