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Los reparos de los ecologistas a la regulación de las plantas solares en Elche: piden se priorice la instalación en zonas urbanas y urbanizables

Amigos de los Humedales del Sur de Alicante exige que se excluyan suelos con alta fertilidad y que haya una distancia mínima de 200 metros con los huertos dispersos de palmeras

Placas solares

Placas solares / Europa Press

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María Pomares

María Pomares

Elche

De manifiestamente mejorable. Así califican desde el grupo ecologista Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA) la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con la que el bipartito de PP y Vox va a regular y limitar la implantación de plantas solares en el Camp d’Elx. Todo cuando, según los datos que maneja el colectivo, en estos momentos, hay más de 40 centrales en tramitación ante el Gobierno central y la Generalitat Valenciana. Por eso mismo, los conservacionistas, con su vicepresidente, Miguel Ángel Pavón, a la cabeza, han presentado una batería de alegaciones. Consideran que la modificación de planeamiento debe priorizar la ubicación de las instalaciones fotovoltaicas en la envolvente de edificaciones en suelo urbano y urbanizable sobre la ocupación del suelo no urbanizable; piden la prohibición en los suelos de elevada capacidad agrológica, esto es, los más fértiles, y en suelos forestales, montes y lomas, o los que presenten alto riesgo de inundación; así como en lo que en su día se planteó como el futuro Paraje Natural Municipal del Pantano y las sierras prelitorales de Elche, entre otras cuestiones. Junto a ello, estiman que debe haber una distancia mínima de 200 metros respecto a los huertos dispersos de palmeras.

Una de las plantas solares con las que cuenta la provincia en estos momentos.

Una de las plantas solares con las que cuenta la provincia en estos momentos. / Áxel Álvarez

Envolvente de edificaciones

De entrada, los conservacionistas creen que, antes de ocuparse el suelo no urbanizable con este tipo de instalaciones, “se agote la posibilidad de su instalación sobre la envolvente de edificaciones situadas en suelo urbanizado”. Lo hacen porque consideran que son muy amplias las posibilidades que hay en ese sentido: desde edificios e infraestructuras públicas como centros escolares, instalaciones sanitarias, edificios e infraestructuras de transporte como estaciones de autobuses o aeropuerto, pasando por edificios privados de uso industrial o comercial situados en polígonos industriales y suelos terciarios. “Por ello, debe introducirse en la normativa del Plan General un artículo que defina claramente esa priorización, eliminándose la incompatibilidad que parece establecerse para ámbitos como el polígono industrial Porta d’Elx, el entorno de las autovías A-31 y AP-7 o Proyectos de Interés Autonómico (PIA)”, sostienen de AHSA.

Más allá del melón, el dátil o la granada

Por otra parte, ponen el foco en que, “a fin de evitar la ocupación del suelo de elevada capacidad agrológica que caracteriza un activo tan importante en el territorio ilicitano como el Campo de Elche, en muchas ocasiones ligado al entorno de humedales protegidos como el Clot de Galvany, El Hondo o las Salinas de Santa Pola, la normativa del Plan General debe prohibir expresamente la ubicación de las centrales fotovoltaicas y de los módulos de almacenamiento de energía”. Una prohibición que, a juicio de la asociación, “debe ir más allá de las señaladas en la documentación sometida a información pública”, en la que se incluyen suelos con cultivos de melón de Carrizales, dátiles y granada mollar.

Una planta solar situada en la provincia de Alicante, en una imagen de archivo.

Una planta solar situada en la provincia de Alicante, en una imagen de archivo. / Alex Domínguez

Más de 250 hectáreas

En la actualidad, si las más de 40 centrales tramitadas ante el Gobierno Central o la Generalitat Valenciana obtuvieran licencia municipal, se ocuparían más de 250 hectáreas de suelos de elevada capacidad agrológica del Campo de Elche, una merma más que considerable de suelo fértil que debe evitarse desde el Ayuntamiento de Elche, de modo que se priorice el uso agrícola del suelo fértil sobre su ocupación con instalaciones fotovoltaicas”, sentencian.

Peligro de inundaciones

También reivindican que queden fuera los suelos forestales identificados en el Patfor, sean o no estratégicos, así como todos los terrenos de la clave 52 que correspondan a montes y lomas, no sólo los terrenos correspondientes a montes públicos catalogados, y lo mismo exigen para los terrenos sometidos a alguna de las peligrosidades de inundación que define el Patricova, dentro de una exclusión que, en este caso, como apostillan, debe abarcar también suelos sometidos a peligrosidad geomorfológica de inundación, que deben incluirse también en la infraestructura verde municipal. “Los suelos ocupados con centrales fotovoltaicas terminan compactándose y sellándose, aumentando las escorrentías de aguas superficiales y reduciéndose los procesos de infiltración hacia los acuíferos”, alertan.

Una planta solar situada en la provincia de Alicante.

Una planta solar situada en la provincia de Alicante. / INFORMACIÓN

Plan de Ordenación de los Recursos Naturales

En paralelo, hacen hincapié en que todos los suelos incluidos en las cuencas de afección de las zonas húmedas catalogadas y en el ámbito del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) deben quedar a salvo de plantas fotovoltaicas o de los módulos de almacenamiento de energía. “No es suficiente con prohibir la ocupación de las áreas de interés especial natural y Palmeral definidas en el PORN del sistema de zonas húmedas del sur de Alicante, la prohibición debe extenderse a la totalidad del ámbito de dicho PORN”, manifiestan.

Cauces

También solicitan la exclusión del ámbito delimitado por el Ayuntamiento para el futuro Paraje Natural Municipal del Pantano y las sierras prelitorales de Elche, los suelos no urbanizables afectados por el Pativel, y subrayan que no sólo deben prohibirse las centrales fotovoltaicas y los módulos de almacenamiento de energía en las franjas de 100 metros en torno al cauce del río Vinalopó, sino que esas limitaciones deben extenderse a las franjas de 100 metros en torno al resto de cauces de dominio público, especialmente en los cauces de los barrancos de San Antón, del Grifo, de Los Arcos y de Barbasena.

Palmeral

Finalmente, desde AHSA abogan por se establezca una distancia mínima de 200 metros respecto a los huertos dispersos de palmeras -con clave 56- del Camp d’Elx. “El importante patrimonio del Palmeral también está constituido por los huertos dispersos de palmeras del Campo de Elche, que no deben quedar rodeados de centrales fotovoltaicas en pedanías como Perleta o Asprillas, en las que se han proyectado centrales junto a huertos dispersos de palmeras, desvirtuándose el entorno agrícola de dichos huertos al ocuparse masivamente con placas fotovoltaicas, unos elementos industriales completamente ajenos a dicho entorno”, mantienen desde el colectivo ecologista. También defienden el soterramiento de las infraestructuras de evacuación bajo caminos y viarios existentes, y que así se establezca en la nueva regulación que se plasme en el Plan General de Elche, con el fin de evitar el impacto negativo sobre la avifauna y sobre el paisaje rural y natural.

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