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Al paritorio entre árboles y pájaros en Elda

Los colores de la naturaleza marcan el itinerario que sigue una embarazada desde que sale de su habitación hasta que llega al paritorio

El proyecto pretende humanizar la planta de obstetricia con itinerario de naturaleza decorativa.

El proyecto pretende humanizar la planta de obstetricia con itinerario de naturaleza decorativa. Áxel Álvarez

La naturaleza se cuela en la planta de obstetricia del Hospital de Elda. Las embarazadas caminan entre panales todavía sin definir, levantan su mirada y entre las blancas placas de pladur observan otras nuevas de diferentes tonalidades verdes. Han visto cómo las paredes comienzan a forrarse y cómo se coloca la nueva iluminación en tonos verdosos, algo inusual en la planta de un clínico. Algo más de mes y medio le ha bastado a la empresa Nd10 para llenar de color y naturaleza las primeras salas que conocen los niños y niñas que nacen en el Alto y Medio Vinalopó.

Los pasillos y boxes de la planta de obstetricia del Hospital Universitario Virgen de la Salud de Elda han dejado de ser blancas. Los colores de la naturaleza marcan el itinerario que sigue una embarazada desde que sale de su habitación hasta que llega al paritorio.

La madre es la protagonista del proyecto de humanización y así se ideó desde el punto de vista que ella tiene en la camilla. Por ello, el techo se ha llenado de verde y gran parte del trabajo realizado por los artistas se encuentra en la parte superior de las paredes. Todavía no han terminado pero ya se puede percibir el ambicioso proyecto que poco a poco toma forma.

La idea surgió de la necesidad de unificar las renovadas salas de los paritorios con las habitaciones de las parturientas. El equipo directivo del clínico pensó que una decoración pictórica podría unir las dos fases. Así, y una vez metidos en harina, se percataron que el plan trazado podría ir más allá y que además se podía crear un ambiente de calidez del que carecía. El arquitecto, José Felipe Tomás, explica que «para el desarrollo de esta idea se ha tenido en cuenta a las usuarias de la planta, su confort y su punto de vista».

El itinerario

El recorrido desde la habitación al paritorio se conecta a través de un bosque invertido de hojas. La actuación se complementa con la instalación de vinilos que reproducen las copas del árbol de formas redondeadas y armoniosas e incorpora viñetas de colores a través de las que se relata el proceso evolutivo. Es una metáfora de embarazo. En total son 130 metros lineales de vinilos.

Para dar continuidad a la idea se han utilizado como referentes tres zonas: la de recepción y atención y los dos vestíbulos de espera donde se van a integrar unos árboles listonados que dan el toque de relieve a las pinturas murales. Además se han utilizado materiales que absorben el sonido para bajar la intensidad del ruido que se soporta en los espacios comunes. Los paneles acústicos se ha retroiluminado con tonalidades verdes para relajar el tiempo de espera. Tomás avanza que «se ha empatizado con el entorno y el ciclo diario del edificio instalando un cielo estrellado que se conectará cuando anochezca».

Además se va a crear una zona de lactancia así como se ha previsto habilitar un espacio donde las madres puedan tener una relación más cómoda y cercana con sus familiares. De esta manera se busca que «estén como en su casa» indica la gerente del hospital Vicenta Tortosa.

La actuación pretende ser pionera en un espacio sanitario público, arropando a las futuras madres e hijos con cuidados y atenciones de calidad en un entorno humanizado. Además se complementará en una segunda fase con el acondicionamiento y renovación de los dormitorios.

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