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El PP deja solo a Vox en Elche en su intento de frenar la regularización de migrantes

Los de Abascal hablan de “buenismo progre” y el alcalde se escuda en que están cumpliendo la ley en un pleno en el que Ruz rechaza la reprobación de Samuel Ruiz por el insulto a Esther Díez

Los profesores se manifiestan en la Plaça de Baix de Elche por la educación pública mientras se celebra el pleno municipal en el Ayuntamiento

Los profesores se manifiestan en la Plaça de Baix de Elche por la educación pública mientras se celebra el pleno municipal en el Ayuntamiento / Áxel Álvarez

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María Pomares

María Pomares

No era la primera vez que PP y Vox votaban en un sentido diferente en un pleno municipal en este mandato. Ya ocurrió en octubre de 2023, cuando la formación voxista llevó una moción para quitar del callejero el jardín dedicado a Dolores Ibárruri, La Pasionaria, y la abstención de los populares hizo que la propuesta acabara siendo tumbada por la izquierda. Sin embargo, no es lo habitual. Por eso, fue llamativo que los de Pablo Ruz dejaran solos este lunes, en la sesión ordinaria, a sus socios de Gobierno en Elche en la moción en la que pedían “frenar el impacto del proceso de regularización masiva de inmigrantes ilegales”. Más tarde, en el pleno extraordinario de educación, también tendrían votos diferentes en la demanda del mantenimiento de ciclos formativos y en el apoyo a los docentes en huelga. No obstante, en el tema de la migración, la cuestión fue más llamativa. Por un lado, porque es uno de los temas en los que más cómodos siempre se han sentido desde Vox; por otro, porque el alcalde, Pablo Ruz, en septiembre dio muestras de abrazar postulados voxistas en cuestiones de migración, como ocurrió con los menores no acompañados, los calificados de forma despectiva como “menas”; y, para acabar de cerrar el círculo, han sido muchas las cesiones del PP a los de Santiago Abascal en Elche, aún a costa de que desde Génova hubiera tirón de orejas, como con el aborto el pasado mes de abril, con una moción que se acabó convirtiendo en una auténtica trampa para Ruz y los suyos, hasta acabar reculando, aunque solo parcialmente, en el pleno extraordinario de principios de mayo.

El pleno ordinario celebrado este lunes en el Ayuntamiento de Elche.

El pleno ordinario celebrado este lunes en el Ayuntamiento de Elche. / Áxel Álvarez

“La espalda a los vecinos”

La nota que distribuyó Vox al finalizar el debate no podía ser más elocuente: ponía el foco en que “el Consistorio de Elche da la espalda a sus vecinos y deja a Vox en solitario ante el impacto de la regularización masiva”, e incluso hablaba de que el resto de partidos estaban “abrazando” el “buenismo progre que colapsa los servicios públicos”, incluyendo, obviamente, al PP. La encargada de defender la propuesta en esta ocasión fue la portavoz de la formación ultraconservadora, Aurora Rodil, y no su compañero Samuel Ruiz, que es quien habitualmente suele abanderar las causas relacionadas con la migración y con la seguridad ciudadana. Otra cosa es que, posteriormente, no se mordería la lengua y acabaría cargando contra sus socios por no haber apoyado esa declaración, pero en otro punto, no en este este.

La portavoz de Vox, Aurora Rodil, en un momento del pleno.

La portavoz de Vox, Aurora Rodil, en un momento del pleno. / Áxel Álvarez

Del “premio” al “efecto llamada”

Tanto la moción como Rodil en su intervención ponían el foco en que esta medida del Ejecutivo central busca regularizar a más de medio millón de personas que se encuentran en situación ilegal, lo que para esta formación es un “premio a quienes vulneraron las leyes”, llegando incluso a hablar de “inevitable efecto llamada” , y denunciando la “afluencia masiva” en servicios como el Padrón, Registro y Servicios Sociales. Por eso mismo, en Vox hablaban de “riesgo real de colapso en la atención ordinaria”. Así las cosas, lo que planteaban era la exigencia de realizar una verificación individualizada de todas las solicitudes de documentación, prohibiendo cualquier “automatismo” en la emisión de certificados, ytambién exigían al Gobierno a dejar sin efecto las modificaciones legales y la repatriación de todos los inmigrantes en situación ilegal, defendiendo que las ayudas sociales deben estar vinculadas a un arraigo estricto y a la contribución a la economía nacional.

