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Cae en Santa Pola un falso instalador de toldos que estafó más de 30.000 euros a seis vecinos

La Guardia Civil detiene a un hombre de 45 años que ofrecía trabajos, presentaba presupuestos y exigía pagos por adelantado, totales o parciales, pero una vez recibía el dinero dejaba de contestar a los clientes

La Guardia Civil de Santa Pola detiene a un hombre por estafar 30.000 euros en toldos que no instalaba

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V. L. Deltell

V. L. Deltell

La Guardia Civil ha detenido en Santa Pola a un hombre de 45 años acusado de estafar más de 30.000 euros a seis vecinos de la localidad mediante una supuesta empresa de instalación de toldos. El arrestado ofrecía trabajos, presentaba presupuestos y exigía pagos por adelantado, totales o parciales, pero una vez recibía el dinero dejaba de contestar a los clientes, retrasaba los plazos o directamente no ejecutaba los encargos contratados.

La detención se produjo en el marco de la operación “Umbrellashade”, desarrollada por el Área de Investigación de la Guardia Civil de Santa Pola. El hombre ha sido puesto a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Elche, que ha decretado su ingreso en prisión. Los investigadores no descartan que puedan aparecer nuevas víctimas, por lo que recomiendan a cualquier persona que pudiera haber resultado afectada que comunique los hechos para recibir asesoramiento.

Seis denuncias con el mismo patrón

La investigación comenzó el pasado 14 de abril, después de que varios vecinos de Santa Pola presentaran denuncias en las que relataban un mismo modus operandi. Todos ellos aseguraban haber sido engañados por una persona que se presentaba como responsable de una empresa dedicada al montaje de toldos y que ofrecía servicios aparentemente normales dentro de este sector.

El presunto estafador captaba a sus clientes, les elaboraba un presupuesto por los trabajos solicitados y, para iniciar la instalación, les pedía el abono anticipado de una parte o de la totalidad del importe. Sin embargo, una vez recibía el dinero, el servicio no llegaba a realizarse. Según la investigación, el detenido dejaba de responder a las llamadas y mensajes de los afectados o iba alargando los plazos con excusas, sin ejecutar finalmente los encargos.

La Guardia Civil logró acreditar que este procedimiento se habría repetido al menos con seis víctimas de Santa Pola. La cantidad total defraudada supera los 30.000 euros, aunque el instituto armado mantiene abiertas las pesquisas ante la posibilidad de que haya más perjudicados que todavía no hayan denunciado.

El caso ha generado especial inquietud porque los trabajos contratados eran encargos domésticos habituales, vinculados a viviendas o locales, y porque el supuesto instalador aprovechaba la apariencia de una actividad profesional para generar confianza. El pago por adelantado funcionaba como punto de partida de la estafa: el cliente creía haber contratado una instalación y el dinero desaparecía sin que el toldo llegara a colocarse.

Los agentes de la Guardia Civil de Santa Pola durante las investigaciones

Los agentes de la Guardia Civil de Santa Pola durante las investigaciones / INFORMACIÓN

Oculto en su domicilio

Durante la investigación, los agentes comprobaron además que el presunto autor había cambiado de forma notable sus hábitos. Según la Guardia Civil, había reducido al mínimo sus salidas a la vía pública y permanecía oculto en su domicilio, lo que dificultaba su localización. Ese comportamiento estaba relacionado con el hecho de que sobre él pesaban diferentes órdenes de búsqueda e ingreso en prisión por antecedentes de naturaleza similar.

Pese a esa situación, el hombre continuaba intentando captar clientes. La Guardia Civil señala que seguía utilizando internet y redes sociales para ofrecer sus servicios y mantener activa la actividad con la que presuntamente lograba nuevos encargos. Esa combinación de ocultación física y presencia digital permitió que pudiera seguir contactando con posibles víctimas sin exponerse demasiado en la calle.

Ante la imposibilidad de localizarlo en la vía pública, los investigadores organizaron un operativo específico para proceder a su arresto. El día 30 de abril, los agentes llevaron a cabo una entrada en su vivienda. Durante la actuación, el hombre trató de huir a través del sótano del edificio, pero fue interceptado por los guardias civiles, que procedieron a su detención como presunto autor de un delito de estafa continuada.

El operativo permitió poner fin a una actividad que, según la investigación, había provocado un perjuicio económico relevante a varios vecinos de Santa Pola. La Guardia Civil considera que el arrestado actuaba con un patrón sostenido en el tiempo: captación de clientes, presupuesto, cobro anticipado y desaparición o demora indefinida del trabajo.

Posibles nuevas víctimas

Tras su detención, el hombre fue trasladado a dependencias oficiales y posteriormente puesto a disposición judicial. La Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Elche acordó su ingreso en prisión, teniendo en cuenta tanto los hechos investigados como las órdenes previas que pesaban sobre él por antecedentes similares.

La Guardia Civil mantiene abierta la posibilidad de que existan más víctimas, ya que el detenido seguía activo a través de canales digitales. Por ello, el instituto armado ha pedido a cualquier persona que haya podido contratar servicios con esta supuesta empresa de toldos y se haya visto afectada por pagos sin trabajo ejecutado que lo ponga en conocimiento de las autoridades.

La recomendación se dirige especialmente a quienes hayan abonado cantidades por adelantado y no hayan obtenido ni la instalación contratada ni la devolución del dinero. También se aconseja conservar presupuestos, justificantes de pago, conversaciones, mensajes, anuncios en redes sociales o cualquier documento que permita acreditar la relación contractual y el posible engaño.

La operación “Umbrellashade” se enmarca en las actuaciones de la Guardia Civil contra estafas cometidas mediante servicios aparentemente profesionales, una modalidad en la que el pago anticipado y la contratación a través de canales informales o digitales pueden facilitar el engaño. En estos casos, los investigadores insisten en la importancia de comprobar la identidad del profesional o empresa, exigir documentación, evitar pagos íntegros antes de la ejecución del trabajo y conservar todos los justificantes.

El instituto armado ha facilitado además un canal de contacto para ampliar información o comunicar posibles casos relacionados. Las personas que puedan haber sido afectadas pueden contactar con la Oficina Periférica de Comunicación de la Guardia Civil de Alicante en el teléfono 96 514 56 60, extensión 0610012.

La investigación ha permitido, por ahora, atribuir al detenido más de 30.000 euros defraudados a seis vecinos de Santa Pola. La cifra podría aumentar si aparecen nuevos perjudicados. El caso queda ahora en manos judiciales, mientras la Guardia Civil continúa recopilando información sobre el alcance real de una presunta estafa construida sobre encargos de toldos que nunca llegaron a instalarse.

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