La iglesia de Santa Ana en Elda recibió ayer los restos del sacerdote Luis Abad Navarro, antiguo párroco de templo eldense asesinado en agosto de 1936 a manos de unos milicianos republicanos. El homenaje al sacerdote, asesinado por defender su fe religiosa y no por sus ideas políticas, según puntualizaron ayer las autoridades eclesiásticas presentes, se llevó a cabo en el transcurso de una misa a la que acudieron cerca de un centenar de personas. Así, los restos del párroco ya descansan en la capilla de la iglesia eldense, donde ejerció su ministerio desde 1929 hasta la destrucción del templo durante la Guerra Civil y su posterior fallecimiento en la carretera que une Elda con la vecina localidad de Petrer.

Según explicó ayer Ildefonso Cases Ballesta, postulador de la Causa de los Santos, estas inhumaciones en el templo "no son a víctimas de la Guerra Civil, sino a víctimas de la persecución religiosa, ya que durante la Guerra Civil hubo muchos caídos". Ildefonso Cases también recordó cómo se abrió el proceso de canonización de Luis Abad en 2002, promovido por la sobrina del fallecido. Ésta indicó al Obispado de Orihuela-Alicante el lugar donde descansaban los restos de su tío, en un panteón familiar en la localidad de Novelda, de la que Luis Abad era oriundo. Allí, según explicó Cases, se exhumaron los restos del difunto y se esterilizaron en julio de 2007, hasta su traslado, producido en el día de ayer. Con los restos de Luis Abad son ya tres fallecidos en la Guerra Civil los que descansan entre los muros de la iglesia eldense. Antes se produjo el traslado de los restos de José Cremades Vicedo y Germán Castroviejo Martínez, cuyo proceso de beatificación se encuentra actualmente en manos del Vaticano y a los que Cases definió como "dos jóvenes de los tiempos de Luís Abad que dieron su vida al no renegar de su fe".

Tras la inhumación del párroco Abad, Ildefonso Cases indicó que todavía quedan por encontrar los restos de tres hijos de Elda, los hermanos sacerdotes José Luis y Ricardo Maestre Olcina y una hermana de éstos, Isolina, cuyos restos todavía no han sido encontrados.