Los concejales socialistas Héctor Díez y Mariano Valera.

Los concejales socialistas Héctor Díez y Mariano Valera. / Áxel Álvarez

“Políticas irresponsables”

“Esta moción no va contra las personas inmigrantes que vinimos a España a trabajar, a aportar nuestro conocimiento y nuestro esfuerzo, a integrarnos y a respetar vuestras leyes. Va contra las políticas irresponsables que generan un efecto llamada y que terminan poniendo en riesgo la capacidad de nuestros servicios públicos”, defendió Rodil, a lo que añadió que “no se puede gobernar desde el buenismo ideológico ignorando la capacidad real de los servicios públicos”. Ante ello, la portavoz de Compromís, Esther Díez, le espetó en su turno de palabra: “Menos mal que no iba contra las personas migrantes”, lo que hizo que Rodil saltara y se iniciara un pequeño rifirrafe en el que se vio obligada a intervenir la presidenta del pleno, Irene Ruiz (PP), recordándole que ya no era su turno. “Los problemas de la gente sencilla de esta ciudad no los generan las personas migrantes, los problemas de la gente normal los genera un sistema que es cada vez más desigual, porque si la cesta de la compra sube para los ilicitanos e ilicitanas es, entre otras cosas, por este nuevo desorden mundial que, entre otros, provoca Donald Trump al que Vox rinde pleitesía constantemente”, le espetó la edil de la formación valencianista, que afirmó que “tienen engañada a mucha pobre gente”, en alusión, dijo, a que, cuando gobiernan rebajan los impuestos a los ricos a costa de recortar en servicios públicos. Cerró su alocución diciendo “no al racismo y no a estos discursos de odio de Vox”.

Mientras, el portavoz adjunto del PSOE, Mariano Valera, trató de pinchar con las incoherencias en el seno del bipartito: “Vox grita y trae una pancarta de fuera inmigrantes, pero el propio Gobierno abre la ventanilla para regularizarlos”, afirmó el edil. “Ustedes piden bloqueo en público mientras su Gobierno pone personal en privado”, sostuvo, poniendo el foco en que “no se puede invocar el cristianismo el domingo y señalar la puerta al extranjero el lunes”, criticando así la hipocresía de su fe.

Esther Díez, en la sesión ordinaria de este lunes.

Esther Díez, en la sesión ordinaria de este lunes. / Áxel Álvarez

“Soy una inmigrante”

“Ellos no me reconocen como inmigrante, pero yo soy una inmigrante al uso, que vine hace 27 años con tres niñitos y mi marido a buscar un lugar mejor y que fui aceptada, pero primero pregunté: ‘España, ¿qué me pide?’. Y traje todo lo que España me pidió, y España me abrió los brazos y nosotros desde Vox abrimos los brazos a todos los inmigrantes que vienen con este mismo espíritu, de adaptarse, de asimilarse, de trabajar por el país que nos abre los brazos”, trató de defender Rodil a modo de cierre, eso sí, volviendo a reiterar su rechazo a la “regularización masiva”. En ese momento, sin embargo, los gritos del personal docente arreciaron en la Plaça de Baix, lo que trajo las quejas de la portavoz de Vox. “Señora Rodil, no puedo pedir en la plaza que no se manifiesten, es un derecho”, trató de atajar la presidenta del pleno.

Pablo Ruz muestra el recorte con el tuit de Puente llamando "imbécil" a Feijóo.

