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La queja de vecinos del barrio de El Pla de Elche: "Flores para el centro y maleza en el Paseo de Germanías"

Residentes lamentan falta de mantenimiento del rebautizado como Jardín de la Concordia, que se haya vandalizado el mobiliario un año y medio después de la inauguración y que no haya promoción del refugio de la Guerra Civil

Vandalismo y suciedad en el renovado Jardín de Germanías de Elche

Vandalismo y suciedad en el renovado Jardín de Germanías de Elche / Áxel Álvarez

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J. R. Esquinas

J. R. Esquinas

Apenas se cumple un año y medio desde que una parte del Paseo de Germanías de Elche fuese rebautizado como Jardín de la Concordia tras una completa remodelación de 1,1 millones impulsada por el Ayuntamiento, y el gran pulmón del barrio de El Pla ya muestra síntomas de deterioro.

La transformación del reconocido espacio supuso una profunda renovación de la zona verde, nuevos juegos infantiles, áreas de descanso y la puesta en valor del refugio antiaéreo de la Guerra Civil situado bajo el jardín. Y cierto es que aquella expectación por ver las nuevas instalaciones hizo que la zona recuperase esplendor y atrajera a numerosas familias. Sin embargo, el paso del tiempo ha ido dejando señales de desgaste que ya son visibles: desde maleza entre los jardines hasta pintadas en el mobiliario público.

Maleza junto a excrementos en el Jardín de la Concordia

Maleza junto a excrementos en el Jardín de la Concordia / Áxel Álvarez

Uno de los aspectos que más llama la atención a los residentes es el estado de parte de la vegetación. En distintos puntos se entremezclan las especies arbustivas con plantas adventicias, popularmente llamadas "malas hierbas", que han ha ido proliferando y que crecen a más velocidad que la intervención de las brigadas municipales, lo que, según los residentes, deja en el entorno una sensación de descontrol o falta de mantenimiento constante. "Al final las flores van para el centro y la maleza se queda en el Paseo de Germanías", reprueba algún que otro vecino para criticar que en los barrios no se cuida tanto la estética como en el corazón histórico de la ciudad.

Un panel indicativo sobre el refugio antiaéreo con el portón roto

Un panel indicativo sobre el refugio antiaéreo con el portón roto / Áxel Álvarez

Plástico y excrementos

A ello se le suma que precisamente entre los matorrales pueden apreciarse restos inórganicos como bolsas de plástico y latas que, incívicamente, los usuarios tiran, por no hablar de otros residuos como algún cartón de tabaco y excrementos de perro, pese a que hay carteles llamando a la cordura a los propietarios de mascotas para que recojan las deposiciones.

Las marcas vandálicas se aprecian en algunos bancos con grafitis y rayaduras, mientras que las paredes de acceso al refugio antiaéreo muestran señales de haber sido raspadas con llaves u objetos punzantes. Los vecinos consultados coinciden en que este tipo de comportamientos afean un entorno simbólico para el barrio. “A mí me da asco ver esas pintadas”, comenta Vicente Soto, vecino del barrio y habitual del paseo. Aunque valora positivamente la reforma, admite que existe la sensación de que “al principio todo está muy bonito y luego cuesta más mantenerlo”. Una percepción compartida también por otros usuarios.

Un banco con pintadas en el Paseo de Germanías

Un banco con pintadas en el Paseo de Germanías / Áxel Álvarez

Pedro Martínez, residente de otro barrio que este martes estaba de visita por la zona, considera que la intervención urbanística “fue para bien”, aunque cree que falta una actuación más periódica en la zona. De igual forma, también hay quienes reprueban al bipartito de PP y Vox que después de la defensa a ultranza de la preservación de la Cruz precisamente el entorno que envuelve al monumento esté bastante despoblado de vegetación en comparación con otros puntos próximos.

Como ha podido comprobar este diario, justo esta zona, que no está resguardada y próxima a los juegos infantiles, está bastante frecuentada por las tardes por menores que juegan con balones por la zona.

Entrada al refugio antiaéreo con rayones

Entrada al refugio antiaéreo con rayones / Áxel Álvarez

En contraposición, hay para quienes pasear por la zona les trae buenos recuerdos de su tierra, Cali, como Gladys María Pino, una octogenaria colombiana que reivindica el poder de la naturaleza y pide cuidar el entorno. "Son muy lindos estos arbustos", refiere mientras ella misma retira parte de la maleza que va asomando para que luzcan mejor.

Iluminación

Más allá de las zonas verdes vecinos hablan también de problemas relacionados con la iluminación del refugio antiaéreo. Según relatan, las luces de los accesos llevan tiempo sin encenderse durante la noche, lo que provoca una sensación de abandono en torno a uno de los elementos patrimoniales más singulares del jardín.

Se llegó a convertir en uno de los grandes atractivos de la reforma, pero en el barrio consideran que el interés institucional se ha ido diluyendo. Y lo achacan a la falta de promoción turística de este recurso desde el propio terreno, ya que a lo largo del jardín no existe ninguna cartelería visible que explique cómo acceder al refugio o cómo reservar plaza, y a ello se le suma que a la entrada uno de los tótems sobre el refugio, que sirve para disimular unos contadores eléctricos, está precintada por una rotura de la puerta sin que tampoco se utilice este elemento visible desde la carretera para ahondar en el recurso, de ahí que haya muchos ilicitanos que transiten a diario por el enclave y todavía no sepan exactamente en qué consiste este espacio.

Chapa identificativa del jardín desgastada

Chapa identificativa del jardín desgastada / AXEL ALVAREZ

Reservas

El refugio abrió al público en abril de 2025 con algún parón y casi medio año después de la inauguración. Hasta la fecha sólo admite la entrada con reserva previa por internet si se hace con un mínimo de 72 horas de antelación. Está enfocado el acceso a grupos reducidos de entre 15 y 21 personas, y, aunque a nivel municipal apuntaban a principios de año que las visitas serían sólo en días laborables, sí que aparecen turnos disponibles tanto sábado como domingos y pases ya completos en las últimas franjas de la semana.

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