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La proliferación de ratas a causa del calor y la basura daña el sistema de riego en la ladera del Vinalopó en Elche

El Ayuntamiento lanza una campaña para concienciar sobre la cantidad de residuos que acaban en el pulmón verde y que centran a la fuerza los esfuerzos de las brigadas y los talleres de empleo

Esta es la nueva campaña de PP y Vox en Elche para acabar con la suciedad en la ladera del río

J. R. Esquinas

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Elche

Lemas del tipo "¿Cerdito en casa o solo en la calle?", e incluso otros más subidos, hasta rozando el mal gusto, como "¡El río no es tu ex, deja de echarle mierda!" coronaron este martes por la mañana varios montículos de basura en la ladera del río Vinalopó de Elche. Todo en el marco de una curiosa y directa campaña del Ayuntamiento, después de la polémica acción del bipartiuto de PP y Vox para minimizar los orines de perro, que perseguía poner el acento en la cantidad de suciedad que llega a acumularse al cabo del día en el principal pulmón verde de la ciudad.

Una fórmula que el Consistorio eligió con tal de generar un efecto en el transeúnte que tenía que ir "zigzagueando" por uno de los tramos para no pisar cacas de perro, cáscaras de huevo, bolsos abandonados o incluso papelinas de droga, todo en un circuito especialmente colocado a modo de escenario vivo del incivismo. Y estos restos no eran atrezzo sino parte de la suciedad que se ha recogido en un día y que estaba desperdigada por zonas ajardinadas.

Manguera de riego mordisqueada por ratas

Manguera de riego mordisqueada por ratas / J.R.Esquinas

Calor

Una situación que deriva en una situación todavía peor. Y es que el hecho de que la gente tire basura, sumado al calor extremo, ha hecho el cóctel perfecto en la ladera para que estén proliferando ratas que se están comiendo, literalmente, los sistemas de riego controlado, una situación que está desesperando a las brigadas de mantenimiento y a los responsables de los programas de empleo, que en lugar de centrarse en la formación establecida tienen que ajustar las horas de enseñanza a recoger lo que maleducados tiran.

Montículos de basura para la campaña municipal de sensibilización

Montículos de basura para la campaña municipal de sensibilización / J.R.Esquinas

300 metros

Es más, el problema ha llegado al punto de obligar a sustituir tramos completos de tubería de hasta 300 metros, según mostraba Rosa Ródenas, directora del taller de empleo municipal, quien alerta de que se han desencadenado complicaciones que afectan directamente a la supervivencia de la vegetación. Si las conducciones se dañan, pierden agua, el suministro tiene que interrumpirse para localizar las averías y las plantas pueden llegar a permanecer días sin riego en plena temporada estival, por no hablar del tiempo que pierde el personal en revisar de forma periódica las mangueras, los goteros y las tuberías, localizar los puntos en los que se pierde agua y sustituir los elementos dañados.

Para evitar llegar a estos extremos, el concejal de Promoción Económica, Samuel Ruiz, presentó la campaña 'Ladera limpia, ciudad viva" con tal de sensibilizar a la ciudadanía sobre la gran cantidad de desechos que acaban por todas partes y que podrían evitarse. El propio responsable municipal llegó a asegurar que la Administración local está desbordada y que las brigadas de mantenimiento no llegan a todo, y que los jóvenes que entran en los programas formativos para adquirir nociones de jardinería están dedicando más tiempo del que debieran a limpiar que a acomter tareas de reforestación, eliminación de especies invasoras, poda, reposición de plantas, mejora de los accesos o la revegetación progresiva de los márgenes del Vinalopó.

Cacas de perro junto a otros residuos en una parte de la ladera

Cacas de perro junto a otros residuos en una parte de la ladera / J.R.Esquinas

«Estamos todos los días apagando fuegos», añadía por su parte Eva Marín, directora del programa Talento Joven, quien eniende que este tipo de circunstancias provocan que se trabaje con más lentitud en los proyectos previstos. Por ello, Ruiz defendió que no se normalice que los recursos de los programas de empleo terminen utilizándose de forma sistemática para corregir comportamientos incívicos. «Han venido a formarse en este tipo de oficios para después encontrar una oportunidad laboral, no para recoger lo que otras personas tiran o esconden», afirmó, señalando que esta nueva acción municipal, en el trasfondo, «es una cuestión de justicia para ellos».

Roturas

Por no hablar de otros actos vandálicos como pintadas que continuamente se van sucediendo en los muros dentro del proyecto de consolidación o incluso dentro de los puentes. El mayor problema se encuentra en algunas zonas que se han convertido en foco de botellón.

Según explican las técnicos de Labora, a los daños de los roedores se suma que ahora hay jóvenes que alimentan la moda de manipular las instalaciones, arrancar piezas o romper las conducciones de riego «por diversión». Se han detectado también casos de personas sin hogar que pasan la noche en el enclave y rajan los goteros con cuchillos para beber agua. Desde estos planes formativos insisten en que, pese a que la formación está subvencionada, sí que sale de las arcas municipales toda la reposición de material. «Da mucha rabia que la labor que realiza esta gente no se note», expresaron desde el programa, en vista del estado que presenta la ladera cada día.

Papeleras

El Ayuntamiento mantendrá la iniciativa durante varios días y trasladará la instalación a diferentes tramos del río. La intención es que los usuarios encuentren los carteles y los residuos recogidos mientras recorren la ladera y puedan dimensionar la cantidad de desperdicios que se retira cada jornada.

Preguntado sobre la posibilidad de instalar más papeleras, Ruiz reconoció que el Ayuntamiento estudia la posibilidad de colocar más mobiliario público para que no estén tan espaciados los puntos de depósito. Eso sí, insistió en que no se puede colocar una papelera «a cada metro». A su juicio, la solución pasa tanto por reforzar los medios como por mejorar el comportamiento ciudadano.

Grandes celebraciones

La percepción de algunos usuarios habituales coincide con el diagnóstico municipal. Yennifer Bompartt, una transeúnte que practica deporte a diario en la ladera, lamentó que, después de determinadas fiestas como la victoria de España en el Mundial o en la Noche de Sant Joan, la cantidad de basura sea «una locura». «No podemos comportarnos de cualquier manera y esperar que sean otras personas las que tengan que recoger lo que hemos tirado», indicó, haciendo un llamamiento a mantener conductas cívicas.

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