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«Elda es mi fuente de inspiración, es donde aprendí a leer y a escribir»

La eldense regresa a España con una novela realista en la que ha dado vida a dos protagonistas femeninas de gran potencia vinculadas al mundo de la moda y que transcurre en municipios de la provincia

La escritora, Elia Barceló, en el Museo del Calzado.

La escritora, Elia Barceló, en el Museo del Calzado. Áxel álvarez

Elia Barceló nació en Elda en 1957. En la actualidad, vive en Innsbruck (Austria), aunque se escapa con frecuencia a la ciudad zapatera. La escritora consiguió con su novela anterior «El color del silencio», un reconocimiento que hasta el momento no había logrado en su país. La autora vuelve con «El eco de la piel», otra novela realista y con muchos toques de intriga, inspirada en su pueblo natal y cuya trama se inicia en 1939. Barceló comenzó ayer la gira de presentaciones del libro en el Teatro Castelar de Elda, con una gran afluencia de público y muchos amigos.

P ¿«El eco de la piel» es su novela número...?

R Me parece que el 26. Yo no soy muy de números, no suelo contar las cosas. Pero más o menos anda por ahí.

P Quienes han leído el libro ya han anunciado que se reconoce mucho a Elda y otros espacios y poblaciones de la provincia de Alicante....

R Si, bastante. Cuando me planteé la historia, ésta transcurría en Elda. Eso estaba claro. Sin embargo, hay tanta gente que conoce muy bien la historia y la geografía de la ciudad....y yo, no describo realmente cómo eran. Pensé: siempre va a haber lectores que digan esa calle no terminaba en ese punto o esa estatua no estaba allí. Y decidí llamarla Monastil para que se sepa que estoy hablando de mi pueblo. Pero, en Monastil, las cosas están donde yo quiero que estén o donde me conviene y así, no tengo que pelearme con nadie.

P Una de sus obras, «El secreto del Orfebre» también transcurría en Elda.... ¿Cierra un circulo?

R Es una continuidad. Este pueblo lo llevo en el corazón, es donde yo vi las primeras luces. Para mi Elda tiene un tipo de luz muy concreta, que sólo hay aquí. Aunque viva en Austria, aunque viaje mucho por el mundo, cuando me planteó una historia, hay algunas que no pueden pasar aquí, pero hay otras que tienen que pasar en Elda. Siempre vuelvo.

P La ciudad que se presenta en este libro, ¿Es la Elda de la infancia de Elia Barceló, la de su juventud o la actual?

R Es la más cercana a mi niñez. Yo recuerdo que siendo niña, Elda era un pueblo donde no había luz en las calles, donde si querías agua debías ir a la fuente.

Eso me apetecía contarlo en una novela donde se ve lo que hemos progresado y qué hemos conseguido. Como hemos pasado de una ciudad que malvivía de la agricultura a una grandísima ciudad industrial. Eso siempre quise narrarlo en un libro.

P¿Es Elda fuente de inspiración para Elia Barceló?

R Si, lo es mucho. Aquí es donde nacen mis historias, donde mi hice mayor, donde aprendí a ver el mundo, donde empece a escribir. Donde comencé a leer fue en el biblioteca de Padre Manjón, mi segunda casa. Estaba allí hasta que me echaban a las diez de la noche.

P ¿Qué le pasa por la cabeza cuando ve su libro en la biblioteca donde comenzó a leer?

R Es una chulada. Curiosamente es algo que no se me había ocurrido nunca. Cuando empece, nunca pensé en que escribiría libros que estarían en bibliotecas y en librerías. A mí únicamente me gustaba escribir y ya está.

P Elda es una ciudad de empresarios pero en la novela, la protagonista es una empresaria ¿Cómo ha hecho esta inversión?

R Las empresarias de aquella época eran pocas, pero las había. Una de ellas llegó a ser presidenta de la asociación de empresarios del calzado. Me inspire en ella para el personaje de Ofelia.

Era un atrevimiento porque las mujeres estaban bastante aplastadas por aquel entonces. Creé una protagonista que empezó con un pequeño taller en su casa, trabajando hasta las doce de la noche y que, después de quedarse viuda y con un hijo, consiguió llevar para adelante a su familia y a su empresa. En este pueblo hay grandísimas mujeres que han podido con todo, con el trabajo, con la familia, con los ancianos, incluso con la iglesia o la caridad.

P «El color del silencio» dio a conocer a su autora a un público español que hasta ahora se le había resistido. No ocurre lo mismo en Europa ¿Por qué?

R Son cosas que suelen suceder. Me acuerdo que hace unos siete años, se confeccionó un listado de escritores de la Comunidad Valenciana y no aparecía. Me dio mucha pena. Ahora desde que me dieron el Premio de la Critica Valenciana, ya saben que existo.

He tenido siempre más éxito fuera que dentro. Desde «El color del silencio» y gracias a la labor de la editorial Roca para visibilizarme, he conseguido más repercusión en España. Estoy muy contenta.

P Su protagonista tiene nombre mujer ¿Diría que es una novela feminista

R Si. Hay que insistir en que la mitad de la población mundial somos mujeres y que por el hecho de serlo no te mereces que te maltraten, que te peguen o que te paguen menos.

P ¿Qué es lo que más le ha costado a la hora de escribir esta novela?

R Lo que más me costó fue construirla de una manera coherente, lógica y sin sobresaltos y al mismo tiempo, que haya diferentes formas de ver las cosas, diferentes maneras de acercarse a la verdad. La verdad no es única. Lo que tu recuerdas como verdadero, a veces no tiene nada que ver con lo que recuerdan otras personas que estaban en la misma situación.

Me costó un poco hacerlo de manera que no pese, que resulte suave y agradable y que el lector se dé cuenta de que el pasado se hace.

P ¿Se parecen en algo sus dos últimas novelas?

R No tienen nada que ver. Coinciden en que las dos son historias realistas, que en las dos se habla del pasado y del presente y que las dos tienen protagonistas femeninas muy potentes. Por lo demás son muy diferentes.

P Tiene una gran maestría a la hora de intercambiar los espacios de tiempo de manera constante en sus novelas logrando que el lector no se pierda ¿Cuéntenos su secreto?

R Me gusta muchísimo. Yo misma me paso la vida pensando cómo fue o cómo era antes o qué estaba haciendo el año pasado o qué estaré haciendo la semana que viene. Siempre vivo entre los tiempos y por eso no me cuesta tanto. Una de las cosas que más de gusta hacer es documentarme sobre el pasado. Ver fotos antiguas me divierte tanto.

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