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Victoria de la selección

España conquista el Mundial y Elche estalla de alegría

La afición ilicitana desafió las altas temperaturas para animar a la selección en una noche de cánticos, emoción y una multitudinaria celebración

Elche estalla de felicidad tras ganar España a Argentina en la final del Mundial

María González / Víctor Pérez

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María González

María González

España ya es campeona del mundo y Elche respondió como se celebran las grandes gestas: echándose a la calle. Miles de aficionados se reunieron en la Plaça de Baix para seguir una final que mantuvo en vilo a la ciudad hasta casi el último minuto de la prórroga. Ni el intenso calor ni el hecho de permanecer prácticamente todo el encuentro de pie impidieron que los ilicitanos disfrutaran de una noche que quedará para el recuerdo.

La afición

Horas antes del encuentro, la Plaça de Baix ya era una auténtica marea de camisetas rojas, aunque también destacaban las equipaciones blancas, cada vez más presentes por la buena acogida que ha tenido su diseño entre los aficionados. Bocinas, pelucas rojas y amarillas, banderas de España ondeando por toda la plaza y numerosas caras pintadas completaban una estampa de fiesta, a la vez que incertidumbre. La presencia de aficionados argentinos fue escasa, aunque algunos sí lucieron la camiseta albiceleste entre una multitud que, en repetidas ocasiones, coreó el ya clásico "¡España, España!".

Entonces comenzó el partido. A partir de ese momento, cada jugada se siguió con máxima tensión. Cada caída de un futbolista español provocaba gestos de indignación y protestas hacia el árbitro, mientras que las acciones de peligro despertaban gritos que se escuchaban desde todos los rincones de la plaza.

Alegría y tensión

La primera gran explosión de la noche llegó cuando Nico Williams vio cómo su gol era anulado. Durante unos segundos, la estampa estalló de alegría, con miles de saltos de aficionados, abrazos, gritos y, alguno que otro soltando una lágrima, convencidos de que España se adelantaba en el marcador. Pero no fue así, al menos no en ese momento. Tras la anulación, la decepción apenas duró unos instantes y los cánticos de apoyo a la selección volvieron a adueñarse del ambiente.

El descanso no rebajó la intensidad. Al contrario. Tanto en las pausas de hidratación como durante el descanso, la música mantuvo el ambiente festivo entre los asistentes. Entonces llegó el gol de Ferran Torres, el primero, el válido, el que ha llevado a España por segunda vez a la gloria tras dieciséis años desde el lanzamiento de Andrés Iniesta a la portería. En ese momento, el tiempo pareció pararse. Gritos de alegría, aunque alguno otro esperó a que el marcador por fin marcase el 1 en el lado español. El resto se vivió con tensión, lanzando ánimos a la pantalla, como si los jugadores pudiesen sentir el calor de la ciudad de las palmeras.

Gritos de victoria

Pero el momento culmen fue cuando el árbitro señaló el final y España certificó el título. La euforia se desató definitivamente. Un humo rosa envolvió la plaza mientras miles de personas celebraban el triunfo entre abrazos, cánticos y lágrimas. Los bares de alrededor, llenos durante todo el encuentro y con pantallas en la calle, estallaron de alegría. Minutos después el centro histórico, especialmente la Glorieta, vivió la verdadera emoción. Bombos, celebración e ilusión, mucha ilusión.

Santa Pola

En Santa Pola, la final también se vivió con intensidad. La playa del Varadero reunió a unas 20.000 personas en una jornada que coincidió con el concierto de Los 40, con actuaciones de artistas como Nil Moliner, La La Love You o Walls, entre otros. Muchos de los asistentes compaginaron la música con el seguimiento del partido desde la pantalla instalada en la zona, viviendo cada ocasión de España con emoción y nervios.

Santa Pola celebra el triunfo de La Roja

J. R. Esquinas

Los problemas puntuales de señal durante algunos momentos del encuentro provocaron incluso escenas de histeria entre el público. Tras el pitido final, la playa se convirtió en un escenario de celebración por el título mundial de la selección.

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