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Fernando Maestre

Fernando Maestre: «Somos personas antes que investigadores y con felicidad se logran mejores resultados»

El sajeño Fernando Maestre Gil es uno de los referentes mundiales en la investigación sobre la ecología de las zonas áridas y su respuesta al cambio climático

Fernando Maestre: «Somos personas antes que investigadores y con felicidad se logran mejores resultados»

Fernando Maestre: «Somos personas antes que investigadores y con felicidad se logran mejores resultados»

El investigador de Sax lleva décadas estudiando el avance del desierto como uno de los principales problemas ambientales a los que se enfrentan las zonas áridas del planeta. Para ello está recogiendo datos en más de 300 ecosistemas de los seis continentes al frente de 60 grupos de investigación de 20 países. Una valiosa información que procesará en los próximos años para comprender cómo los ecosistemas áridos responden al cambio climático y a los procesos de desertificación. Ese es el actual objetivo científico del joven catedrático Maestre Gil.

¿Qué siente al formar parte del selecto club del 1% de los investigadores mundiales más citados en una disciplina concreta en revistas científicas?

Una satisfacción muy grande porque se reconoce el trabajo de nuestro grupo de la Universidad Rey Juan Carlos I de Madrid por el resto de investigadores del mundo. Saber que otros colegas leen nuestro trabajo y lo citan es muy gratificante.

También está de actualidad por un artículo publicado en la revista Nature donde aboga por humanizar el día a día de los grupos de investigación...

La verdad es que está teniendo una gran repercusión y la idea principal es que el bienestar es la clave para un buen trabajo en un grupo de investigación.

Llevamos décadas escuchando que no hay éxito sin esfuerzo, ni recompensa sin sacrificio.

Efectivamente pero lo que tenemos que hacer es ser más eficientes y trabajar a gusto. Si estamos amargados con el entorno laboral y tenemos problemas con el jefe o los compañeros no seremos tan productivos como si estamos felices. En suma, menos cantidad de horas pero con más calidad

¿Y esto sería válido para otros campos profesionales?

Yo creo que puede funcionar en cualquier grupo de trabajo siempre y cuando no haya jefes del tipo ordeno y mando, que requieran que los trabajadores vivan para la empresa. El culto al ego, las pleitesías y los peloteos también dificultan que exista un ambiente colaborativo y armonioso.

¿Es partidario de reducir las jornadas de trabajo?

Hay que reducir la cantidad de horas pero incrementar el aprovechamiento de las mismas. De hecho, podemos ser más productivos en cinco horas que en doce.

¿Y usted aplica esta filosofía en los grupos que dirige?

Sí, desde hace muchos años y funciona muy bien. De ahí que me decidiera a compartir mi experiencia a través del artículo publicado en Nature. Sería incapaz de escribir algo así si no lo practicara. No soporto la hipocresía.

¿Cómo está la investigación actualmente en España?

Está regular tirando a mal. Estos diez años de crisis y recortes han hecho mucho daño a la investigación en nuestro país. Estamos con unos presupuestos públicos reales por debajo de los que había en 2008. Recortes cercanos al 40% que se han cebado, sobre todo, en investigadores jóvenes de gran valía que han tenido que marcharse al extranjero. A la mayoría les encantaría regresar pero, a día de hoy, no hay plazas para ellos.

¿Es pesimista?

No. Soy optimista de cara al futuro porque en España hay muchísimo talento en los investigadores. Pero para poder aplicar ese talento se necesitan recursos y éstos son escasos a día de hoy. Por desgracia la ciencia nunca ha sido una prioridad fuerte para ninguno de nuestros Gobiernos.

¿Qué consecuencias traerá el cambio climático?

Todo lo que está ocurriendo en los últimos meses con megaincendios, sequías e inundaciones extremas es lo que nos espera en el futuro y, además, con una mayor frecuencia. El clima se está volviendo loco y el planeta nos está avisando de que lo que está por llegar no es nada halagüeño.

¿Cómo afectará a Alicante?

Nuestra provincia, que ya de por sí tiene un clima muy árido, va a experimentar un incremento de su aridez. Ya no podemos mirar a otro lado y tenemos que ponernos todos manos a la obra, y nuestros Gobiernos los primeros, porque si bien el cambio climático es imparable debemos hacer todo lo posible para intentar que la temperatura aumente la menor cantidad de grados. Y eso implica reducir drásticamente nuestras emisiones de gases invernadero.

¿Entonces se despide de Madrid y regresa a Sax?

Sí. Estoy deseando volver a casa y contribuir a que la Universidad de Alicante se convierta en un núcleo potente de investigación sobre la ecología en zonas áridas.

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