Pablo Ruz muestra el recorte con el tuit de Puente llamando "imbécil" a Feijóo. / Áxel Álvarez

La justificación de Ruz

A modo de justificación, pero en explicación de voto, lo que le permitía que nadie le pudiera rebatir, tomó la palabra el alcalde, Pablo Ruz, por el PP. “Creemos y consideramos que es un proceso de regulación muy mal planteado, sobre todo que nos ha imputado a los ayuntamientos una responsabilidad que no hemos podido asumir”, manifestó, y aseguró que la Concejalía de Acción Social no ha destinado más recursos, simplemente se ha reorganizado el servicio “para poder atender un imperativo legal con el que nosotros no coincidimos, pero la ley se tiene que cumplir”, subrayó.

El edil de Vox Samuel Ruiz, durante una de sus intervenciones.

El edil de Vox Samuel Ruiz, durante una de sus intervenciones. / Áxel Álvarez

Los reproches

No sabemos si el Partido Popular de hoy es el que, cuando hablamos de inmigrantes ilegales, dice llévatelos a tu casa o el de que que tengamos responsabilidad con los ilegales”, le reprochó después Samuel Ruiz al PP. “La verdad es que sabemos que hemos entrado en el cronómetro de las elecciones, pero nos gustaría, de verdad, que esta moción que presenta el Partido Popular, de verdad, fuese en apoyo a la Guardia Civil y a nuestros cuerpos de seguridad”, dijo luego en la moción del PP para pedir más medios para la Benemérita en la lucha contra el narcotráfico después de que un agente ilicitano resultara herido en la persecución a una narcolancha en Huelva. “La diferencia entre ‘mena’ e inmigrante usted la conoce, y le tengo que decir que yo llevo yo llevo más de 35 años en este partido y no nos hemos movido ni un ápice en el tema de la Guardia Civil, se lo digo para que esté tranquilo”, le respondería después el concejal popular Juan de Dios Navarro, visiblemente molesto.

La reprobación

Más desagradable si cabe fue el punto en el que se debatía la moción de Compromís relativa a la reprobación del insulto del concejal de Vox Samuel Ruiz a la portavoz valencianista, Esther Díez, que se dio en el pleno ordinario que se celebró a principios de mes. En aquel momento, Ruiz, en su intervención, había puesto el foco en el aumento de agresiones sexuales con penetración, que, según los datos del Ministerio del Interior, han pasado de 30 a 39 en un año en Elche, agitando así el discurso de la inseguridad, y, ante el discurso de Compromís, le dijo a su concejala que, “si a estas alturas sigue pensando que el peligro es una etiqueta política que se han inventado, es que usted es idiota”.

Un policía local, tras macharse buena parte de los docentes en el segundo pleno.

Un policía local, tras macharse buena parte de los docentes en el segundo pleno. / Áxel Álvarez

“Criminalizaciones”

Esther Díez empezó diciendo que “este es el mandato en el que, como sabemos, Vox lo que ha hecho es criminalizar a las personas migrantes, ha señalado a periodistas locales que les incomodaban, ha sembrado dudas sobre entidades locales de cooperación y ha atacado directamente a colectivos LGTBQ+ y feministas”, e hizo hincapié en el insulto “es la gota que ha colmado el vaso en los ataques de esta formación a las normas de convivencia democrática”. Empezó a partir de ahí el lamentable espiral del “y tú más”, en una bochornosa carrera para ver quién había insultado más, y entrando en una especie de cambalache muy desagradable, cuando lo innegable es que este tipo de calificativos están fuera de lugar en cualquier institución pública vengan de dónde vengan y se dirijan a quién se dirijan, por lo que implican de deterioro de la democracia.

La protesta de docentes en la Plaça de Baix, mientras se celebraba el pleno.

La protesta de docentes en la Plaça de Baix, mientras se celebraba el pleno. / Áxel Álvarez

Enmienda

El alcalde presentó una enmienda de adición para que se condenara también el “imbécil” que el ministro de Transportes, Óscar Puente, dirigió al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo. Esther Díez la rechazó escudándose en que el alcalde ya había dicho que no apoyaría la moción. “No vamos a dejar que haga una maniobra para tapar lo que ocurrió”, mantuvo, aunque agregó que “lo repruebo absolutamente como el resto de insultos que ha vertido la señora Ayuso o el señor Abascal contra otros muchos miembros del Gobierno”.

