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De tratar enfermedades a cuidar personas: así será Medicina en el CEU de Elche

La primera promoción estará formada por 50 estudiantes y combinará seguimiento cercano, simulación clínica y prácticas hospitalarias para situar al paciente en el centro del acto médico

La Universidad CEU Cardenal Herrera pondrá en marcha en septiembre de 2026 el nuevo grupo de Medicina en el campus de Elche.

La Universidad CEU Cardenal Herrera pondrá en marcha en septiembre de 2026 el nuevo grupo de Medicina en el campus de Elche. / INFORMACIÓN

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La Medicina necesita tratamientos eficaces, hospitales bien organizados y sistemas sanitarios capaces de responder a una realidad cada vez más compleja. Sin embargo, ninguno de esos elementos debería desplazar a la persona enferma del centro de la atención. Esta es la premisa sobre la que la Universidad CEU Cardenal Herrera quiere construir la formación de los 50 estudiantes que comenzarán en septiembre de 2026 el nuevo grupo de Medicina en el CEU de Elche.

Para el rector de la CEU UCH, Higinio Marín, el proyecto combinará la preparación científica y clínica con una visión humanizada de la relación asistencial. «No se tratará únicamente de aprender a reconocer enfermedades, interpretar pruebas o aplicar tratamientos, sino también de comprender cómo cada diagnóstico afecta a una persona concreta, con una historia, una familia y unas circunstancias que condicionan su manera de afrontar la enfermedad», asegura.

Esta concepción también la comparte el vicedecano de Medicina en Elche, Manuel Sureda: «Queremos contribuir a que el ser humano enfermo vuelva a ocupar el centro del acto médico». Para el oncólogo, la calidad científica constituye el punto de partida de cualquier formación médica, pero debe ir acompañada de una mirada que evite reducir al paciente a su patología.

Una formación médica que mire más allá del diagnóstico

Sureda reconoce que conceptos como eficacia, eficiencia, efectividad o sostenibilidad son necesarios para organizar la asistencia sanitaria. No obstante, advierte de que son dimensiones del sistema y no pueden convertirse en su única referencia. El médico debe tomar decisiones basadas en la evidencia, pero también escuchar, explicar y comprender a la persona que tiene delante.

Para ilustrarlo, recurre a una expresión habitual en algunos entornos hospitalarios: hablar de «una neumonía», «un páncreas» o «una vejiga» para referirse a quien ocupa una habitación. «No hay una neumonía o un páncreas; hay un ser humano que está padeciendo una enfermedad», señala. El ejemplo muestra cómo la rutina y el propio lenguaje profesional pueden acabar ocultando la realidad personal que existe detrás de cada caso clínico.

Frente a esa tendencia, el plan de estudios combinará las materias científicas y clínicas con contenidos de Antropología, Historia y Doctrina Social de la Iglesia. El objetivo es que los futuros médicos aprendan a interpretar las circunstancias de cada paciente, a comunicarse con sus familias y a afrontar decisiones en las que intervienen factores médicos, éticos, sociales y culturales.

La comunicación será, por tanto, una competencia clínica más. Explicar un diagnóstico, informar sobre un tratamiento o acompañar una conversación difícil exige conocimientos, pero también capacidad de escucha y sensibilidad hacia la situación de cada persona. Esa dimensión humanística no se planteará como algo separado de la Medicina, sino como parte de la responsabilidad profesional.

Cincuenta estudiantes para aprender con seguimiento cercano

La primera promoción estará formada por 50 alumnos. La cifra responde a una elección académica destinada a favorecer una relación directa y continuada con el profesorado, facilitar la participación en clase y realizar un seguimiento personalizado durante una titulación de seis cursos y 360 créditos ECTS.

El rector de la CEU UCH, Higinio Marín, defiende que la formación de médicos requiere unas condiciones que permitan acompañar al estudiante mientras adquiere conocimientos, habilidades y criterio clínico. «Queremos que mantengan con sus profesores una relación inmediata y continua y que puedan recibir una atención personal durante su formación», explica.

A su juicio, el tamaño del grupo permitirá combinar la exigencia académica con la orientación necesaria para que los alumnos aprendan a revisar sus decisiones y asumir responsabilidades de manera progresiva. «Preferimos formar a 50 estudiantes al máximo nivel académico, científico y profesional antes que aumentar el número de plazas», afirma el rector.

La primera promoción de Medicina en Elche estará formada por 50 estudiantes y contará con un seguimiento académico personalizado.

La primera promoción de Medicina en Elche estará formada por 50 estudiantes y contará con un seguimiento académico personalizado. / INFORMACIÓN

Este seguimiento tendrá especial peso en las materias básicas, los seminarios, los laboratorios y las actividades prácticas. Además, se completará con tutorías y orientación académica, de manera que el estudiante pueda detectar dificultades, resolver dudas y conectar los conocimientos científicos con su futura aplicación clínica.

De la simulación clínica a las prácticas hospitalarias

La formación práctica comenzará antes de que los alumnos entren en contacto con pacientes reales. Durante los primeros cursos trabajarán en laboratorios y escenarios de simulación clínica para entrenar procedimientos, comunicación con pacientes y familiares, razonamiento, toma de decisiones y trabajo en equipo.

Después de cada ejercicio, revisarán con el profesorado las decisiones adoptadas, identificarán errores y analizarán sus consecuencias. De este modo, la simulación no consistirá solo en ejecutar una técnica, sino en comprender por qué se ha actuado de una determinada manera y qué podría mejorarse antes de trasladar ese aprendizaje a la asistencia real.

Más adelante, los estudiantes realizarán prácticas en hospitales y otros centros sanitarios públicos y privados. Entre ellos se encuentra el Hospital Universitario del Vinalopó, donde ya se forma alumnado de otras titulaciones sanitarias del CEU. La Universidad cuenta también con disponibilidad de plazas en centros públicos de referencia de la provincia para desarrollar progresivamente la formación asistencial.

Médicos e investigadores en el aula

El claustro reunirá médicos con una trayectoria prolongada en la práctica asistencial e investigadores con experiencia científica internacional. Algunos de sus integrantes han desarrollado parte de su carrera en instituciones como las universidades de Oxford y Michigan, el Hospital Mount Sinai de Nueva York o la compañía Pfizer.

Esta combinación permitirá, según el rector, relacionar desde el comienzo las ciencias básicas con los problemas clínicos y mostrar cómo la investigación contribuye a mejorar la prevención, el diagnóstico y los tratamientos. Además, la experiencia acumulada por la CEU UCH al impartir Medicina en Valencia y Castellón servirá de base para organizar la implantación progresiva del grado en Elche.

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