La Selectividad arranca en la UMH de Elche sin fraudes en el estreno de los detectores y con el total de examinadores
La primera jornada se estrena "con total normalidad" sin protestas y sin bajas en los 11 tribunales por la huelga educativa
Narrar una primera jornada de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) sin hablar de nervios sería faltar a la verdad, y este martes volvió a quedar acreditado aunque, dicho sea de paso, el arranque de los exámenes en la Universidad Miguel Hernández de Elche se produjo con absoluta normalidad, sin que los nuevos detectores de radiofrecuencias detectasen fraudes y sin que la huelga educativa que desde hace ya más de un mes agita la enseñanza pública alterara el desarrollo de unas pruebas decisivas para miles de estudiantes.
Es más, la institución académica confirmó que no hubo bajas de examinadores por el parón educativo, e incluso había docentes que acudieron a su puesto de trabajo con las simbólicas camisetas verdes para seguir reivindicando, aunque desde otro plano, la mejora de las condiciones en las aulas.

Una docente con la camiseta de apoyo a la huelga educativa / AXEL ALVAREZ
La convocatoria llega además con cifras récord, al menos en los últimos seis años, con un total de 4.681 alumnos enfrentándose este año a las pruebas en los once tribunales de la UMH, lo que supone un incremento cercano al 10% respecto a 2025. Una mayor afluencia de estudiantes que obligó incluso a reforzar algunos equipos de corrección ante el aumento inesperado de matriculaciones en determinadas materias.
Tribunales
Desde primera hora de la mañana, el dispositivo organizativo desplegado funcionó sin sobresaltos. Los alumnos comenzaron a llegar sobre las ocho y media para recoger documentación y acceder a las aulas donde, una hora después, arrancaría el primer examen de Lengua Castellana y Literatura.
Tras la prueba Javier Gómez, vicerrector adjunto para las Pruebas de Acceso a la Universidad de la UMH, destacó que a partir de las 9.30 horas los tribunales ya estaban plenamente operativos en todas las sedes distribuidas por la provincia. "La verdad es que ha sido una mañana muy tranquila", relataba el representante académico en una jornada en la que la normalidad adquiere especial relevancia este año por el contexto en el que se celebran las pruebas, después de que durante semanas previas existiese preocupación ante la posibilidad de que la huelga educativa derivara en renuncias de profesores encargados de supervisar y corregir los exámenes.
Si bien, el vicerrector adjunto confirmó que no ha sido necesario recurrir a sustituciones explícitamente por la huelga. La UMH decidió constituir los tribunales la semana pasada precisamente para anticiparse a cualquier incidencia y garantizar la cobertura completa de las pruebas. Además, en la primera jornada fueron convocados todos los vocales disponibles como medida preventiva.
Camisetas verdes
Hubo, eso sí, una protesta silenciosa en los pasillos y aulas de la universidad. Varios docentes acudieron a sus puestos con las tradicionales camisetas verdes que simbolizan la defensa de la educación pública y que se han convertido en uno de los principales emblemas de la movilización. Entre ellos se encontraba Celso Luján García, profesor de Filosofía y encargado de supervisar y posteriormente corregir esa materia.

Detector de frecuencias para evitar el uso del móvil en los exámenes / AXEL ALVAREZ
Reconoció que habían tenido que hacer un esfuerzo para separar el conflicto laboral del derecho de los estudiantes a examinarse, y que el acto de presencia era para respetar ese derecho "y el correcto funcionamiento de las pruebas", explicó. En su propio tribunal, según relató, al menos seis docentes llevaban la prenda reivindicativa, lo que no quita que otros muchos compartiesen las demandas pero eligieran no acudir con símbolos visibles.
Bajada de ratios
Este docente, echando la vista atrás, puso el foco en la necesidad de la bajada de ratios como ocurre en otros países que ha visitado como Finlandia "donde trabajan con grupos de 15 cuando aquí seguimos teniendo aulas con más de 30", con lo que la medida propuesta por la Conselleria de Educación le parecía, a las claras, insuficiente.
Detectores anticopia
La principal novedad de esta convocatoria era tecnológica. Por primera vez, todos los tribunales de la Comunidad Valenciana han dispuesto de detectores de radiofrecuencia destinados a localizar teléfonos móviles, relojes inteligentes, pinganillos u otros dispositivos electrónicos que puedan utilizarse para copiar durante los exámenes.
El nuevo sistema generó cierta expectación entre el alumnado, especialmente por las sanciones previstas: expulsión inmediata y calificación de cero en la materia correspondiente, aunque los alumnos colaboraron de forma ejemplar "y entendieron perfectamente las instrucciones", apostilló el vicerrector.
Estos dispositivo se pasan de forma aleatoria por las aulas tanto al inicio como durante el desarrollo de los exámenes."En el examen de Castellano hemos recorrido todas las aulas y no ha pitado absolutamente nada. No hemos detectado ningún dispositivo encendido ni ninguna situación irregular", apuntaba Manuel Jordán Vidal, responsable del Tribunal 5, mientras mostraba un sistema que permite detectar incumplimientos mediante sonido, que apenas se aplicó para no despistar a los estudiantes, y vibraciones mientras se encendían unas luces azules, una alerta que salta incluso con el móvil en modo avión.

Docentes controlan los accesos al segundo examen este martes en la UMH / AXEL ALVAREZ
Primer examen
Mientras los profesores destacaban la normalidad organizativa, los estudiantes vivían su propia batalla emocional. Como ocurre cada año, la tensión previa desapareció en gran medida cuando los exámenes comenzaron a repartirse sobre las mesas. Desde el IES Tirant lo Blanc Marta Javaloyes, que aspira a estudiar Enfermería, reconocía que el examen se lo esperaba peor mientras su compañera, Natalia Cerrillo, que sueña con acceder al grado de Medicina, pese a las altas notas de corte, consideraba además positiva la implantación de los nuevos controles tecnológicos. "Creo que son necesarios porque garantizan que todos compitamos en igualdad de condiciones", afirmaba.
Entre los presentes se encontraba David Agulló, quien fue pregonero de las Fiestas de Elche, quien reconocía a la salida del examen de Lengua que la espera había sido peor que la propia prueba. "Todo el mundo apagando el móvil, esperando sentado y en silencio. Pero una vez nos han dado el examen nos hemos relajado bastante", explicaba.
En cuanto a la huelga, Agulló explicaba que algunos de sus profesores secundaron los paros pero mantuvieron canales de comunicación abiertos con los alumnos para resolver dudas y facilitar el cierre del curso, con lo que no se vio desprotegido en el proceso. Una experiencia parecida relataba Aitana Sainz Sevilla, alumna del IES Sixto Marco que aspira a cursar Psicología, quien exponía que los profesores se organizaron bastante bien para que pudiéramos terminar el curso con normalidad", explicaba tras abandonar el aula.
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