Una pausa para pensar en tiempos de ruido
El ciclo Coloquia Humanitatis del CEU de Elche cierra su primera edición con una reflexión sobre el papel de la universidad

Higinio Marín Pedreño, rector de la CEU UCH
En una época acostumbrada a la respuesta rápida, a la opinión inmediata y al ruido permanente, detenerse a pensar puede parecer casi una forma de resistencia. Durante varios meses, el campus de Elche de la Universidad CEU Cardenal Herrera ha querido abrir precisamente ese espacio a través de Coloquia Humanitatis, un ciclo de conferencias dedicado a reflexionar sobre historia, filosofía, cultura, política y sociedad contemporánea.
La iniciativa, celebrada en la sede Capitolio del CEU de Elche, ha cerrado su primera edición con una conferencia del rector de la CEU UCH, Higinio Marín Pedreño, sobre la idea de universidad. Su intervención puso el broche a un programa que ha reunido a profesores universitarios y expertos en torno a algunas de las preguntas que atraviesan el presente: qué significa amar, cómo cambia nuestra relación con la tecnología, qué lugar ocupa Europa en el mundo, cómo afrontamos la muerte o qué debe ser hoy la universidad.
Coloquia Humanitatis ha sido impulsado desde el Plan de Excelencia del CEU de Elche y coordinado por el profesor Jesús Martínez Gandía. Aunque nació vinculado a ese programa, su planteamiento ha ido más allá de una actividad formativa para alumnos concretos. El ciclo ha funcionado como un lugar de conversación pausada dentro de la vida universitaria y como una invitación a recuperar el pensamiento humanista en diálogo con los problemas actuales.
Recuperar el diálogo en la vida universitaria
El ciclo comenzó con una afirmación de fondo. “Desde la universidad estamos obligados a contribuir a construir un mundo mejor”, señaló el filósofo y profesor de Antropología Jacobo Negueruela en la sesión inaugural. Aquella frase ayudó a definir el tono de la iniciativa: una universidad que no se limita a impartir contenidos, sino que se pregunta por su responsabilidad en la formación cultural, ética y social de los estudiantes.
Esa vocación ha recorrido toda la primera edición. Coloquia Humanitatis no ha buscado ofrecer respuestas cerradas, sino abrir conversaciones. Su valor ha estado precisamente en reunir a alumnos, profesores y expertos en torno a cuestiones que requieren tiempo, matices y perspectiva. En ese sentido, el ciclo ha conectado con una necesidad cada vez más visible en el ámbito universitario: crear espacios donde el conocimiento no quede fragmentado por asignaturas, horarios o especialidades.

La iniciativa se celebró en la sede Capitolio del CEU de Elche / .
El Plan de Excelencia ha servido como marco para esta propuesta. Pero la esencia del ciclo apunta a una idea más amplia, según Alvaro Antóm, vicerrector del campus de Elche: “Reforzar la universidad como comunidad intelectual. Un lugar donde se aprende en clase, sí, pero también en el coloquio, en la escucha, en la confrontación razonada de ideas y en el contacto con disciplinas distintas”.
De ahí que la posible continuidad de Coloquia Humanitatis no se plantee solo como una repetición del formato. Tras esta primera edición, Higinio Marín animó a que “el ciclo siga creciendo, integrando a todas las titulaciones del CEU de Elche y abriéndose también a otras universidades de la provincia de Alicante y de España. La propuesta, por tanto, mira ya hacia una segunda etapa más transversal y colaborativa”.
Preguntas incómodas, debates necesarios
A lo largo de estos meses, Coloquia Humanitatis ha abordado asuntos muy distintos, pero todos ellos conectados con debates de fondo. El profesor Gonzalo Damián Montoya Alcocer dedicó una sesión a la metafísica del amor, con una lectura serena y poliédrica de un sentimiento que ha acompañado al ser humano y que ha sido interpretado de formas diversas por la filosofía, la cultura y la historia.
El amor apareció así no como un simple tema sentimental, sino como una puerta de entrada a la comprensión del ser humano. Esa mirada permitió situar una experiencia cotidiana en un horizonte más amplio: el de las ideas, las tradiciones culturales y las formas en que cada época ha intentado explicar aquello que mueve la vida personal y social.

