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La especialización que lleva a la fisioterapia más allá de la camilla

El CEU inicia nuevas ediciones de sus posgrados en Suelo Pélvico y Neuromodulación Percutánea, dos áreas en crecimiento que exigen criterio clínico, práctica supervisada y una formación cada vez más precisa

Presentación de la nueva edición del Posgrado en Neuromodulación.

Presentación de la nueva edición del Posgrado en Neuromodulación. / INFORMACIÓN

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La fisioterapia ya no se entiende solo como una respuesta al dolor muscular, una lesión deportiva o una recuperación después de una intervención. La profesión ha ampliado su campo de actuación y, con él, también sus exigencias. Hoy el fisioterapeuta necesita interpretar síntomas complejos, manejar tecnología, trabajar con otros profesionales sanitarios y adaptar cada tratamiento a pacientes con necesidades muy distintas.

En ese contexto, la Universidad CEU Cardenal Herrera inicia nuevas ediciones de dos de sus posgrados más especializados en el campus de Elche: el Experto en Reeducación del Suelo Pélvico y el posgrado en Neuromodulación Percutánea y Técnicas Invasivas. Dos programas diferentes, pero conectados por una misma idea: la especialización no consiste solo en aprender nuevas técnicas, sino en adquirir criterio para saber cuándo, cómo y por qué aplicarlas.

Del fisioterapeuta generalista al profesional especializado

El caso del Experto en Reeducación del Suelo Pélvico muestra hasta qué punto una formación específica puede modificar el rumbo profesional. En la anterior edición, las fisioterapeutas que finalizaron el programa habían comenzado el curso trabajando en clínicas generalistas. Diez meses después, todas desarrollaban ya su actividad en el área del suelo pélvico, bien en unidades especializadas, consultas propias o nuevos servicios dentro de sus centros.

Ese tránsito no se explica únicamente por la incorporación de herramientas terapéuticas. Las codirectoras del título, Cristina Salar y Cristina Orts, han insistido en que el valor del programa está en aprender a valorar a cada paciente, relacionar síntomas y antecedentes, interpretar la evolución clínica y diseñar una intervención ajustada a cada caso.

Durante el curso, las alumnas trabajan con pacientes reales y bajo supervisión. Pasan por la anamnesis, la exploración, el razonamiento clínico y la planificación terapéutica antes de trasladar esos aprendizajes a la consulta. Esa práctica previa les permite ganar seguridad, pero también comprender que una misma disfunción puede tener causas distintas y requerir abordajes diferentes.

Suelo pélvico: una especialidad cada vez más amplia

Durante años, el suelo pélvico se ha asociado casi exclusivamente al embarazo, el parto, el posparto o la incontinencia urinaria femenina. Sin embargo, la práctica clínica actual ha ampliado mucho ese marco. Las disfunciones urológicas, ginecológicas, coloproctológicas y sexuales, el dolor pélvico crónico, las alteraciones masculinas o las necesidades derivadas de procesos neurológicos y oncológicos forman parte ya de esta área de trabajo.

Por eso, la formación del CEU incorpora ecografía, neuromodulación percutánea, electroterapia, ejercicio terapéutico, control motor y terapia manual. Pero el objetivo no es sumar procedimientos de manera aislada. La clave está en integrar anatomía, valoración, tratamiento, ejercicio e investigación para que cada herramienta responda a una indicación razonada y a la evidencia disponible.

El claustro del posgrado combina profesorado del CEU con especialistas externos en ámbitos como fisiosexología, disfunciones masculinas, paciente oncológico, dolor pélvico crónico, terapia manual, actividad física terapéutica o técnicas invasivas. Esa diversidad permite que el alumnado se acerque al suelo pélvico como una especialidad compleja, transversal y conectada con la realidad clínica.

Alumnas de la nueva edición del posgrado en Suelo Pélvico.

Alumnas de la nueva edición del posgrado en Suelo Pélvico. / INFORMACIÓN

Neuromodulación para acelerar la recuperación

La otra línea de especialización que ahora abre nueva edición es la Neuromodulación Percutánea y Técnicas Invasivas, un posgrado que la Universidad desarrolla desde 2019 en colaboración con NMP Academy, institución creada por el profesor de Fisioterapia de la CEU UCH Fran Ortega y el alumni Raúl Valdesuso.

En la anterior edición, 30 profesionales de la fisioterapia y de la medicina, junto con estudiantes de último curso de grado, recibieron formación en técnicas de fisioterapia invasiva orientadas a acelerar la recuperación de los pacientes. La neuromodulación percutánea utiliza corrientes eléctricas de baja intensidad aplicadas mediante aguja cerca del nervio implicado, con apoyo de conocimientos anatómicos, neurofisiológicos y ecográficos.

Fran Ortega, que ha trabajado con deportistas de élite como Ilia Topuria, Marc Márquez o Álex Márquez, ha explicado que esta técnica puede ayudar especialmente en cuadros de dolor persistente o en situaciones donde falta activación muscular. En el ámbito deportivo, donde los tiempos de recuperación son determinantes, estas herramientas han adquirido una visibilidad creciente. Sin embargo, su aplicación no se limita al alto rendimiento: también se orienta a la práctica clínica diaria del fisioterapeuta.

Técnica, seguridad y criterio clínico

El interés de este posgrado no reside únicamente en el uso de una técnica novedosa. La formación se apoya en una base anatómica, fisiológica y neurofisiológica sólida, en el trabajo con ecografía y en criterios de seguridad. El objetivo es que el profesional no aprenda solo a ejecutar un procedimiento, sino a comprender el sistema nervioso periférico, valorar el caso y decidir si la neuromodulación puede aportar valor dentro de un tratamiento.

Esa misma lógica atraviesa los dos posgrados. Tanto en suelo pélvico como en neuromodulación, la especialización exige pasar de la técnica al razonamiento clínico. Saber hacer no basta. Hay que saber valorar, explicar, adaptar, revisar y trabajar con otros profesionales cuando el caso lo requiere.

Para los fisioterapeutas que inician ahora estas nuevas ediciones, la formación representa una oportunidad para abrir nuevas áreas de intervención, mejorar su seguridad en consulta y responder a demandas asistenciales cada vez más específicas. Para la profesión, supone también una señal de hacia dónde avanza la fisioterapia: menos centrada en protocolos cerrados y más orientada a una práctica especializada, basada en la evidencia y ajustada a cada paciente.

Para Cristina Orts, adjunta al vicerrector del CEU en Elche, “el crecimiento de estos posgrados refleja, en definitiva, una transformación más amplia. La fisioterapia se mueve hacia escenarios donde la formación continua ya no es un complemento, sino una condición para intervenir con solvencia. Y en ese camino, la especialización marca la diferencia entre aplicar una técnica y comprender realmente qué necesita cada paciente”.

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