Crevillent construye una "esponja gigante" que retendrá 20 millones de litros frente a inundaciones
El Ayuntamiento prepara el Rincón de los Pablos ante catástrofes con un sistema urbano de drenaje sostenible asumido por el Consell con 385.000 euros

Inicio de las obras del sistema de drenaje en el Rincón de los Pablos de Crevillent / INFORMACIÓN
Un sistema con "efecto esponja" para que, ante lluvias torrenciales, se prevengan desbordamientos, acumulaciones de agua y riesgo de inundaciones en caminos y viviendas próximas. Es la apuesta que ha hecho Crevillent en el Rincón de los Pablos tras capítulos como la dana de 2019, cuando el agua lo arrasó todo antes de que acequias y canales pudieran evacuarla.
Para minimizar el impacto de futuras catástrofes, el Ayuntamiento ha iniciado recientemente en la pedanía crevillentina la construcción de un Sistema Urbano de Drenaje Sostenible (SUDS), una infraestructura diseñada para retener temporalmente grandes volúmenes de agua de lluvia y liberarlos de forma controlada cuando el sistema hidráulico vuelve a tener capacidad, como explicó este martes la concejala de Obras, Pilar Mas, en una visita al inicio de las obras de la primera fase para la que se han inyectado 385.000 euros. La financiación corre íntegramente a cargo de la Generalitat Valenciana a través del Plan Vega Renhace.
Con este plan, se pretende levantar una balsa de laminación inundable de 38.000 metros cuadrados sobre una parcela municipal. Hasta allí se desviarán los aportes que circulan por el Azarbe de la Partición, pudiendo almacenar hasta 20.000 metros cúbicos, lo que es lo mismo que 20 millones de litros temporalmente hasta que el canal pueda volver a asumir el caudal sin riesgo de desbordamiento.
Plan director
La necesidad de esta actuación quedó reflejada en el Plan Director de Protección frente a Inundaciones y Drenaje Sostenible de Crevillent, redactado tras la dana de 2019 dentro del citado plan autonómico. Los estudios hidráulicos detectaron que el Azarbe de la Partición recibe agua de varias subcuencas supramunicipales y que, debido a la escasa pendiente del terreno, tiene dificultades para evacuar grandes avenidas de agua en poco tiempo.
Es más, la propia memoria justificativa del proyecto apunta a que esta actuación es necesaria para evitar el desbordamiento del azarbe y gestionar adecuadamente los caudales procedentes de cuencas supramunicipales.

La concejala de Obras, Pilar Mas, sobre el terreno que se va a convertir en la balsa de drenaje / INFORMACIÓN
El Ayuntamiento también destaca que esta infraestructura forma parte de la estrategia municipal de adaptación frente a fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes en la comarca, teniendo en cuenta que la actuación imita el ciclo natural, reduciendo inundaciones, mejorando la calidad del agua y recargando acuíferos a través de superficies permeables y vegetación para infiltrar, retener y filtrar el agua en origen, evitando la sobrecarga del alcantarillado convencional.
Movimiento de tierras
Los trabajos de la primera fase se centrarán en el movimiento de tierras para crear la primera balsa de laminación, además de ejecutar el vallado perimetral y los arquetones de entrada y conexión.
Según recoge la memoria técnica, el sistema funcionará de manera automática y por gravedad, evitando así elevados costes energéticos. Cuando el azarbe alcance niveles críticos, unas compuertas y sensores permitirán derivar el agua hacia la balsa de forma controlada. El agua accederá mediante un gran conducto hidráulico enterrado que conectará el canal con varios arquetones y tuberías de gran diámetro.
Impacto visual
Los técnicos responsables del proyecto también han buscado minimizar el impacto visual y ambiental de la infraestructura. Así las cosas, la balsa contará con taludes de tierra integrados en el paisaje y superficies permeables que favorecerán la infiltración natural del agua. Además, en futuras fases se incorporarán sistemas de impermeabilización, bombeo, telecontrol y nuevas conexiones hidráulicas.
El proyecto completo se desarrollará por etapas debido a que depende de sucesivas subvenciones autonómicas y de la evolución del coste de los materiales. La previsión municipal es que, con un mínimo de tres fases, una parte del sistema pueda quedar ya operativa y empezar a reducir el riesgo de inundaciones en la zona, teniendo en cuenta que el propio Plan de Inundaciones de Crevillent advierte de que las escorrentías en espacios de desnivel y las inundaciones en áreas bajas representan los principales desafíos, donde entrarían partidas como San Felipe Neri y Las Casicas así como Rincón de los Pablos y Derramador, identificadas en este documento municipal como zonas vulnerables, con 16 puntos de vigilancia prioritaria.
Suscríbete para seguir leyendo
- Más de 200 agentes de la Policía Nacional participan en una redada contra las falsificaciones en el mercadillo del Martínez Valero en Elche
- Elche rescata un amonite de 150 millones de años en una losa del suelo junto a la basílica de Santa María
- Arenales del Sol estrenará en julio su primer supermercado
- El Michael Jackson de las rotondas de Elche: el personaje del que todos hablan se ha viralizado en TikTok
- La pasarela que une un barrio: Elche estrena con una fiesta vecinal la infraestructura que salva las vías del tren en Altabix
- La red de canales permite a la nutria asentarse en El Hondo de Elche tras décadas desaparecida en Alicante
- El Ayuntamiento de Elche cancela el concierto de Beret en las Fiestas de Agosto tras su detención por agresión sexual
- Laura Rodrigo, de la Comisión Sector V Zona Sur, Reina Mayor de las Fiestas de Elche