Coloquia Humanitatis no ha buscado ofrecer respuestas cerradas, sino abrir conversaciones / .
El ciclo se adentró también en el debate sobre los límites de lo humano con la conferencia “Más allá de lo humano. El desafío transhumanista”, impartida por Jaime Vilarroig Martín, profesor del Departamento de Humanidades de la CEU UCH. En un momento marcado por la inteligencia artificial, la biotecnología y la transformación digital, la pregunta por el transhumanismo dejó de ser una cuestión lejana para convertirse en una reflexión urgente sobre el futuro de la condición humana.
También hubo espacio para la geopolítica. Fernando López de Rego, exdiplomático de la Unión Europea, analizó en su conferencia “Trump, Europa y el mundo” la figura del presidente de Estados Unidos y sus implicaciones para el escenario internacional. La sesión permitió abordar desde una perspectiva rigurosa las tensiones que atraviesan la política global y el papel de Europa ante un orden mundial en transformación.
Otra de las sesiones más significativas fue la del profesor de Derecho Enrique Centeno, que propuso pensar la muerte desde el arte y la cultura. Su afirmación inicial, “Hemos desnaturalizado la muerte”, abrió una reflexión sobre cómo las sociedades contemporáneas han ido apartando el final de la vida de los espacios compartidos. Frente a esa ocultación, Centeno defendió la necesidad de cuidar a quienes se mueren y de volver a humanizar la muerte.
Saber qué es la universidad
La conferencia final de Higinio Marín Pedreño devolvió todas esas preguntas al lugar desde el que habían sido formuladas: la universidad. En su intervención, el rector abordó algunos de los desafíos que hoy atraviesan la educación superior, desde el absentismo en las aulas hasta la irrupción de la inteligencia artificial.
Marín no presentó la IA únicamente como una amenaza. También la situó como una oportunidad “para recuperar algo que siempre ha estado en el centro de la vida universitaria: el diálogo”. En un contexto en el que las herramientas tecnológicas pueden modificar la forma de aprender, escribir, investigar y evaluar, la universidad se ve obligada a preguntarse de nuevo por su identidad. Esa fue una de las ideas centrales de la clausura. La universidad, defendió Marín, “necesita saber lo que es para serlo”. Y añadió otra reflexión que resume el tono de su intervención: necesita “hacer memoria para tener presente y futuro”.

Coloquia Humanitatis ha abordado asuntos muy distintos, pero todos ellos conectados con debates de fondo / .
La frase encaja con el recorrido de Coloquia Humanitatis. Durante varios meses, el ciclo ha propuesto precisamente un ejercicio de memoria y pensamiento: mirar al pasado para entender el presente, recuperar preguntas clásicas para iluminar debates actuales y reivindicar la conversación como parte esencial de la formación universitaria.
La primera edición termina, por tanto, con vocación de continuidad. La intención expresada en la clausura es que el ciclo pueda regresar en una nueva edición, con mayor presencia de las distintas titulaciones del campus de Elche y con apertura a otras universidades. Si ese camino se consolida, Coloquia Humanitatis podría convertirse en un espacio estable de reflexión humanista en la provincia de Alicante.
No sería un reto menor. En tiempos de ruido, la pausa también exige método, voluntad y comunidad. La clausura de Higinio Marín dejó esa idea en el aire: para proyectarse hacia el futuro, la universidad necesita recordar antes qué la hace universidad.
- Estos serán los conciertos de las Fiestas de Elche en la Barraca Municipal de la UMH
- No me dijeron esto antes de comprarme una casa en Gran Alacant': el tuit que ha abierto un melón
- Arenales del Sol estrenará en julio su primer supermercado
- Un profesor se cuelga de un puente de Elche para exigir a Llorca que reanude la negociación con los sindicatos
- Detenida en Elche una mujer por acosar a un hombre al que le llegó a hacer hasta 263 llamadas solo en un mes
- La pasarela que une un barrio: Elche estrena con una fiesta vecinal la infraestructura que salva las vías del tren en Altabix
- Un descuido en el baño de una discoteca de Elche...y 400 euros desaparecidos
- Fase crucial en el Mercado Central de Elche: comienza la instalación del techado y la reforma de la plaza Menéndez Pelayo