Elpúblico asistente a la primera sesión ordinaria.

Elpúblico asistente a la primera sesión ordinaria. / Áxel Álvarez

Mociones y cruce de condenas

Ya iniciado el debate, Samuel Ruiz señaló que “en Vox creemos en la libertad de prensa y en la libertad de expresión. Por eso, celebramos que vuelva a querer tener debates conmigo, porque la verdad es que su actitud de estas últimas semanas no ha estado a la altura del cargo que representa”, ratificándose, de esta forma, en lo que dijo hace solo unas semanas, en unas palabras en las que no hubo ni rastro de disculpa, hasta llegar a acusar Díez de crear un “escándalo artificial”. Es más, enunció que “no voy a pedir perdón por defender con contundencia aquello en lo que creo ni por responder a ataques políticos constantes”. Posteriormente, Ruz le reprochó a Esther Díez que utilizara el calificativo “matonismo político”, considerando que, con ello, se les estaba llamando “matones”.

Luego, el portavoz del PSOE le pediría que presentara una moción por vía de urgencia con lo de Puente, que la apoyaría su partido si el PP daba el respaldo a la de Compromís, y Ruz contraatacaría ofreciendo a Héctor Díez que condenara las palabras de su compañero Mariano Valera en 2023, cuando dijo que “el PP estaba al lado de los asesinos de mujeres y violadores”.

Voto de calidad

Obviamente, PP y Vox rechazaron la propuesta. Ahora bien, con dos votaciones, ya que el bipartito se vio obligado a recurrir al voto de calidad del alcalde, por la indisposición de la edil de Mujer y Aperturas, Caridad Martínez. Todo en el marco de una sesión en la que la protesta del sector educativo se coló literalmente en la sala. Ya no sólo por la presencia de docentes en el pleno, también porque las intervenciones incluso del debate ordinario estuvieron aderezadas por los pitos y las protestas que llegaban desde la Plaça de Baix. No obstante, hasta Irene Ruiz destacaría el comportamiento ejemplar de los docentes en varias ocasiones durante la sesión ordinaria, lo que no quita para que la tensión se palpara en el ambiente. También llamó la atención que, por el PSOE, presentara una moción del Centro de Congresos la edil Saray Huertas, cuando el monopolio, habitualmente, y más en los últimos meses, lo han tenido Héctor Díez, Mariano Valera y Patricia Macià, limitando las intervenciones el resto de ediles al apartado de ruegos y preguntas.

Trasvase

Sea como fuere, la sesión se desarrolló en un tono menos bronco que en otras ocasiones en términos generales, y hasta salieron adelante varias propuestas por unanimidad, como la presentada por el PP en defensa del trasvase Tajo-Segura, tras la sentencia del Supremo en la que desestima el recurso del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats) contra las reglas de explotación y los caudales ecológicos que, a efectos prácticos, suponen un hachazo para los envíos de recursos hídricos. Mientras, los socialistas sacaron la relativa a que Sanidad incremente los recursos y el personal en los centros sanitarios en verano, gracias a la abstención del PP. “No podrá decir que el PSOE no defiende los intereses de Elche. Usted no puede decir lo mismo con la sanidad pública”, dijo Héctor Díez dirigiéndose a Pablo Ruz al hilo del trasvase. De por medio, como era previsible, salieron Koldo, José Luis Ábalos, Pedro Sánchez, su mujer y José Luis Rodríguez Zapatero.

Campas del aeropuerto

Al final, Esther Díez trataría de presentar una moción in voce pidiendo que en la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para regular las campas del aeropuerto se cuente con las aportaciones de los vecinos y vecinas. Ruz contestó que, por eso precisamente, el expediente saldrá dos veces a exposición pública. Además, aprovechó para anunciar que ya llevan 56 inspecciones y que la próxima semana se procederá al cierre de algunos establecimientos en el entorno del aeropuerto de Alicante-Elche.

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